Me casé con un turco y estoy lista para contarte honestamente cómo es mi vida en Estambul

Svetlana es una chica rusa que lleva más de un año viviendo en Estambul. Ella creció en San Petersburgo y precisamente allí fue donde conoció a su esposo, quien durante ese tiempo se encontraba viajando por Rusia.

Genial.guru quiere descubrir contigo cómo es la vida de una mujer rusa en Turquía y saber qué tradiciones extranjeras no les agradan a las personas locales.

Realmente me siento como una mujer casada

Casi todo el mundo me asustaba y me advertía sobre las consecuencias de casarme con un hombre turco. Después de un año de vida familiar y cuando las cosas se tranquilizaron, poco a poco comencé a recibir nuevos consejos: “Solamente no tengas hijos con él, en caso de divorcio, no verás a tu hijo”.

Ahora tenemos dos hijos. ¿Ha cambiado nuestra relación? Te digo que sí. Realmente me di cuenta de que en verdad estaba casada. “Mamá es bonita y papá trabaja”, esto es lo que puedo decir con una gran sonrisa después de haber trabajado durante 12 años, 5 de los cuales fueron sin descansos ni días festivos.

A los niños en la calles les dicen feos y brujas

“Feo”, “hijo de burro”, “renacuajo” y otras palabras similares pueden usarse para dirigirse a mi hijo en la calle, pero yo simplemente lo trato con una sonrisa. ¿Por qué? Porque no es la primera vez que lo escucho. A mi hija mayor normalmente solían decirle “fea” o “bruja”.

Todo se debe a que, en Turquía, tienen miedo de darles mala suerte a los pequeños, por eso no se atreven a elogiarlos y llamarlos con palabras dulces.

Tengo que usar vestidos y cocinar cordero

A mi esposo le molesta cuando me pongo solo una playera larga para andar en casa (y no se diga de salir así al balcón). Él dice que en Turquía las edificaciones están construidas de una manera muy densa y alguien me podría ver.

A él no le gusta cuando cocino puerco en casa y les doy a los niños. Dice que no es saludable y huele mal. Aunque a veces el cordero huele mucho peor.

Los turcos saben lo que es una buena comida

A mí no me gustan los desayunos locales. Durante mucho tiempo me preocupe por esto: ¿cómo puedo ser una bloguera turca? ¿Por qué tengo que comer esto por la mañana: aceitunas, embutidos y mermelada?

Casi todos los postres están cubiertos con un jarabe azucarado. Los platillos principales se preparan con pasta de tomate y una gran cantidad de aceite. Además, aquí, en cada equina venden shawarma (una famosa comida rápida del medio oriente). Los turcos lo llaman döner, lo cual traducido, significa “giratorio”. Gracias a una inusual técnica para asar la carne, la grasa gotea hacia abajo, pero no hacia el fuego, así las partículas dañinas del humo no regresan a la carne.

Andar en casa con zapatos es un verdadero crimen

Si vas de visita a una casa, necesariamente tendrás que quitarte los zapatos en el umbral de la puerta. No intentes dar un paso incluso hacia el corredor. Los turcos en general no acostumbran a usar pantuflas o sandalias para andar en casa. Por eso no difícil adivinar que los habitantes de otros países se conmocionen con los habitantes locales.

Y siempre quítate los zapatos antes de entrar a la mezquita: también se considera una casa común.

Los regalos de Navidad frecuentemente se devuelven a las tiendas

Cada primero de enero, nosotros, al igual que una gran cantidad de personas en Turquía, nos dirigimos al centro comercial. ¿Para qué? Para cambiar los regalos. El hecho es que en todas las fiestas turcas se suele regalar ropa. Y esto no es de sorprender, ya que aquí la industria ligera funciona muy bien.

Este año, nosotros les compramos a nuestras mamás unos jumpers y ellas nos regalaron unos suéteres. En ocasiones, las prendas no corresponden con la talla de la persona, pero eso no suele causar un problema en particular: al realizar la compra, se suele pedir una tarjeta de regalo para que la persona que lo reciba pueda cambiar el artículo en cualquier tienda de la red de la marca.

Tendrás que pagar bastante por la educación de tu hijo

No lo ocultaré, una buena educación en Turquía es para personas inteligentes o ricas. Únicamente desde los 4 años se puede ingresar a un jardín de niños estatal y solamente durante 4 horas al día (de 8:00 a 12:00). Normalmente, hay grupos especiales y, por un pago adicional, se puede prolongar el horario hasta las 17:00.

En las escuelas privadas, tendrás que pagar por todo: alimentación, uniforme deportivo y escolar. Además, desde el primer grado, el niño lleva consigo una iPad y algunas tareas las hace en línea. El precio es anual y créeme, impresiona bastante (por lo general es desde 3 000 euros al año).

En los hospitales de maternidad son comunes las cesáreas

En Turquía, las mujeres dan a luz en clínicas privadas. Los precios del parto son diferentes: desde 150 hasta 3 000 euros. Su precio es cubierto parcialmente por el seguro estatal obligatorio.

