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Ingeniero filipino descubre una nueva forma de reciclar plástico y ahora lo transforma en coloridos muebles escolares

Winchester Lemen es un ingeniero mecánico filipino que fundó su propia empresa, Envirotech Waste Recycling (“Reciclaje de residuos ambientales”), para convertir los desechos plásticos en sillas escolares. Todo comenzó cuando un cliente visitó la planta de reciclaje de Winchester y le preguntó si podía hacer algo con plástico, lo que llevó al ingeniero a crear sillas para los colegios.

Genial.guru quiere compartir contigo esta historia que brinda un poco de esperanza frente a la emergencia ambiental que la Tierra está atravesando en este momento.

Buscando un sistema de reciclaje eficiente

En 2010, Winchester Lemen, un ingeniero de Dávao, Filipinas, fundó Envirotech Waste Recycling después de abandonar una corporación de cultivos de bananos en donde era el encargado del reciclaje de bolsas de plástico. “Pensé, bueno, intentémoslo... Trabajemos con estos desperdicios que nadie necesita”, dijo en una entrevista.

Los filipinos utilizan millones de toneladas de plástico por día

Ensamblaje de sillas escolares, Filipinas.

El informe GAIA explica que los filipinos “utilizan más de 163 millones de paquetes de bolsas de plástico, 48 millones de bolsas de compra y 45 millones de bolsas de película delgada al día”. Por suerte, la solución a ese problema estaba más cerca de lo que pensaban, y así nació este sistema que recoge, desmenuza, limpia, funde, moldea, ensambla, lija y pinta ese material.

Una idea apoyada por el Estado

A la izquierda, el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, junto al creador de los muebles, Winchester Lemen.

Gracias a su idea, el gobierno de la localidad creó un fondo verde para el proyecto, lo que le permite a Lemen hacer sillas de alto estándar y con garantía de 20 años. “Un asiento para escuela está compuesto de 30 kilos de plástico, el equivalente a 10 000 envoltorios de dulces o a 300 botellas de agua mineral”, comentó el joven.

Una labor que protege a los árboles

En la imagen se observan 44 sillas hechas a partir de residuos plásticos y ensambladas para un colegio. Gracias a este trabajo, se conservaron cerca de 44 árboles, según explicó la empresa filipina.

Turistas visitan la planta en donde se fabrican las sillas.

El hombre descubrió cómo fundir 7 tipos de plástico

Existen 7 tipos de plástico, y la mayoría de las personas que reciclan deben fundir por separado cada uno de ellos. Sin embargo, Lemen descubrió cómo mezclarlos todos, algo que parecía imposible de lograr.

Una comunidad agradecida

“Pensé en esto para comenzar a reducir la cantidad de desechos plásticos en nuestro país. La empresa quiere ayudar”, dijo el ingeniero, quien ya está trabajando en otros tipos de sillas para que sean instaladas en parques o recintos públicos de su ciudad.

Se puede lograr mucho más si todos ponen de su parte

Luego de 8 años, el joven sabe que queda mucho por hacer, pues reunir todos los residuos y mantenerlos fuera de las playas, ríos y bosques parece algo imposible hoy en día. De todas maneras, es un pionero en la lucha ambiental en su país y comunidad, y por eso es digno de ser aplaudido.

¿Qué te parece el trabajo de este ingeniero? ¿Conoces alguna otra historia en donde se haya utilizado el reciclaje para beneficiar a una comunidad? ¡Cuéntanos en la sección de comentarios!

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