10 Mitos que no dejan a muchas mujeres disfrutar de una lactancia saludable

Existen creencias que pueden hacer que una mamá abandone antes de tiempo la lactancia o que realice prácticas equivocadas que se la hagan más difícil. Sin embargo, esta es vital: trae muchos beneficios a la salud del bebé y fortalece el vínculo con su madre. De hecho, la leche materna es recomendable como alimento exclusivo los primeros seis meses y hasta los dos años con alimentos complementarios. Por eso es crucial deshacerse de algunas falsas creencias.

En Genial.guru quisimos desmentir una serie de mitos que suelen circular sobre la lactancia, lo cual puede ayudar a las madres lactantes a tomar decisiones más informadas. Sin embargo, es importante siempre consultar cada caso particular con el médico de cabecera.

1. “Los bebés deben alimentarse cada 3 horas” — Falso: la alimentación debe ser a libre demanda

Durante las primeras semanas, lo recomendado es amamantar al bebé cada vez que lo pida, ya sea de día o de noche, y esto puede ser desde cada hora y media hasta cada tres horas. Esto se debe a que los recién nacidos tienen hambre constantemente porque sus estómagos son pequeños y porque la leche materna es de fácil digestión.

Además, amamantar a menudo al bebé ayudará a la producción de leche. Conforme vaya creciendo, el niño irá desarrollando un horario más regular y predecible.

2. “La lactancia es fácil porque es natural” — Falso: la lactancia puede ser difícil, a amamantar se aprende

Aunque es cierto que amamantar es un proceso natural, también es una habilidad que se necesita desarrollar. Y puede ser complicado hacerlo, ya que pueden presentarse algunos inconvenientes como dolor en el pecho, frustración o succión débil por parte del bebé, quien debe aprender a alimentarse.

Para lograr una lactancia sana y tranquila, la madre necesita conocer las diferentes posiciones para amamantar. El bebé debe aprender a agarrarse bien al pecho y, si es necesario, se debe contar con la ayuda de un profesional en la materia.

3. “Hay que esperar entre tomas para que los pechos se llenen” — Falso: a mayor succión, más producción de leche

La mejor forma de producir leche materna es amamantar con regularidad. Los pechos producen leche como respuesta a la succión del bebé, y entre más se amamante al niño, más leche generará la mamá. Además, vaciar los senos en cada toma también ayudará a aumentar la producción (mientras el recién nacido esté alimentándose).

4. “Hay que tomar leche para producir leche” — Falso: para producir leche hay que tener una alimentación saludable

Para tener la energía y los nutrientes que el cuerpo necesita para producir leche, es posible que la madre tenga que comer un poco más de lo normal: entre 330 y 400 calorías adicionales al día, provenientes de una alimentación variada y rica en proteínas, compuesta por productos como carnes magras, huevos, lácteos, menestras y pescados, y mariscos con bajo contenido de mercurio, así como cereales integrales, frutas y verduras.

5. “Se debe amamantar solo hasta los seis meses” — Falso: se puede amamantar el tiempo que la madre y el bebé lo deseen

Como mencionamos anteriormente, lo recomendable es dar lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y, después de sumar la alimentación complementaria, hasta los dos años o más. De acuerdo con los expertos, la leche materna sigue aportando beneficios para mamá y niño aún después de los dos años, y son solo ellos quienes deben decidir cuándo terminar este proceso.

6. “Hay que destetar si quedas nuevamente embarazada” — Depende: si el embarazo es saludable, la lactancia no afectará ni a la madre ni al bebé

Cuando una madre que está amamantando a su hijo se embaraza de nuevo y decide no interrumpir la lactancia, para que una vez que haya nacido el nuevo bebé pueda amamantar a los dos, ocurre lo conocido como lactancia en tándem. Esto es un hecho que, de acuerdo con evidencia científica actual, es muy poco probable afecte el desarrollo del embarazo, al feto o al niño.

7. “Mientras amamantas, no puedes quedar embarazada” — Depende: existe el método MELA, pero solo funciona hasta los seis meses y en ciertos casos

Cuando la mujer amamanta exclusivamente con leche materna, deja de ovular de forma natural, y cuando no ovula no puede quedar embarazada. A este método se le conoce como MELA, y si se hace correctamente, puede ser casi tan efectivo como un anticonceptivo hormonal.

Pero es muy importante tener presente que este método no evitará el embarazo si se alimenta al bebé con cualquier otra cosa que no sea leche materna ni tampoco si se usa un sacaleches. Además, solo puede usarse como anticonceptivo los primeros 6 meses de vida del bebé o hasta que regrese el período menstrual.

8. “Cuando la madre está asustada o enojada no puede lactar” — Falso: la producción de la leche puede continuar después de una emoción fuerte

Cuando el cuerpo se ve expuesto a una emoción fuerte como estrés o miedo, produce hormonas como un reflejo natural de supervivencia, entre ellas la adrenalina, la noradrenalina y el cortisol, las cuales podrían bloquear la producción de leche, pero solamente de manera momentánea.

En el momento en que la madre se coloque al bebé nuevamente en el pecho, la leche comenzará a producirse de nuevo.

9. “Si la madre está enferma, no debe amamantar” — Falso: la leche materna puede proteger al bebé de la enfermedad

En el caso de enfermedades e infecciones leves, para cuando la madre desarrolle los síntomas, el bebé ya habrá estado expuesto a la enfermedad, así que lo recomendable es seguir amamantándolo para brindarle protección extra a través de la leche materna.

Por otra parte, la mayoría de los medicamentos son compatibles con la lactancia y es seguro tomarlos mientras se amamanta al bebé. Aun así, existe una cantidad pequeña de medicinas que no son seguras, por lo que lo mejor es consultar siempre con el médico de cabecera.

10. “Las mujeres con pechos pequeños no pueden amamantar” — Falso: el tamaño de los senos no está relacionado con la producción de leche

La forma y el tamaño del pecho se verá influido en la medida en que se desarrollen los depósitos adiposos en el exterior. Por su parte, el tejido glandular, que es el encargado de producir la leche, está en el interior de los senos y se desarrolla de manera independiente. Por lo tanto, ni el tamaño ni la forma externa del pecho influyen en la capacidad de amamantar de la madre.

¿Conoces algún otro mito acerca de la lactancia que haya sido desmentido? Tal vez podría ser útil para nuestras lectoras mamás. Compártenos lo que sabes en la sección de comentarios.

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