Por qué es mejor despedirnos de nuestros niños en lugar de escabullirnos para que no lloren

Solemos correr tanto de aquí para allá para cumplir con nuestras obligaciones que a veces podemos descuidar la atención que brindamos a nuestros hijos y lo que es importante para su bienestar. Pero pequeños detalles, como despedirnos antes de marcharnos, pueden repercutir de manera fundamental en el desarrollo de los niños y su manera de relacionarse con los demás.

Genial.guru hablará sobre las distintas formas en las que despedirnos de nuestros hijos antes de irnos puede ser positivo para su crecimiento emocional.

No escabullirse cuando es hora de irse

El escaparse sigilosamente para que el niño no note la ausencia parental y no se tensione, lejos de ser una solución, puede generar nuevos problemas. Lynn Green, coordinadora infantil del Centro de Desarrollo Infantil Helen Gordon, explicó en una entrevista que “cuando te escabulles, le das la sensación de no saber qué va a pasar a continuación. De repente te vas por arte de magia y luego vuelves a aparecer mágicamente”.

Que no escuchemos llorar a nuestros hijos no evitará que sientan menos la falta, sino que notar el abandono imprevisto podría llevarlos a experimentar sensaciones que no podemos dejar de lado.

Entre ellas se encuentran:

  • Shock: la primera reacción suele ser un llanto o un berrinche.
  • Inseguridad: el hecho de escaparse sin que el niño se dé cuenta puede generarle una gran angustia y también causarle una permanente sensación de inseguridad por no saber cuándo sus padres pueden volver a desaparecer.
  • Miedo: el irse a hurtadillas puede generar en el niño un apego constante por temor a que vuelvan a abandonarlo. Esa incertidumbre puede extenderse al miedo de que lo dejen no solo sus padres, sino también otras personas.
  • Culpa: si se realiza la práctica de escabullirse con frecuencia, el niño puede empezar a sentir que hizo algo mal, por lo cual lo están “abandonando”.

Brindar información cuando nos marchamos

Un paso muy importante para despedirnos adecuadamente de nuestros niños es brindarles la información de que, efectivamente, nos marcharemos, pero pronto volveremos.

“Es importante que los niños tengan información”, comentó Green en su entrevista. “Decirles adiós, contarles que te vas y luego irte”. Eventualmente, el pequeño entenderá que la ausencia parental es temporal, que sus papás se encuentran bien y que pronto volverán.

La especialista también afirma que el hecho de que los niños se enfaden o entristezcan ante la marcha de sus padres no solo no es perjudicial, sino que es saludable, pues los ayuda a expresar sus sentimientos con sinceridad.

Brindarles a los niños el espacio para que expresen sus emociones puede ayudar a que desarrollen su empatía y les enseñará que el mundo no solo gira a su alrededor, y que tanto ellos como las otras personas tienen sentimientos que necesitan demostrar.

Consejos para una despedida amigable

Hay distintas maneras de hacer que la despedida con nuestros hijos se dé de la forma más amena posible. Aunque a veces la reacción emocional de enojo es inevitable, hay diversos consejos que pueden ayudar a crear un momento más amigable, más allá de la tristeza.

Entre ellos están:

  • Avisar a tu hijo que vas a salir: preparar el terreno puede ser una buena opción, por lo que si tiempo antes le avisamos de nuestra partida, servirá para asimilar mejor la espera.
  • Presentarle otros cuidadores: presentarle familiares o niñeras le ayudará a conocer otras personas por fuera de su entorno familiar y minimizará su ansiedad en los momentos en que nos encontremos separados de él.
  • Establecer una rutina de despedida: el generar una pequeña rutina puede ser beneficioso para ayudar a hacer más llevadera la espera hasta el reencuentro.
  • Recordarle que los padres siempre vuelven: es importante para los niños tener la sensación de que, por más larga que sea la ausencia, los papás siempre regresarán.

Según la teoría del apego de John Bowlby, la relación madre-hijo puede tener condiciones determinantes durante el desarrollo y todas las etapas de la vida del niño. Decirles adiós a nuestros pequeños sirve para crear un apego seguro, reforzar su confianza para con nosotros y ayudarlos a desarrollar relaciones sanas en el futuro.

¿Qué forma tienes para despedirte de tu hijo o hijos? ¿Cuál de estos consejos te pareció el más adecuado?

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