Aquí, frecuentemente se hacen cesáreas. Es más cómodo para el doctor y, además, a muchas chicas les da miedo un parto natural y ellas mismas piden hacer la operación. El hospital calcula el pago por días, por eso, después de un parto natural, al día siguiente pueden dar de alta a la nueva mamá; pero después de una cesárea, tendrá que esperar en el hospital un par de días.

No todos los matrimonios se conciertan por amor

Actualmente, en Turquía con frecuencia se puede ver a parejas jóvenes que no ocultan su relación ante sus padres, viajan juntos e incluso rentan un departamento (con frecuencia son estudiantes que salieron de su ciudad natal hacia otra ciudad).

Pero en los pueblos pequeños, tales libertades no son permitidas. En el este del país aún tienen mucha fuerza las conservadoras tradiciones: allí, los primos se casan mediante acuerdo. Y hasta antes de la boda, ni siquiera figura algún tipo de cita.

En los últimos años, el turismo médico se ha desarrollado

El fenómeno de la medicina en Turquía se debe al hecho de que, en las mejores clínicas locales, las tecnologías y los dispositivos tienen un nivel estadounidense y europeo pero, al mismo tiempo, los precios son un 20-30 por ciento más bajos.

Frecuentemente, aquí vienen personas para realizarse cirugías estéticas: aumentar el tamaño de pecho, remodelación corporal, cirugía de nariz o de labios. Asimismo, en las calles de Estambul se puede encontrar hombres con vendas en la cabeza. Esto significa que hace poco tiempo estuvieron en una clínica y se sometieron a un trasplante de cabello.

Otro tratamiento popular aquí es el bótox de estómago. No es una intervención quirúrgica, sino inyecciones que neutralizan el trabajo de algunos músculos, por lo que el apetito se reduce.

Cuánto cuesta la vida en Turquía

Para planear el presupuesto al viajar de manera independiente, necesitarás tomar en cuenta los gastos principales. Vamos a tomar Avcılar, un barrio de Estambul, como ejemplo.

La renta de una villa cuesta alrededor de 1 000 euros por mes, el alquiler de un departamento cuesta aproximadamente 200 euros. Alquilar un automóvil cuesta alrededor de 31 euros por día y rentar una bicicleta cuesta solo 15 euros.

Gastarás alrededor de 30 euros para la canasta alimentaria por persona. Una taza de café cuesta 78 centavos, una taza de té la mitad. El costo promedio por persona en un restaurante con vista al mar y bebidas alcohólicas es de 43 euros, el costo de una cena en una pizzería local es de 6 euros.

Y no olvides visitar un verdadero hammams. Muchos de ellos son monumentos históricos. Por ejemplo, el Galatasaray Hamamı (en la foto) fue construido en el siglo XV por orden del sultán Bayezid II. Este hammam también fue visitado por John Travolta, quien dejó una propina de 100 USD.

Para viajar entre ciudades, es mejor usar tren. El primer y el último vagón son de primera clase. Es mejor comprar asientos en tal sección, ya que solo son un 50 por ciento más caros, pero únicamente hay 16 asientos, Wi-Fi, cena y bebidas gratis cada 30 minutos.

En los mercados tienes que ser cuidadoso al realizar las compras

Los turcos saben hablar de manera agradable, hacer “enormes” descuentos y obsequiar algunos de sus productos, pero en realidad ellos son muy astutos. Por eso, necesariamente tienes que verificar las bolsas que te entregan cuidadosamente empacadas inmediatamente después de recibirlas. En los mercados, selecciona las frutas y verduras tú mismo, agarra solo lo mejor, estás en todo tu derecho. Los habitantes locales lo hacen precisamente así, y en ocasiones, pueden lanzarle al vendedor tomates podridos.

Señales de un verdadero habitante de Turquía

Puedes llamarte con pleno derecho un verdadero turco si:

  • al tomar una taza de café después de la comida, volteas la taza para saber que te depara el futuro;
  • al ver huéspedes que no fueron invitados en la entrada de tu casa, te alegras de tal manera que crean que has horneado un pastelillo especialmente para ellos;
  • no llegas tarde a los encuentros, sino simplemente te retrasas un poco;
  • en la cafetería con amigos, no haces la cuenta de cada persona, unos a otros se arrebatan la cuenta y otorgas diferentes razones de por qué precisamente hoy tú tienes que invitar a todos;
  • cuando manejas, no tienes vergüenza de tocar el claxon para expresar tu descontento (asomarse por la ventana y gritar también es bienvenido);
  • para ti, el yogur no es un postre, sino un complemento para cualquier platillo caliente;
  • besas en la mejilla al saludarte y despedirte, incluso si ves por primera vez a esa persona.

Bono: pequeña entrevista a mi esposo

Hoy mi esposo aceptó que le hiciera una mini encuesta por primera vez para ustedes:

— ¿Qué es el amor para ti?
— Adorar, valorar y... respetar.

— ¿Como ves tu vida dentro de 20 años?
— Mis hijos ya serán universitarios. Yo quiero viajar por el mundo junto con ellos y mi hermosa esposa.

Y tú, ¿te atreverías a cambiar tu vida y casarte con una persona de otro país?

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