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Niña de 6 años le envía una carta a una fábrica de soldaditos de juguete para que hagan mujeres del ejército

La participación de las mujeres en temas, áreas y aspectos que hasta hace un tiempo solo incumbían al hombre (porque así lo dictaba la sociedad) es cada vez más amplia y más equitativa. Sin embargo, existen casos en los que se cree que algo que “ha funcionado así siempre” lo seguirá haciendo, por lo que no necesita ser modificado para adaptarlo a la época actual. Eso es lo que sucede con la mayoría de juguetes, los cuales suelen ser divididos por géneros. Una pequeña niña se dio cuenta de ello y decidió intervenir para cambiar tal hecho, dándonos una lección a todos.

Genial.guru quiere compartir contigo esta inspiradora historia que cambió la manera en la que se venían produciendo los soldaditos de juguete.

¿Por qué no hay soldados de juguete que sean mujeres?

Vivian Lord es una niña de 6 años que vive en Little Rock, Arkansas, Estados Unidos. La pequeña siempre tuvo un gusto peculiar por los juguetes de soldados, y, en una ocasión, se ganó un paquete de soldaditos de plástico. Mientras jugaba con ellos se percató de que todos eran hombres, así que le preguntó a su madre el motivo por el cuál no había soldaditos que fueran mujeres. ¿Qué le responderías a una niña si te preguntara algo así?

Brittany, la madre de Vivian, ayudó a su hija a buscar en Internet soldaditos de juguete que fueran mujeres, si es que existían. Sin embargo, la búsqueda fue en vano, y solo consiguieron soldados de color rosa, aunque no se trataba de chicas. “El tono no la engañó y no lo dejó pasar. Así es ella”, contó la madre.

“Por favor, ¿pueden hacer soldaditos que luzcan como mujeres?”

“Mi nombre es Vivian, tengo seis años, y juego al fútbol. ¿Por qué no hacen chicas soldados? ¡La mamá de unos amigos está en el ejército también! Vi unos soldaditos de juguete de color rosa, pero no eran mujeres, y los militares no usan ese tono. A algunas chicas no les gusta el rosa tampoco. Así que, ¿pueden, por favor, hacer soldaditos mujeres que luzcan como chicas? Yo jugaría con ellas todos los días, ¡y mis amigas también! Gracias. Vivian”.

Brittany alentó a su hija a tomar pluma y papel y a escribir una carta. Para Vivian era un acto prometedor, pero su madre solo pensaba en darle una lección a su hija sobre no dejar pasar las inquietudes de la vida y cambiar aquello que no nos gusta. “Pensé que solo serviría para darle una lección a mi niña. No sabía que obtendríamos una respuesta”, confesó la madre. Así que Vivian escribió la carta y se la envió a dos o tres empresas dedicadas a fabricar soldaditos.

Fue una carta sincera, pero es costoso producir nuevas figuras

Por su parte, Jeff Imel, propietario de una empresa de juguetes llamada BMC Toys, ubicada en Scranton, Pensilvania, recibió la carta de Vivian y, a pesar de considerarla muy sincera, su respuesta a la pregunta sobre si hacían soldaditos de plástico con aspecto de mujer fue negativa. “Hicieron bocetos de mujeres, pero estaban ocupados haciendo hombres del ejército”, dijo Vivian. Sin embargo, Imel estaba convencido de que se trataba de una pregunta digna de ser reflexionada: ¿por qué no hacían mujeres? “Fue una carta sincera y me recordó lo que es ser un niño y querer ese juguete que no puedes conseguir en la máquina de goma de mascar”, contó Imel.

Lo cierto es que no es cualquier cosa y tampoco es un tema sencillo. “No somos una gran empresa. Es costoso producir un nuevo conjunto de figuras. Así que tengo que hacer mi debida diligencia y asegurarme de que sea algo que la gente realmente quiera”. Y así lo hizo. Se dedicó a investigar la posible demanda que habría sobre mujeres del ejército de plástico. Imel estaba convencido de que, al ser juguetes clásicos, la gente prefería que no hubiera mujeres, y el rechazo se debía a que no había chicas en combate durante la Segunda Guerra Mundial, y eso es lo que sus juguetes representaban, por lo que no sería “históricamente exacto”.

El cambio

Jeff Imel decidió investigar el tipo de demanda que habría con respecto a este nuevo juguete, y el resultado fue algo que él nunca hubiera esperado: “Me sorprendió ver cuántas mujeres me contactaron desde que la historia de Vivian se transmitió en la televisión nacional para decir que desearían tener pequeñas chicas del ejército”, confesó. Aunado a ello, Imel también tuvo contacto con un cliente, una veterana marinera de la armada, quien lo convenció de que la esencia de sus juguetes debía ser el dejar volar la imaginación de niños y niñas, crear ilusiones, y no simplemente hacer figuras históricamente precisas.

Convencido, Imel respondió con un anuncio a Vivian: “Está sucediendo”. Las figuras del ejército con aspecto de mujer serán una realidad, y estarán disponibles para la Navidad de 2020: una capitana con una pistola y binoculares, y una soldado arrodillada con una bazuca, lista para lanzar, entre otras posiciones que, aunque clásicas, serán novedosas por tratarse de mujeres.

La madre de Vivian no podía creer todo lo que su hija había logrado con una simple carta. “Estoy muy orgullosa de ella”, dijo. “A temprana edad aprendió que, si hablas y quieres cambiar algo, la gente escuchará. Es genial que ella aprenda esa lección a los 6 años”.

¿Qué opinas sobre los soldaditos de juguete? ¿Realmente son un clásico que no debe cambiarse por representar hechos históricos mundiales? ¿O es mejor seguir con la línea de la igualdad de género y el empoderamiento femenino? Comparte tus pensamientos con nosotros en la sección de comentarios.

Imagen de portada BMC Toys / Facebook