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Cómo alimentar a tu gato o a tu perro en las distintas etapas de su vida

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Cuando hablamos de nutrición, todos sabemos que nuestro metabolismo va cambiando con la edad y, por lo tanto, nuestra alimentación debe adaptarse a esos cambios. Los niños, los adultos y los ancianos requieren una nutrición acorde a las necesidades calóricas, metabólicas y nutricionales propias de cada edad. Ahora bien: ¿qué pasa con nuestras mascotas?

Genial.guru adora a nuestros amigos peludos y quiere que ellos tengan todo lo que necesitan para estar saludables. Es por eso que te acercamos esta guía de alimentación para perros y gatos que te informará qué necesita tu mascota para tener una buena nutrición en las diferentes etapas de su vida.

1. La alimentación de los perros

El perro es un animal omnívoro y, por lo tanto, tiene capacidad digestiva y metabólica para obtener sus requerimientos nutricionales a partir de una gran cantidad de ingredientes. Esto es una ventaja, ya que la carne no es indispensable para que se mantenga saludable. Requiere de proteína, grasa, vitaminas, minerales, etc., pero no de ingredientes específicos.

El veterinario Jean Guevara recomienda un plan de alimentación canina que tenga en cuenta la etapa de la vida de cada perro. Para ello, estableció la siguiente clasificación: cachorros de 45 días a 12 meses; adultos de 1 a 7 años, y perros de edad avanzada: de 7 años en adelante.

Tomando en cuenta esa clasificación, te contamos qué debes tener en cuenta para que tu perro incorpore todos los nutrientes que necesita.

Perros cachorros

En las primeras semanas, el cachorro debe alimentarse con el calostro de la leche materna, pues de este modo incorpora los anticuerpos y nutrientes necesarios para su salud. Luego de la etapa de lactancias, se pueden agregar papillas hasta llegar al alimento.

Según Guevara, el cachorro requiere un alimento balanceado rico en proteínas (alrededor de un 32 %), con un promedio de tres consumos diarios. “Además, es importante que el alimento tenga un buen balance de calcio y fósforo porque los cachorros necesitan minerales para el desarrollo de dientes y huesos”.

La veterinaria experta en nutrición canina, Maribel Parra, opina que la comida de los cachorros debe tener más calorías que la que consumen los perros adultos, pues los cachorros están en crecimiento y en constante actividad.

“La dieta adecuada del perro”, dice Parra, “depende, en gran medida, de su tamaño. En el caso de los cachorros, un labrador retriever no tiene las mismas necesidades de un pinscher, porque el labrador, por su tamaño, tiende en su edad adulta a sufrir problemas de articulaciones vinculados al desarrollo, como la displasia, si no se vigila su nutrición cuando están pequeños”.

Perros adultos

Se considera que un perro es adulto después de su primer año. Según Parra, en esta etapa “es necesario cuidar tanto el déficit como los excesos de comida previniendo la obesidad y demás problemas de la alimentación. Las costillas no deben estar expuestas a la vista, pero sí sentirse al tocar el tórax del can”.

“En la etapa adulta, cambia la frecuencia y la cantidad. La proteína disminuye y el perro pasa de comer tres veces al día a una sola vez. Debe ser una porción suficiente, balanceada y saciante”, opina Guevara.

El perro no puede aprovechar el 100 % de los nutrimentos que contiene un alimento, por lo tanto, es importante tener en cuenta la digestibilidad. A mayor digestibilidad de un alimento, mayor aprovechamiento de sus nutrimentos. Por ejemplo, la leche y sus derivados son de alta digestibilidad, y así el animal aprovecha casi toda la proteína, grasa y azúcar.

En cambio, la harina de plumas cruda que se utiliza para elaborar alimentos es de muy baja digestibilidad y, por lo tanto, poco nutritiva. Tiene un 90 % de proteína cruda (muchísima) pero solo 9 % de proteína digestible, de modo que, esa proteína, únicamente se digiere en un 10 %.

Perros ancianos

Los perros entran en la ancianidad después de los siete años. En esta etapa, según Guevara, requiere tantos cuidados como cuando era cachorro, y debe consumir alimento balanceado específico para su edad. “La proteína debe ser del 29 por ciento, aumentan las grasas y los minerales calcio y fósforo. Estos alimentos, además, traen una fórmula para aumentar el sistema inmune, tienen antioxidantes, vitaminas y minerales”, explica.

2. La alimentación de los gatos

A diferencia del perro, que puede llenar sus necesidades de energía diaria en una sola comida de unos cuantos minutos, los gatos deben comer varias veces al día. Si bien se piensa que desciende de los felinos salvajes que cazaban grandes presas, en realidad, su antecesor es el pequeño gato norteafricano, que se alimenta principalmente de roedores pequeños. Para alimentarse bien, debía cazar muchas presas por día.

El gato norteafricano es un animal solitario que vive y caza solo y solo se relaciona con otros miembros de su especie durante los apareamientos. Esta naturaleza solitaria hace que el gato coma lentamente, y porciones pequeñas. No es infrecuente que un gato coma entre 13 a 16 veces al día.

Los gatos necesitan grasa y proteína de alta calidad. No pueden ser vegetarianos, ya que sus cuerpos necesitan nutrientes esenciales de la carne, como la taurina. Los alimentos para perros y alimentos para humanos no contienen suficiente cantidad de estos nutrientes, por lo que los gatos no deben ser alimentados con una dieta para perros o personas.

Gatos cachorros

Hasta la fase adulta (que comienza después del primer año), los gatos cachorros deben recibir todo lo que deseen comer, pues pueden regular perfectamente la ingesta de alimentos. Al igual que sucedía con los perros, en esta etapa de crecimiento es cuando más nutrientes requieren. Por ese motivo, la comida para gatos cachorros es más calórica que la de los gatos adultos. Necesitan consumir diariamente entre 100-150 kcal de EM (energía metabolizable) por cada kilo de peso.

De todos modos, debemos vigilar la aparición de obesidad, pues genera un mayor número de adipocitos (hiperplasia) que serán capaces de almacenar grasa en el estado adulto, y será mucho más difícil reducir el peso de estos gatos que aquellos que engordan en la adultez.

Gatos adultos

En esta etapa, los requerimientos de grasa y proteína serán menores, por lo tanto su alimento deberá ser apropiado para cubrir una demanda nutricional diferente. El consumo diario será de 60 kcal de EM por cada kilo de peso en el caso de animales inactivos. Si se trata de un gato activo, el consumo será de entre 70-90 kcal de EM.

Gatos ancianos

Ya tu gato ha dejado atrás las travesuras. Los arranques de actividad irán disminuyendo de a poco y se mostrará más apacible. Ten en cuenta que un gato maduro no digerirá los alimentos de la misma manera que lo hacía antes, por lo cual deberás ofrecerle comida de fácil digestión. Tu veterinario te asesorará para que puedas brindarle una alimentación que lo ayude a prevenir problemas de salud.

En esta etapa, debemos tomar en cuenta la necesidad de cada gato, ya que muchos tendrán problemas hepáticos, renales, cardíacos... Necesitarán menos energía, entre el 60-70 % de las requeridas por un animal adulto joven.

Es probable que necesite ingerir comida húmeda a causa de los problemas dentales. Deberá alimentarse con menos grasa y calorías, pero sin reducir las proteínas para evitar la disminución de su masa muscular.

Y tú, ¿cómo alimentas a tu mascota? ¿Te servirá este artículo para cambiar la dieta de tu amigo peludo? Por favor, cuéntanos en los comentarios.

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