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Si tu perra está embarazada, estos 10 consejos podrían ayudarte a hacer de su gestación algo placentero

Recibir una camada de cachorros es algo muy emocionante, tanto para la mascota como para su familia humana. Aunque el período de gestación canino es corto (aproximadamente 63 días), el animal necesita de cuidados especiales en todo ese trayecto para que se mantenga saludable y el parto se desarrolle sin problemas.

Genial.guru elaboró una lista con algunas de las atenciones que una perra requiere cuando va camino a convertirse en mamá.

1. Ofrécele una alimentación rica en proteínas

La calidad de alimento que se le brinde a una perra durante su embarazo puede influir tanto en su salud como en la de los cachorros por nacer. La deficiencia nutricional puede afectar el sistema inmunológico del animal, por eso es importante darle un alimento especial para crecimiento y lactancia que contenga al menos un 29 % de proteínas, un 17 % de grasas y que sea fácil de digerir.

El alimento también debe ser rico en calcio y fósforo, minerales que ayudan a la producción de leche materna y el desarrollo de los huesos de las crías en gestación. Si la comida para perros contiene todos estos nutrientes, no es necesario agregar suplementos de vitaminas, carne, vegetales crudos o leche a la dieta.

2. Divide su comida en varias porciones al día durante el embarazo

Hacia el final de la gestación, y de acuerdo con el tamaño de la camada, se reduce el espacio en el abdomen de la perra, dejando poco lugar para la comida. Aun así, es necesario que el animal siga ingiriendo la cantidad que necesita de nutrientes y calorías. Para lograrlo, puedes dividir la comida en pequeñas porciones para ofrecérselas a lo largo del día.

3. Asegúrate de que tenga fácil acceso a agua fresca

Para una perra preñada, beber suficiente agua fresca es tan vital como tener una alimentación adecuada. Para asegurarse de que el animal beba lo que necesite, principalmente si come alimento seco, pueden dejarse varios recipientes con agua limpia en diferentes rincones dentro y fuera de la casa, en sitios a los que se pueda acceder fácilmente.

4. Mantén una rutina de ejercicio leve y paseos diarios

Al principio de la gestación, es posible continuar con la misma rutina de ejercicio a la que la perra está acostumbrada. A medida que el embarazo vaya progresando, la energía del animal irá disminuyendo. Aun así, es recomendable que continúe realizando sus paseos diarios, aunque reduciendo el tiempo y la intensidad.

Las caminatas pueden durar entre 5 a 10 minutos, incluso hasta cinco veces al día para que la perra se mantenga saludable. Por supuesto, en todo momento se debe estar atento a los niveles de cansancio u otros signos de alerta que el animal pueda presentar.

5. Cuida de su higiene durante la gestación, según lo necesite

Es aconsejable mantener el pelaje de la futura mamá canina libre de enredos y suciedad. Para ello, hay que bañarla cuando sea necesario y por lo menos una semana antes del parto. Claro que hay algunos detalles que debemos tener en cuenta. En primer lugar, es importante verificar que el champú que se use esté libre de ingredientes pulguicidas o antiparasitarios, pues estos pueden traspasar la piel y llegar a ser tóxicos para las crías. Es mejor elegir un producto suave, especial para animales en gestación.

Si antes del embarazo a la perra le disgustaban los baños, es probable que ahora la irriten aún más. Por lo tanto, hay que hacerlo con mucho cuidado y paciencia, manteniéndola bien sujeta, pero sin presionar el abdomen. También hay que verificar que el lugar donde se la bañe no sea demasiado resbaladizo para prevenir caídas o usar una alfombra antideslizante para baño. El procedimiento será igual que con cualquier perro: lavado, secado y cepillado.

6. Desparasítala para evitar el contagio en los cachorros

Algunas larvas de parásitos pueden permanecer inactivas dentro del sistema digestivo de un animal y luego reactivarse durante el embarazo. Dado que es muy probable que esos seres traspasen la placenta e infecten a las crías, se recomienda desparasitar a la perra.

El tratamiento será diferente al utilizado en perros adultos, pues es necesario hacerlo diariamente desde el día 40 de gestación hasta dos días después del parto. Pero antes de comenzar es necesario consultar con el veterinario, quien indicará el medicamento adecuado para el tamaño de la perra.

7. Provéele un “nido” para el parto

Parte del comportamiento instintivo de una madre canina es preparar un “nido” o sitio seguro donde parir y criar a los cachorros. El dueño puede ayudarla proveyéndole un lugar tranquilo y privado con un corral o una caja mediana con papel de periódico, dentro de una habitación de la casa no muy transitada.

Antes de la fecha probable de parto es necesario mostrarle este sitio a la perra para que vaya acostumbrándose y lleve allí sus juguetes favoritos. También se le pueden ofrecer mantas para que acondicione ese rincón para la llegada de sus bebés. Si esto no se hace a tiempo, es probable que el animal escoja hacer su nido en algún lugar poco seguro o de difícil acceso para que el dueño lo asista en el parto.

8. Préstale más atención durante la gestación

Las perras embarazadas experimentan diversos cambios hormonales y de comportamiento a lo largo de toda la gestación, por lo que necesitan más afecto, paciencia y atención.

Ya hacia el final del embarazo es probable que se muestren más apegadas a sus dueños. Por esta razón, se recomienda suspender viajes o eventos que los obliguen a ausentarse del hogar, pues algunas perras no querrán parir si su familia humana no está presente.

9. Procura mantener su entorno tranquilo

Demasiado estrés durante el período de gestación canino puede afectar el normal crecimiento de las crías, tanto antes de nacer como después. Además, puede acelerar el parto. Para prevenir este problema, se puede hacer todo lo posible por brindarle al animal un entorno pacífico.

Mientras esté embarazada, se aconseja evitar exponer a la perra a situaciones que la pongan nerviosa o la asusten, como hacer grandes cambios dentro de la casa o las visitas prolongadas de personas desconocidas. Si hay niños en la familia, se les debe recordar que la traten con delicadeza y la dejen tranquila si no desea jugar como antes.

10. Prepara lo necesario para el parto con antelación

Es fundamental que la perra sea controlada por su médico veterinario habitual desde el momento en que se sospecha que está embarazada. Ya acercándose la fecha probable de parto, es esencial tener su número telefónico a la mano por si surge cualquier complicación.

Además de ayudar a la futura mamá a armar su nido, hay que preparar algunos suministros para cuando comience a dar a luz, como toallas limpias para secar a los cachorros, mantas, papel de periódico para cubrir el suelo, toallas de papel para limpiar la zona y bolsas de residuos. Luego, solo hay que dejar que la naturaleza haga su trabajo y estar atentos para intervenir si es absolutamente necesario.

¿Alguna de tus mascotas pasó por esta etapa? ¿Cómo fue la experiencia? ¿Qué otros consejos y preparativos conoces para cuidar a una mascota embarazada?

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