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10 Hábitos terribles del lenguaje corporal que todos deberíamos abandonar

No siempre nos damos cuenta de lo que hacemos con nuestras piernas, las manos o la expresión facial cuando estamos junto a otras personas. Puede que ni siquiera se nos pase por la cabeza que estos pequeños detalles acaban siendo importantes. Pero lo cierto es que el lenguaje corporal puede revelar mucho sobre tu personalidad y sentimientos. Y este podría ayudarte tanto a causar una buena impresión como a obtener el trabajo de tus sueños o bien, por el contrario, hacer que la gente quiera evitarte.

Genial.guru cree que existen ciertos hábitos del lenguaje corporal a los que vale la pena renunciar porque aportan un efecto negativo en la vida. Echemos un vistazo a algunos de ellos.

1. Encorvarse

La postura puede revelar mucho sobre los niveles de confianza en uno mismo. Si adoptas una posición encorvada, esto denotará que te sientes inseguro. Si no corriges la postura, encorvarte puede convertirse en un hábito que se adoptará de manera inconsciente incluso cuando no estás en una situación que te haga sentir incómodo. Y la gente aún así podría apreciarlo como una señal de tener baja autoestima.

2. Cruzar las piernas o los brazos

Es algo natural para mucha gente cruzar los brazos y las piernas mientras están sentados. No en vano, en una conversación con alguien, esta posición podría dar la sensación de que estás a la defensiva. Podría enviar un mensaje de que no estás interesado en interactuar con la otra persona ni de escuchar lo que esta quiere contarte, o también que te sientes incómodo con su presencia. Si mantienes los brazos y piernas sin cruzar y las palmas de tus manos visibles, adoptarás un aspecto más fiable.

3. Gestos de inquietud

No importa si recurres a este hábito constantemente o solo en momentos puntuales de estrés para tranquilizarte, lo mejor es evitarlo. Si estás enrollando tu cabello, tocas tus anillos, los dedos y tus pies, o constantemente consultas el reloj durante una conversación o en una reunión importante, esto puede dar la sensación a tu interlocutor de que estás aburrido y te gustaría estar en otro lugar.

4. Frotarse el cuello

Frotarte el cuello puede ser algo que haces para aliviar el estrés. O bien, solo lo haces para disminuir la tensión en esta zona, incluso si no hay nada que genere ansiedad alguna. En este caso, debes ser consciente de lo que haces con tus manos y tratar de evitar hacerlo tanto como te sea posible. De lo contrario, puedes revelar a tus interlocutores que estás sintiendo ansiedad e incomodidad

5. Morderse las uñas

Otro hábito que revela a otras personas que estás nervioso pasa por morderte las uñas. Esto puede rebajar los niveles de estrés, pero también denota tu estado de ánimo. Más allá de esto, al hacerlo puedes distraer a la persona con la que estás hablando, e incluso esta puede encontrar el gesto repulsivo. Por último, perjudicará a tus uñas. Y dado que la gente te juzga por tu apariencia, su mal aspecto podría causar también mala impresión.

6. La ausencia o exceso de contacto visual

Evitar el contacto visual puede revelar que te falta confianza en ti mismo o que alguien no te gusta, e incluso puedes dar la sensación de ser una persona poco fiable. Por otro lado, mirar fijamente a los ojos de otra persona puede considerarse agresivo y generar incomodidad en el otro. En vez de esto, opta por realizar series de miradas prolongadas.

7. Parecer distraído

Si bien distraerse cuando alguien habla resulta una grosería, a veces ni siquiera te das cuenta de que lo estás haciendo. O incluso si estás prestando atención, puedes quedarte mirando a la nada, algo que podría hacer pensar a los demás que no estás escuchando. Trata de mostrar que estás prestando atención de manera activa mirando a las personas que te están diciendo algo o haciendo algo que denote que, claramente, los respetas y estás inmerso en la conversación.

8. Poner los ojos en blanco

Poner los ojos en blanco es una señal evidente de falta de respeto. Puede resultar, en cierto modo, inofensivo como un gesto de comunicación no verbal con uno de tus amigos para demostrarle que estás aburrido o enojado. Sin embargo, si está reacción es provocada por un compañero de trabajo, tu jefe o un completo desconocido, tu expresión facial puede parecerles desagradable y ofensiva.

9. Olvidarte de sonreír

Sonreír es algo que a menudo se olvida, especialmente en situaciones que requieren de formalidad. Pero es una excelente manera de mostrar confianza y un caracter abierto. Y también puede hacer que otras personas te devuelvan el gesto con una sonrisa y se sientan más positivos y abiertos hacia ti. Pero no caigas en una sonrisa forzada, ya que así se corre el riesgo de ser poco sincero y fiable.

10. Estar demasiado quieto

Estar demasiado rígido puede hacer que parezcas desinteresado o que no quieres hablar con la otra persona ni escuchar lo que tiene que decir. La rigidez también puede hacerles sentir incómodos. Trata de mostrar entusiasmo genuino con tus expresiones faciales y reflejar los gestos de la otra persona sin ser demasiado obvio. Esto puede contribuir a generar una impresión más positiva.

¿Has notado alguno de estos hábitos de lenguaje corporal en ti o en alguien más? ¿Qué impresión te genera la gente que suele recurrir a ellos? Comparte tu opinión en los comentarios.