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10 Consejos para comunicarnos mejor y de forma más positiva en las redes sociales

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Parole Ostili es un proyecto italiano que busca crear conciencia sobre el lenguaje que utilizamos, enfocándose especialmente en el modo de hablar que existe en las redes sociales. Luego de un simposio realizado en 2017, se creó el Manifiesto para una comunicación no hostil, en el cual se propone un decálogo para el correcto uso de Internet, junto con las palabras y el lenguaje que elegimos en nuestras redes sociales. Este muestra una manera positiva y consciente de comunicarnos con la responsabilidad y el cuidado debido, dándole la importancia que se merece a cada palabra que escribimos con nuestros teclados y teléfonos móviles.

Genial.guru apoya la comunicación positiva en todos los ámbitos, ya que esta influye directamente en cada una de nuestras relaciones, por lo que quiere compartir contigo 10 consejos que podrían ayudarte a mantener mejores conversaciones en Internet. ¿Te animas a ponerlos en práctica?

1. Lo virtual es real

“Digo y escribo en la red solo las cosas que tengo la valentía de decir en persona”.

¿Serías capaz de decirle a una persona lo que escribes en las redes sociales frente a frente? A veces pensamos que, al estar detrás de una pantalla, estamos protegidos por un anonimato que nos da permiso para tirar piedrazos a diestra y siniestra. Pero, así como existen crímenes cibernéticos (como el bullying, el robo de datos o de identidad) que pueden ser penados en la vida real, cualquier insulto o ataque que realices a través de tus redes sociales también puede lastimar y afectar a la persona que los recibe. Del mismo modo, ten cuidado con quien no da la cara o se esconde detrás de un pseudónimo, ya que sus intenciones podrían no ser siempre buenas.

2. Somos lo que comunicamos

“Las palabras que elijo demuestran la persona que soy: me representan”.

Lo que compartes en tus redes sociales, tus fotos, tus memes, hasta textos filosóficos de la vida, todo forma parte de la imagen que proyectas de ti hacia el mundo exterior. De la misma manera, cada palabra que eliges y la forma en que te expresas dan a tus interlocutores una idea muy precisa de quién eres como persona, cómo es tu forma de pensar y tu actitud hacia la vida en general. Así que, lo que escribas puede hacerte ver como alguien inmaduro, grosero, violento o intolerante.

3. Las palabras le dan forma al pensamiento

“Me tomo todo el tiempo necesario para expresar lo mejor posible mi pensamiento”.

George R. R. Martin lo dijo: “Las palabras son como flechas. Una vez lanzadas, no hay manera de hacerlas volver”. Es por eso que debemos tomarnos el tiempo necesario para leer y analizar nuestros mensajes escritos antes de presionar el botón de “enviar”. Es una de las grandes ventajas que tiene la comunicación escrita sobre la oral, ya que nos permite revisar nuestras palabras antes de que lleguen a su destinatario. Debemos evitar escribir correos electrónicos, tuits o mensajes de Facebook estando enojados, para luego no tener que arrepentirnos de lo que hemos dicho o hecho. Debemos pensar antes de escribir, releer lo escrito y revisar que estemos expresando lo que realmente queremos. Por otro lado, nunca está de más respetar la ortografía y la gramática. Recuerda que tus errores también pueden estar diciendo algo sobre ti.

4. Antes de hablar, hay que escuchar

“Nadie tiene siempre la razón, tampoco yo. Escucho con honradez y apertura”.

Por el mismo funcionamiento que tienen las redes sociales, solemos rodearnos de información y mensajes que son una especie de eco de lo que nosotros mismos pensamos y creemos. Pero cuando esta armonía informativa se rompe, se nos mueve un poco el piso. Sin embargo, es necesario aprender a escuchar y a leer opiniones que sean diferentes de las nuestras. No es bueno cerrarse a una sola versión de las cosas, o creer que cada uno de nosotros tiene la verdad absoluta en sus manos. Respetar a tus interlocutores es dejar que se expresen y también saber responderles con la debida educación.

