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10 Cosas que debes considerar a los 20 años para lograr que tu futuro sea exitoso

A los 20 años, solemos pensar que nuestras decisiones definirán nuestro futuro de forma irrevocable, y eso hace que nos cueste tomar decisiones. Son tantos los caminos que, ¿cómo elegir uno solo? Lo sabemos, no es fácil. Y si bien nos esperan golpes, trabas, tropiezos, equivocaciones y dudas, podemos evitar que nos conduzcan a la frustración o a la falta de proyectos.

Genial.guru te acerca estos consejos que quizás te sirvan para llegar a los treinta años con buena energía y sin asignaturas pendientes.

1. Conoce tus puntos débiles

Todos tenemos puntos débiles pero, si no los reconocemos a tiempo y no trabajamos en ellos, posiblemente se transformen en un gran problema. Si, por ejemplo, quieres dedicarte a una profesión que exija liderazgo, pregúntate si realmente tienes lo que hace falta. Y si concluyes que no, no te lamentes. El liderazgo puede trabajarse, no es una condición innata. Hay cientos de cursos, seminarios, libros que te ayudarán.

Pero para ello es necesario que primero reconozcas que ese es uno de tus puntos débiles.

2. Conoce tu puntos fuertes

Este punto es tan importante como el anterior. Muchos de nosotros tenemos virtudes que, por no conocernos en profundidad, no llegamos a desarrollar. Hay que prestarse atención. Por ejemplo, si te das cuenta de que eres bueno convenciendo a los demás cuando crees en algo, quizás seas bueno en el terreno de la política o el derecho, aunque nunca hayas prestado atención a esas actividades. Para conocerte, también debes estar atento a lo que provocas en los demás.

Sobre este punto, recomendamos ver la película En busca del destino (Good Will Hunting), en la cual Matt Damon interpreta a un joven brillante para las matemáticas que, sin embargo, opta por llevar una vida sin compromisos, al margen de su genialidad, negándola, hasta que un psicólogo lo ayuda a reconciliarse con su condición y a aceptar que hay otro futuro para él.

3. No permitas que tu primera caída sea definitiva

Una persona exitosa no es aquella que no se cae, sino aquella que sabe cómo levantarse. Nadie está exento de las equivocaciones ni de los fracasos. Pero debes aprender de ellos, descubrir por qué fallaste, qué puedes hacer para mejorar y no repetir la mala experiencia. Una persona exitosa aprende siempre. Abandonar, negar los fracasos o culpar a otros por ellos es la mejor manera de continuar en el suelo, y la vida te necesita de pie.

4. Sé fiel a tu pasión

Aquello que no te apasiona difícilmente logrará que te sientas pleno. Si te gusta el arte, pero eres bueno para las finanzas y te dedicas solo a ello, te sentirás insatisfecho. Las dos cosas pueden ir de la mano, aunque no parezca. Tu talento para las finanzas te será útil para ganar el dinero suficiente que te permitirá formarte y desarrollar tu actividad artística sin padecer sobresaltos económicos. Tenlo presente: si eres bueno en algo que no te apasiona, úsalo en beneficio de aquello que amas hacer.

5. La envidia solo cierra puertas

Este es un punto clave. En la vida nos encontraremos con muchas personas que son mejores que nosotros en aquello que nos interesa, y eso no tiene que frustrarte. Al contrario. Trata de aprender de esas personas, incluso aunque compitan contigo. Mira cómo actúan, en qué son fuertes, cómo afrontan sus debilidades. Envidiarlos o desear que les vaya mal no será una salida para ti. Tu éxito no debe alimentarse con el fracaso de los demás. Su mejor alimento serán tu esfuerzo y tus virtudes.

6. Disfruta de lo que has logrado

No siempre es necesario salir de tu zona de confort. Debes aprender a disfrutar aquello que has logrado, porque para ello has luchado mucho. ¿Qué sentido tiene vivir en una carrera alocada donde cada meta conseguida te obligue a ir por más? A veces, es bueno disfrutar de lo que obtuviste y cuidarlo. Porque si crees que el secreto del éxito es estar permanentemente saliendo de las zona de confort, solo lograrás vivir en una insatisfacción permanente.

El riesgo es bueno solo cuando vale la pena correrlo, y es necesario que analices cuidadosamente antes de dar cada paso. Una cosa es la ambición y otra, la voracidad sin sentido.

7. No abandones nunca tu formación

La formación es importante no solo para seguir avanzando, sino también para cuidar lo que has logrado. El paso del tiempo te impondrá desafíos aunque no lo quieras, y tienes que estar preparado para afrontarlos. Así que, más allá de cuál sea la actividad o profesión que elijas, trata de mantenerte siempre actualizado, de incorporar nuevos conocimientos, nuevos recursos. Serás mejor en lo tuyo y, además, lograrás que aquello que has elegido te interese cada vez más.

8. El aburrimiento nunca es una opción

Estar tranquilo, cómodo y seguro no tiene que ver con estar aburrido. El aburrimiento desgasta, angustia, y pone nuevas trabas en tu camino. Si quieres ser exitoso, debes combatirlo. Y eso no significa entrar en una vorágine. Ya te dijimos antes que no es necesario salir de la zona de confort. Ahora bien, si en la zona de confort te aburres, ya no es una zona de confort. Por lo tanto, es hora de buscar un nuevo desafío o crecer en algún aspecto que hayas descuidado.

Por otro lado, una persona aburrida seguramente aburra a las demás, y estamos seguro de que no quieres eso para ti.

9. Cuida tu salud

El éxito y el descuido de tu cuerpo no van de la mano. Por lo tanto, debes estar atento a las señales que te da tu organismo y, aunque seas joven, realiza los controles necesarios para mantenerte siempre en la mejor versión de ti mismo. La comida chatarra es deliciosa y puedes acudir a ella en algunas ocasiones. Pero no puede ser tu único combustible. Una alimentación sana, la práctica de deportes y un control médico adecuado te mantendrán siempre a la altura de tus desafíos.

10. El egoísmo tampoco es una opción

¿De qué vale el éxito si no eres querido por los demás? No eres lo único importante en el mundo y eso es bueno que lo tengas claro. Nadie logra nada solo, y para ello es necesario que muchos estén de tu lado. Entonces, cuídalos, escúchalos, ayúdalos. Si descubres que el éxito de tus seres queridos no te importa, reconoce que ahí tienes un punto débil, y pregúntate por qué. Condúcete siempre por la senda de la generosidad, y verás que, si fracasas, tendrás muchas manos dispuestas a ayudarte a levantarte.

Ser buena persona tiene que ser siempre tu meta principal. ¿De qué sirve ser exitoso si nadie quiere estar a tu alrededor, o solo permanecen por conveniencia? Presta atención a esto: no hay peor fracaso que ser una mala persona.

¿Cuál es tu proyecto de vida y qué estás haciendo para lograrlo? ¿A quiénes admiras? ¿Quién es tu modelo de vida? Por favor, cuéntanos en los comentarios.

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