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Un estudio psicológico explicó cómo el orgullo puede llevarte a lograr tus objetivos

El orgullo es una emoción humana que consiste en la estimación exagerada percibida por uno mismo o por nuestros propios logros, acompañada de un sentimiento de superioridad. Por esta razón, es considerada una emoción negativa, pues esta superioridad puede traducirse en soberbia y puede llegar a afectar nuestras relaciones personales, llevándonos a tomar decisiones equivocadas. Sin embargo, si aprendemos a identificar esta “negatividad”, podremos utilizarla para obtener una mejor versión de nosotros mismos y lograr nuestros objetivos con mayor motivación.

Genial.guru quiere hablarte acerca de los beneficios de este sentimiento de satisfacción personal que pueden reflejarse en tus metas.

Un experimento acerca del orgullo

Psicólogos de la Universidad de Gales decidieron llevar a cabo un estudio para valorar la influencia del orgullo en la perseverancia de las personas. Para ello intentaron convencer a los sujetos de estudio de que poseían talentos que anteriormente desconocían, y que otras personas apreciaban de ellos, haciéndolos sentir orgullosos.

Con base en esta emoción, ellos realizaron tareas relativas a esta sin que el proceso fuera del todo satisfactorio. Es así como comenzaron a aplicar pruebas que involucraban su percepción acerca del espacio, también llamadas habilidades visoespaciales.

Las personas orgullosas son más perseverantes

Después de realizar las pruebas, los sujetos se reunieron con sus examinadores en privado para recibir los resultados, dividiéndose en dos grupos. El primero recibió la información sin ninguna valoración o reconocimiento extra, mientras que al segundo se le hizo un reconocimiento por sus esfuerzos, haciendo énfasis en sus talentos.

El grupo que no recibió ningún tipo de valoración aumentó su eficiencia en comparación con la prueba anterior. Sin embargo, el segundo grupo sobrepasó en un 40 % el aumento en la eficiencia del primero, probando así que, si nos sabemos que buenos en algo y aumentamos nuestro orgullo, hay más probabilidades de que seamos perseverantes, logrando mejores resultados a largo plazo en nuestros objetivos.

Existen dos tipos de orgullo

Antes de aprender a utilizar esta emoción a nuestro favor, debemos saber que existen dos tipos. Uno es el orgullo arrogante, que se utiliza como mecanismo de defensa para compensar inseguridades provenientes de emociones negativas, generando reacciones impulsivas y con fines superficiales.

Pero también está el orgullo auténtico, que es un bienestar honesto con respecto a nosotros mismos, nuestras habilidades o nuestra persona, fomentando el autocontrol, la disciplina y la autosuperación. Aprender a identificar de dónde proviene hará más sencillo saber cuándo es conveniente emplearlo o cuándo debemos trabajar en regularlo.

Haz del orgullo tu aliado

La humildad es una buena compañera del orgullo, la cual, en medidas exageradas, puede llevar a tener ideas equívocas o irreales acerca de nuestros logros, alejándonos de nuestras metas. Por ello, realizar un registro diario de las metas que nos hacen sentirnos bien con respecto a nosotros mismos es tan beneficioso como tomar en cuenta nuestros fracasos.

Gracias a este ejercicio de autoconocimiento podemos establecer metas más realistas, en lugar de exceder nuestras expectativas y aumentar la frustración que, a su vez, se convierte en orgullo negativo. Puedes hacerlo en un diario o bitácora para hacerte consciente de tus propios pensamientos o emociones y las consecuencias que ellos tienen sobre estas últimas.

¿Consideras que eres una persona orgullosa? ¿Crees que existen otros métodos para convertir el orgullo en algo positivo? Comparte tus pensamientos con nosotros en la sección de comentarios.