5. Las palabras son un puente

“Elijo las palabras para comprender, hacerme entender y acercarme a los demás”.

Como bien lo explica la analogía anterior, las palabras tienen que ser usadas para unir, no para separar. Sabiendo elegir cada una que utilizamos, con argumentos coherentes, podemos construir relaciones más fuertes, ayudar a alguien o mostrar empatía hacia los demás. Por el contrario, los insultos o los ataques que escribimos pueden convertirse en muros o en abismos que nos aislarán y nos separarán más de las personas.

6. Las palabras tienen consecuencias

“Sé que cada una de mis palabras puede tener consecuencias grandes o pequeñas”.

No podemos ser impulsivos con nuestras palabras ya que estas no son gratuitas. Lo que decimos y cómo lo decimos tiene siempre un impacto en los demás. Por eso debemos ser conscientes de lo que escribimos en nuestras redes sociales, saber que, lo que para nosotros puede ser un inofensivo comentario burlesco y gracioso, para otra persona puede convertirse en algo hiriente e insultante. Cada uno tiene el poder de decidir qué efecto quiere causar en los demás con las palabras que escribe y comparte.

7. Compartir es una responsabilidad

“Comparto textos e imágenes solo después de haberlos leído, valorado y comprendido”.

Como presionar el botón de “compartir” en nuestras redes sociales es muy fácil, e incluso gratis, lo hacemos muy libremente, sin tomarnos el tiempo necesario de entender si lo que estamos compartiendo es verdad, útil, o puede lastimar a alguien. Las noticias falsas, los mensajes malintencionados e incluso los virus son el directo resultado de no pensar y no asumir nuestra responsabilidad sobre las cosas que compartimos en nuestras redes sociales.

8. Las ideas pueden ser discutidas

“Las personas deben respetarse. No convierto a quien sostiene ideas que no comparto en un enemigo al que hay que eliminar”.

Vivimos en un mundo en el que la diversidad es lo normal, por lo que tenemos que aprender a convivir y respetar a quien no piensa igual que nosotros. Es importante comprender que las ideas de los demás son tan necesarias como las tuyas. No todos pensarán igual que tú, pero no por eso están en tu contra o son tus enemigos. Puedes aprender de los demás, siempre manteniendo una línea de respeto que debe ser recíproca.

9. Los insultos no son argumentos

“No acepto insultos ni agresividad, ni tan siquiera a favor de mi tesis”.

Un insulto no tiene ninguna cualidad en sí, sino que es una palabra vacía que solo tiene como objetivo lastimar o menospreciar al otro. Descalifica más a la persona que lo dice, que a quien va dirigido. Este punto también hace referencia a que el lenguaje agresivo no debe ser permitido, incluso si se manifiesta a favor de lo que tú crees o piensas. Directamente, en ningún caso es correcto el insultar o dirigirse de forma despectiva hacia los demás.

10. El silencio también comunica

“Cuando la mejor elección es callar, yo callo”.

Estamos conectados y recibiendo información casi de forma ininterrumpida. Los mensajes, y también los ruidos, nos llegan constantemente al estar enganchados en nuestras diversas redes sociales. Por eso, así como las palabras comunican, los silencios también dicen mucho. El guardar silencio puede ser un signo tanto de respeto como de sabiduría, más aún en los tiempos actuales, en los que todos quieren que su voz sea escuchada. No por hablar o escribir más tendrás la razón. Si no tienes nada bueno que decir, es mejor no decir nada.

Nuestra libertad de expresión no es solo un derecho, sino que debe ser tomada como un privilegio que debemos aprovechar con responsabilidad. Un refrán dice que a las palabras se las lleva el viento, pero, en Internet, estas pueden quedarse registradas por mucho tiempo, así que úsalas con cuidado y de forma positiva. ¿Qué te parece este manifiesto? ¿Crees que puedes seguirlo y compartirlo con otros? Cuéntanos en la sección de comentarios.

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