10 Mitos que se volvieron tan populares que cuesta trabajo aceptar que son mentira

Seguramente alguna vez escuchaste que los delfines son inofensivos; quizá viste en las caricaturas que los ratones solo comen queso o que en la lengua hay zonas que determinan los sabores. Esta información se ha creado con los años dándoles pie a muchos mitos que, aún pasando los años, seguimos creyendo por haber crecido junto con ellos.

Por eso, en Genial.guru recopilamos 10 mitos que necesitamos desmentir para que puedas seguir con tu vida sin seguir tomándolos como verdad.

1. Los delfines son criaturas amorosas

A lo largo de los años, se ha creado la imagen del delfín amigable y delicado entre las especies marinas, además del hecho de que prácticamente puedes nadar con ellos en parques acuáticos dónde sea permitido. Sin embargo, cuando son salvajes, se recomienda observarlos a una distancia de al menos 45 metros y no alimentarlos, mucho menos acosarlos. Deben ser tratados con precaución y respeto, ya que su comportamiento puede cambiar si les pierden el miedo a los humanos, lo que significaría un peligro para ellos mismos también.

2. Un niño aprende a caminar más rápido con una andadera

Una creencia entre los padres es que a un bebé le resultaría más fácil aprender a caminar con ayuda de una andadera, pues a simple vista, eso parece. Pero además de ser una mentira, esto tiene consecuencias en su aprendizaje y podría provocar hasta lesiones en el cuerpo. Los bebés que usan andaderas se sientan, gatean y caminan más tarde que aquellos que no la usan. Incluso obtuvieron puntuaciones más bajas en las escalas de desarrollo mental y motor.

3. Los perros buscan ser “alfa”

La gente considera que un perro es dominante cuando es agresivo o se molesta fácilmente, comparándolos con los lobos que avanzan en manada e intentan marcar su territorio. Si un perro defiende la casa, es normal pensar que está mostrando un dominio, aunque esto no es así, pues un comportamiento agresivo solo demuestra su miedo al sentirse amenazados; se preocupan e incluso se estresan. Se comportan así por miedo a los humanos y sus ganas de defenderse, como lo hacen con su comida, ya que solo es producto del miedo que tienen de que alguien les robe sus cosas.

4. La inteligencia de un niño aumenta si escuchas música clásica durante el embarazo

El vínculo que una madre crea con su bebé en el vientre es algo que se forja con el cariño más grande al hablarle y sentirlo todos los días. Esto ha hecho que algunas personas sugieran actividades que podrían volver más interesante e interactivo el embarazo. Una de esas cosas es la música, ya que se cree fielmente que el bebé puede escuchar los sonidos y aprender de ellos.

El Ministerio Federal de Educación e Investigación de Alemania publicó un estudio de revisión de un equipo de científicos con inclinaciones musicales que afirmaron que esto no era posible: “Simplemente, diría que no hay evidencia convincente de que los niños que escuchan música clásica vayan a tener alguna mejora en las habilidades cognitivas”.

5. Haciendo un agujero en el suelo, se llega a China

Se supone que esto puede ser cierto; sin embargo, nadie lo ha hecho por la obviedad de que el centro de la tierra contiene algo muy difícil de evadir. No obstante, este mito se extendió por mucho tiempo al tenerlo en mente como una fantasía. Pero supongamos que es posible: llegas al centro, la gravedad hace efecto contrario y te empuja de nuevo al centro. Si logras llegar al extremo opuesto del túnel, estarías solo un momento antes de volver a caer y, a menos que una persona esté cerca del agujero y te agarre, volverás a bajar por él en un bucle interminable.

6. Los ratones son amantes del queso

Los ratones sí comen queso: si lo encuentran, van a robarlo y comerlo entero, pero ¿acaso no comen otras cosas? Pues sí, comen de todo, y esa es la razón por la que el queso se ha convertido en un mito impuesto por las caricaturas. Si le pones un queso y un caramelo a un lado, seguro elegirá el dulce, ya que parecen preferirlo, al igual que la fruta y los granos.

7. La salud está en tomar 8 vasos de agua al día

La mayoría de las personas que se mantienen sanas se hidratan bebiendo agua y otros líquidos que ayuden a quitar la sed. Pero la razón por la que no es normal llegar a la cifra de 8 vasos diarios es porque no todos los cuerpos son iguales. Un niño no tendría por qué hacerlo de esa manera. Incluso hay personas que necesitarían más de 8, es por eso que una cantidad menor también es una muy buena opción. Lo importante es beber agua todos los días.

8. Las galletas de la fortuna son producto de China

En realidad, las galletas de la fortuna no son chinas, sino japonesas y hechas en Estados Unidos. En 1906, Suyeichi Okamura abrió Benkyodo, una confitería japonesa que suministró galletas de la fortuna a Makoto Hagiwara, quien dirigía el jardín de té japonés en San Francisco.

Benkyodo era el único proveedor de galletas de la fortuna hasta que llegó la Segunda Guerra Mundial, y tuvo que volver a su país. Al quedarse sin proveedor, los empresarios chinos tomaron las riendas y comenzaron a producir sus propias galletas, vendiéndolas a restaurantes chinos y haciendo que se creara la idea de que les pertenecían.

9. Hacer bizcos produce estrabismo

El estrabismo es una condición muy seria que afecta la alineación de los ojos; hay varios tipos, dependiendo de si están desviados hacia adentro, afuera, arriba o abajo. También puede ser permanente o un problema en el que solo un ojo se desvía. Lo más normal es que esto se presente desde el nacimiento y como una condición, no como algo que sucedió por hacer bizcos como un juego.

10. La lengua está dividida en zonas que se encargan de detectar diferentes sabores

Desde la escuela se nos ha demostrado por medio de dibujos que la lengua está dividida en zonas que son capaces de detectar ciertos sabores. Ya que al poner muestras saladas, dulces, ácidas y amargas en diferentes partes de la lengua, la sensibilidad de las papilas gustativas varía en diferentes áreas de ella. Sin embargo, estas también se encuentran en otros lugares, cómo el paladar e incluso en la garganta.

Es por eso que, aunque sea verdad, no están dedicadas a una zona particular en la lengua, sino que se trata de células receptoras especializadas con neuronas que envían la señal directamente al cerebro. Las diferentes áreas de la lengua pueden saborear cualquier cosa, pero aunque algunas regiones son un poco más sensibles a ciertos gustos, esas diferencias son diminutas.

¿Qué otros mitos conoces que la gente sigue pensando que son verdad? ¿Alguna vez exageraron contando uno de ellos?

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