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8 Señales que reflejan que no eres una persona introvertida, pero sufres de ansiedad social

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Cada día, una gran cantidad de personas experimenta ansiedad antes de realizar un discurso en público o conocer a su nuevo equipo de trabajo. Es normal tenerle miedo a algo nuevo, sin embargo, en algunas personas, la sensación de ansiedad se convierte en un miedo patológico. Para la mayoría de nosotros, los conceptos de “introversión” y “ansiedad social” son sinónimos. Sin embargo, es importante entender que una persona introvertida nació con un conjunto de rasgos de carácter, pero los indicios de la ansiedad social se refieren a algo adquirido.

Genial.guru se interesó mucho en este tema y encontró 8 diferencias fundamentales entre estos conceptos. Estamos seguros de que esto te ayudará a darte cuenta y entender si necesitas una consulta con especialistas.

Las personas determinan tu zona de confort

El deseo de comunicarte con un pequeño grupo de amigos que conoces desde hace mucho tiempo puede parecer una señal de introversión, sin embargo, también es una de las condiciones previas a la ansiedad social. Para las personas que tienen ansiedad social es importante saber que todos a su alrededor las aceptan. A los introvertidos les importa más una comunicación uno a uno, ya que un gran grupo de personas será muy agotador para ellos.

Evitas hacer nuevos amigos

A los introvertidos no les cuesta trabajo conocer a nuevas personas, incluso si no tienen la intención de continuar hablando con ellas. No obstante, si te pones a pensar en cómo será una persona antes de conocerla, te asustan los sentimientos que surgen y cancelas un encuentro de antemano, entonces es una clara señal de ansiedad social.

La soledad te pesa

La soledad para los introvertidos es felicidad, pero al tener ansiedad social, el tiempo con uno mismo se convierte en una tortura porque su causa es el miedo. Para un introvertido, los minutos de comunicación consigo mismo le ayudan a recuperar sus fuerzas. La pregunta principal: ¿el tiempo que pasaste a solas te impide construir tu vida? Si buscas privacidad para escaparte del mundo, entonces lo más probable es que sea una señal alarmante. Pero si pasar el tiempo en soledad te ayuda a seguir viviendo y buscas este aislamiento para recuperar fuerzas, entonces no hay nada malo en esto.

Prefieres únicamente determinados lugares

El lugar desempeña un papel importante en cualquier encuentro. Si eliges restaurantes conocidos con poca cantidad de comensales, puede ser una señal de introversión. Sin embargo, si te preocupas por quién estará en el lugar y si especialmente los comensales pueden hacer incómoda tu estancia en la cafetería, entonces es hora de reconocer los síntomas de la ansiedad social. Con el paso del tiempo la cantidad de zonas de confort se comenzará a reducir, esto influirá en la comunicación en general. Los psicoterapeutas aconsejan prestar atención a este síntoma de la ansiedad social.

Tienes miedo de ser juzgado

Los introvertidos no se preocupan demasiado por lo que piensen los demás sobre ellos. Pero a las personas que experimentan ansiedad social, precisamente este miedo (miedo a la opinión ajena) los lleva a huir de cualquier comunicación.

Seamos sinceros: el ser humano es un ser social, por eso a todos nos importa lo que piensen de nosotros. Ser introvertido o extrovertido no juega ningún papel importante. Por desgracia, al tener ansiedad social, el efecto de la opinión de las personas que te rodean aumenta exponencialmente. Al mismo tiempo, la opinión de absolutamente todos es importante. Además, una persona cree que la mayoría de la gente piensa mal de ella, aunque esto no se corresponde en absoluto con la realidad. Los expertos están seguros: el deseo de complacer a los demás es un pariente cercano de la ansiedad social.

Cambias tus planes frecuentemente

Los introvertidos con gusto acuden a eventos con una gran congestión de personas y al mismo tiempo se sienten plenamente cómodos. Las personas con ansiedad social aparentemente quieren ir a algún lado pero experimentan una sensación de no tener suficientes fuerzas para esto. Es decir, el miedo predetermina la fatiga. Incluso sin una clara razón, el cansancio físico o moral es una reacción de protección del cerebro hacia un factor molesto, en nuestro caso, de una nueva compañía o un lugar público.

¿Frecuentemente tienes que cambiar tus planes a causa de un miedo fantasmal? ¿Hay ocasiones cuando rechazas ir al cine o a una cafetería debido al clima o simplemente porque no quieres socializar? Esto es normal para un introvertido. Pero si deliberadamente te pierdes de una reunión con tus amigos aunque en el fondo del alma querías ir, entonces vale la pena reflexionar para trabajar en el nivel de tu ansiedad.

En ocasiones, sientes inferioridad

¿En ocasiones te preocupas por no tener nada que decir y más aún si las personas no lo comprenden? Los introvertidos están completamente seguros de sus habilidades de comunicación y utilizarán todas sus técnicas en caso de ser necesario. Aunque esto a veces es complicado, un día con un libro o una reunión a solas con un amigo ayudarán a aclarar su mente.

Los psicólogos están seguros de que la sensación de inferioridad aparece debido a frecuentes pensamientos sobre la opinión de las demás personas. Cuando vives intentando ajustarte a decenas y a veces cientos de personas, tarde o temprano surge el deseo de evitar el contacto con ellos.

Percibes señales de un ferviente perfeccionista

Para muchos, el perfeccionismo es la principal razón de la ansiedad social. Estás seguro de que solo el cumplimiento ideal de todas las tareas establecidas te ayudará a evitar las críticas. Piensas que no te van a juzgar únicamente si te conviertes en un gurú de la comunicación. Precisamente la ansiedad social hace que ensayes una conversación antes de hablar a servicio al cliente, aunque a las personas del otro lado de la línea no les interese en lo absoluto si te confundes o no.

Pero la introversión, por el contrario, hace que a una persona no le importe cómo maneja las tareas encomendadas.

Bono: piensa en las posibilidades desperdiciadas

Si por alguna razón un introvertido se pierde de una reunión importante, él siempre podrá manejar la situación, incluso si tiene que rendir cuentas públicamente frente a las demás personas. Algo que no se puede decir sobre las personas con ansiedad social, quienes deliberadamente evitan cualquier situación, en donde tengan que dar un discurso, incluso si es para un ascenso en el trabajo.

A menudo, si un introvertido se encuentra en compañía de otras personas, su estado de ánimo depende de su propio nivel de comodidad con el grupo; a diferencia de las personas con ansiedad social, quienes no pueden relajarse ni ser ellos mismos. Una persona con ansiedad pasará la mayor parte del tiempo cuestionando por qué fue a una reunión. Los especialistas aconsejan que, para sentirse un poco más cómodo en presencia de extraños, se debe comenzar a practicar la meditación.

¿Has percibido en ti señales de ansiedad social?

Ilustradora Alena Tsarkova para Genial.guru
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