Cómo guiar el desarrollo vocacional en un niño para ayudarlo a ser un adulto feliz en el futuro

Como personas adultas, nos encontramos en una posición en la que nuestras acciones y palabras son profundamente capaces de inspirar, motivar y apoyar a los pequeños en una búsqueda de identidad que apenas comienza a formarse y que incluirá sus gustos. Entonces, ¿podemos usar tal capacidad para guiarlos y ayudarlos a encontrar su vocación? Sí y no.

Genial.guru quiere explicártelo a detalle y poner a tu disposición una serie de consejos para ayudar a tus pequeños a desarrollar sus posibilidades profesionales y brindarles la oportunidad de convertirse en adultos felices.

“¿Qué quieres ser de grande?”

Antes que todo, hay que comprender que una pregunta tan importante será respondida desde la magnitud de la imaginación de un niño, lo que significa que sus sueños a futuro estarán basados en gran parte en la fantasía, así que no debemos tomar con completa severidad la respuesta del pequeño ni forzarlo a que decida todo su futuro en un instante y a la edad que tiene.

¿Qué nos corresponde hacer entonces? Estimular su desarrollo profesional; y con ello no nos referimos a ponerlo a trabajar, sino a ayudarlo a desarrollar un sentido de sí mismo (quién soy y cómo soy) y también las competencias que le permitirán alcanzar su máximo potencial.

Spoiler: NO vamos a encontrar una vocación a temprana edad. Se trata de alentar a los niños a considerar todo un universo de opciones para su futuro.

La importancia de los juegos

De acuerdo con el especialista Bryan Dik, los niños se sienten atraídos naturalmente por ciertos juegos y juguetes. Así, un pequeño puede interesarse por correr todo el tiempo y a otro pueden gustarle los carros o los juegos con masas para hacer figuras. “Todos los niños parecen tener ciertas tendencias distintivas que expresan de manera constante”, señala. Dik sugiere reforzar estos intereses facilitándole al niño lo necesario para que los siga practicando, pero sin caer en una obsesión que termine por abrumarlo.

Seguramente un pequeño tendrá más de un interés, y estos pueden modificarse con el tiempo.

Los juegos de roles

El juego de roles es uno de los más grandes acercamientos que los niños tienen con “el mundo social”. A través de él, los pequeños exploran sus entornos de la mano de roles, por lo que pueden ser papás, doctores, estudiantes, adolescentes, profesores, etc, por un momento. Ellos se imaginan a sí mismos en posibles situaciones y roles de su “yo futuro”.

De esta manera expresan y, sobre todo, prueban, sus sueños y posibilidades, los cuales, según los expertos, cambiarán constantemente, de acuerdo con factores personales y de contexto como:

🟡 Relaciones con familiares, profesores, amigos, compañeros y otras personas importantes.

🟡 Autoconocimiento, incluyendo autoestima y autoeficacia.

🟡 Intereses, experiencias, valores, actitudes, esperanzas y sueños.

🟡 Educación/aprendizaje, conocimiento y habilidades.

🟡 Influencias culturales y contextuales, por ejemplo, género, nivel de habilidad y raza o etnia.

Esto indica que aunque los juegos no determinarán cuál será su vocación, sí serán importantes para desarrollarla.

Consejos para guiar al niño a un mundo de posibilidades

1. Bríndale entornos seguros

A medida que crecen, los niños también van desarrollando un mayor control de sí mismos respecto a sus gustos, intereses y habilidades, y este, a su vez, estará configurado por entornos seguros; si un pequeño se siente a salvo en un ambiente, podrá desarrollar una identidad positiva y sentirse seguro al momento de tomar decisiones y riesgos. “Los niños que se sienten confiados intentan nuevas tareas y están motivados y comprometidos con el aprendizaje”.

Según los expertos, tales entornos se generan al demostrarle al niño cuán valioso es, por lo que es importante recordarle sus fortalezas y brindarle oportunidades para mejorarlas, explorarlas y demostrarlas, con actividades fuera de la escuela, por ejemplo.

2. Un trabajo no es lo que soy, sino lo que hago

Cuando tu pequeño tenga interés de hablar sobre carreras profesionales y oficios laborales, lo mejor será enseñarle que son acciones que deberá realizar y que ello no definirá su identidad; se pueden ser y hacer millones de cosas más además de ejercer una profesión. “Cuando ven el trabajo como lo que hacen, en lugar de lo que son, se vuelven más abiertos a explorar diferentes posibilidades”, afirma el psicólogo Adam Grant. Después de todo, Clark Kent era periodista y superhéroe al mismo tiempo.

3. Ayúdalo a explorar otras habilidades, además de reforzar las que tiene

Está bien seguir explorando aquellas actividades que parecen apasionarle, pero una visión más completa es también realizar nuevas tareas y experiencias que le permitan encontrar más de una pasión o habilidad. “Al exponerlos a experiencias tan diversas, sus hijos indudablemente encontrarán algunas cosas más atractivas y agradables que otras, pero aprenderán más a lo largo del camino, y pueden sorprenderlo a usted y a ellos mismos con intereses o habilidades que de otro modo no habrían sido aprovechados”, dice Bryan Dik.

4. Inspira su curiosidad

Los niños son curiosos por naturaleza, así que hablarles de diversas profesiones y oficios que encontramos en la calle, como un policía, un panadero, cajero de supermercado, etc., ayudará a que se planteen más preguntas sobre aquello que los atraiga más y descarten lo que no lo hace.

5. Contrarresta los estereotipos

Los estereotipos limitan ese mundo de posibilidades que intentamos abrirles a los pequeños, por eso es importante contrarrestarlos y demostrar que ningún empleo es específico para cierto tipo de persona. “Los niños necesitan imágenes, modelos y experiencias diversas para ayudar a contrarrestar las posibles percepciones arraigadas relacionadas con el género, la clase social y la capacidad”, señalan los expertos, quienes también aseguran a través de su estudio que las niñas que mantienen su autoestima alta quieren seguir carreras “poco tradicionales” cuando sean grandes, y tales opciones se establecen en los años escolares de primaria.

6. La preocupación por los demás puede ser una fuente de motivación

Visitar lugares o situaciones desconocidas puede ser una fuente enorme de motivación al experimentar vivencias fuera de la zona de confort. Ir a hospitales, centros de beneficencia, refugios, etc., “ayudará a sus hijos a desarrollar sensibilidad hacia las necesidades reales de las personas en su comunidad y en el mundo. A medida que continúen creciendo, este enfoque orientado hacia los demás les ayudará a identificar cómo sus habilidades pueden ser de una utilidad única para contribuir al bien común y al bienestar de los demás”, sugiere Dik.

¿Recuerdas lo que querías ser de grande? ¿Cuál era tu mayor aspiración? ¿Qué te gustaría que tu hijo fuera cuando sea mayor?

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