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La historia del hombre que se negó a comer durante 382 días para perder peso

Angus Barbieri es el poseedor del récord de El libro Guinness de los récords del ayuno más prolongado, que duró 382 días. Hasta el día de hoy, los científicos no terminan de entender cómo logró durar tanto tiempo sin comer y sin dañar su cuerpo. La mayoría de ellos están convencidos de que dejar de ingerir alimentos durante más de 40 días puede ser peligroso para la salud.

Genial.guru decidió averiguar qué fue lo que motivó a este hombre a dar un paso tan arriesgado y cómo pudo sobrevivir durante tanto tiempo sin comer.

Un año con solo agua mineral y vitaminas

En 1965, un joven de 27 años sumamente corpulento ingresó al hospital de Marifield, en Dundee (Escocia). En ese momento, pesaba 207 kg. Angus le dijo al personal que quería dejar de comer temporalmente para perder peso, y los médicos aceptaron monitorear su progreso.

Inicialmente, Angus no tenía pensado renunciar a la comida por mucho tiempo. Pero soportaba su condición tan bien que, contrariamente al consejo de los médicos, decidió continuar el experimento incluso después de 40 días de pasar hambre. Deseaba alcanzar su peso ideal.

Durante más de un año, solo tomó suplementos de levadura y vitaminas, en particular, vitamina C. A partir del día 92, se le agregaron unas tabletas de potasio y, desde el día 345, se le añadió sal. También podía beber tantos líquidos no calóricos como quisiera, como té, café o agua de soda. A veces, Angus agregaba algo de azúcar o leche a su dieta, especialmente durante las últimas semanas.

Iba al baño una vez cada 37 a 48 días. Lo que no era sorprendente, porque toda su “comida” era líquida.

El hospital Marifield, en Dundee.

Con el fin de perder peso, el hombre tuvo que dejar su trabajo en un restaurante

No recibió tratamiento médico, aunque al principio permaneció bajo la supervisión de los doctores. Pero debido a que se había adaptado tan bien a la inanición, pronto se le permitió estar en su casa. Solo tenía que ir al hospital para hacerse los análisis.

Los médicos notaban que el hombre tenía un nivel muy bajo de glucosa en la sangre, lo que confirmaba el hecho de que pasaba hambre. Pero la hipoglucemia no le impedía realizar sus actividades diarias y sentirse bien. Lo único que tuvo que sacrificar el escocés fue su trabajo en el restaurante de su padre, especializado en cocinar pescado y papas fritas. Incluso un hombre tan terco como Barbieri no podía perder peso cuando había tanta comida a su alrededor.

El huevo cocido se convirtió casi en un manjar para él

El hombre terminó el ayuno el 11 de julio de 1966. En 382 días perdió 125 kg y ahora pesaba 82 kg.

Después de terminar el ayuno, Angus desayunó con un huevo duro, una rebanada de pan con mantequilla y una taza de café. Según él, para ese momento, ya se había olvidado por completo del sabor de la comida y realmente disfrutó de esos alimentos sencillos.

A pesar de una pérdida de peso tan abrupta, en los 5 años siguientes a la finalización de su estricta dieta, el hombre solo volvió a subir unos 7 kg. Se trasladó a Inglaterra, a la ciudad de Warwick. Allí, Angus tuvo 2 hijos, y vivió 24 años más.

Entonces, ¿es posible perder peso dejando de comer?

Perder peso de una manera tan drástica puede ser muy peligroso. Los estudiantes graduados de la Facultad de Medicina de la Universidad de Dundee describieron 5 casos de tratamiento de obesidad por inanición que resultaron en la muerte de los pacientes. Solo una paciente logró sobrevivir sin comida durante 210 días, pero murió después de la segunda realimentación (un caso bastante común, cuando una ingesta repentina de alimentos altera el equilibrio de líquidos y electrolitos en el cuerpo). Los demás murieron de diversas enfermedades entre la 3 y la 8 semana. Muchos otros pacientes sufrieron deficiencia de potasio, aunque lo tomaban en forma de suplementos vitamínicos.

Algunas personas pueden prescindir de la comida durante bastante tiempo, sobreviviendo debido a la masa grasa acumulada. Sin embargo, el ayuno e incluso las dietas bajas en calorías después de quemar esta masa y los músculos causan cambios en el cuerpo que pueden provocar un ataque cardíaco. Después de aproximadamente 6 a 8 semanas de malnutrición grave (y en personas sin reservas de grasa o con enfermedades crónicas, incluso antes), surgen irregularidades en el trabajo del corazón, que son visibles en un electrocardiograma.

Hay algunos estudios que demuestran que limitar la nutrición y restringir la alimentación por completo puede ayudar a combatir el cáncer y la obesidad. En los animales, el ayuno puede ralentizar el proceso de envejecimiento. Sin embargo, aún son muy cuestionados los beneficios de un rechazo total de los alimentos para los humanos.

¿Alguna vez has hecho una dieta baja en calorías? ¿Crees que Barbieri es un hombre valiente o un loco que arriesgó su vida? Queremos leer tu opinión en los comentarios.

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