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Este perrito parece un canguro por una malformación en sus patas, pero eso no le impide practicar deportes extremos y nada lo detiene

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Afortunadamente, cada vez son más las personas que deciden darles una segunda oportunidad a animales que anteriormente vivían en la calle o que nadie quería por tener alguna discapacidad. Ese es el caso de Gus, un perro que no tiene cuatro patas como el resto de sus peludos amigos. Pero eso no fue un impedimento para que Melody Rezzonico quisiera convertirse en su amorosa madre, sin importar todos los cuidados que su peculiar condición implicaba.

Todos los animales deben ser amados y respetados, y eso lo sabe muy bien Genial.guru, por lo que quiere compartir contigo esta dulce historia de complicidad y amor.

Un hermoso encuentro

Al adoptar a una mascota, muchas personas piensan en el espacio que van a ocupar, su tamaño y la cantidad de pelo que perderá. Pero, al ver a Gus, Melody Rezzonico solo pudo pensar: “¡Parece un pequeño canguro!”. Este perrito nació con su patita delantera derecha un poco más corta, y la izquierda estaba tan deforme que fue amputada. A los 4 meses de edad fue abandonado y, posteriormente, fue rescatado por Black Dog Animal Rescue, donde Melody lo descubrió.

Sonrisas que cautivan

“Me enamoré de su sonrisa”, dijo Melody. Cuando llegaron a casa, ella desconocía los problemas de movilidad que el perrito tendría, ya que Gus podía moverse, pero por momentos se golpeaba la barbilla al trasladarse. Por lo tanto, ella sabía que pronto podría necesitar una silla de ruedas y prótesis para poder andar libremente por todos lados.

Nada lo detiene

Primero, Gus tuvo una silla de ruedas, la cual le funcionaba perfecto para salir de paseo, recorrer las calles y los caminos rocosos de las montañas, pero Melody no quería dejarlo atrás en temporada de invierno, donde los demás deben utilizar raquetas en los pies o esquíes para poder transportarse. Esto hizo que ella investigara lugares para poder conseguir una prótesis que le ayudara a moverse por diversos tipos de superficies.

Un viaje con un gran propósito

En una ocasión, Melody estaba viendo Animal Planet cuando, de pronto, apareció Derrick Campana, kinesiólogo de animales y dueño de Bionic Pets. Fue ahí cuando supo que tenía que llevar a Gus con él, por lo que se dirigió a Sterling, Virginia, para que le hiciera una prótesis especial a su fiel compañero. Al no tener extremidades suficientemente fuertes para soportar una convencional, se le hizo una que se pudiera adaptar a su cuerpo, como una especie de tabla de snowboard, para que pudiera moverse fácilmente por todos lados.

Para él no hay límites

Gus siempre ha sido muy inquieto, y esta nueva prótesis lo ha hecho muy feliz, ya que le permite tener una mayor movilidad. Con la variedad de aparatos que ha utilizado para pasear, Gus ha podido subir montañas a más de 4 200 metros, visitó Moab, Utah, corrió por dunas de arena, ha nadado y practicado canotaje, y esto siempre ha llamado la atención de las personas, quienes lo ven tan intrépido por todos lados que se enamoran de él. Melody dice que ser un poco diferente no significa que no valga la pena luchar por él.

Activo por siempre

Melody ha lanzado una campaña de recaudación de fondos para pagar la prótesis que Derrick hizo. Ella ha sumado esfuerzos por darle una mejor calidad de vida a Gus, y dice que todo lo que ha hecho por darle mayor libertad de movimiento a su mascota ha rendido frutos, pues descubrió que es un perro al que le gusta mantenerse activo y al que le encanta estar al aire libre, por lo que le dio un motivo más para seguir adelante.

¿Adoptarías a un animal como Gus? Cuéntanos en la sección de comentarios.

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