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10 Prendas y accesorios que pueden estar dañando tu salud sin que te des cuenta

Hay ciertos objetos o situaciones que todos asimilamos como riesgos, pero hay otros artículos que son más peligrosos de lo que parecen y que nunca hubiéramos imaginado que podrían resultar dañinos para nosotros. ¿Te has puesto a pensar en que la ropa que usas podría estar lastimándote? Sigue leyendo para aprender más al respecto.

Genial.guru creó una lista de artículos de uso cotidiano que podrían estar dañándote más de lo que imaginas.

1. Pantalones ajustados

Los pantalones ajustados resaltan la figura y curvas del cuerpo, pero si se usan muy apretados y de manera frecuente, podrían causar problemas de salud que nunca hubieras imaginado podrías padecer. Las piernas, glúteos y abdomen son sometidos a tal presión que la circulación sanguínea puede verse afectada y ocasionar lesiones en músculos y nervios, lo que se conoce como síndrome compartimental.

Otras consecuencias para la salud son: digestión más pesada por la presión en el abdomen, infecciones por humedad atrapada en la zona íntima, celulitis e incluso problemas cardíacos por la mala circulación.

2. Tacones altos

Caminar con tacones implica alterar la posición normal del cuerpo. Este se desplaza hacia adelante y obliga a los dedos y antepié a cargar con todo el peso, causando incomodidad y dolor. Para compensar esto, los músculos de la espalda se tensan para que puedas caminar de forma erguida, y esta alteración en la columna vertebral puede generar lesiones en las rodillas y dolor lumbar.

Además, la mayoría de los zapatos de tacón tienen puntas estrechas que hacen que los dedos estén muy apretados, causando males como callos, irritación, tendones lesionados, juanetes y otras deformidades. Por ello, asegúrate de comprar zapatos de la talla adecuada y no usarlos diariamente para darles un descanso a tus pies.

3. Tangas

Esta prenda es un ícono de sensualidad, pero también es una amenaza. El problema principal es que este tipo de ropa interior retiene mucha humedad, lo que causa un desbalance del pH vaginal, generando infecciones e irritación.

Si utilizas esta prenda a diario y caminas con ella, también es probable que sufras pequeños desgarres en la zona íntima, ya que es un área especialmente sensible. Para evitar inconvenientes al usar esta clase de ropa interior, lo más recomendable es que compres tangas de algodón al 100 %.

4. Aretes pesados

La joyería que utilizamos también es un aspecto a cuidar. Muchas perforaciones pueden terminar en infecciones por bacterias o incluso causar reacciones alérgicas por la presencia de níquel en la pieza. Utilizar aretes muy pesados puede ocasionar cicatrices, daño a los tejidos de la oreja y deformaciones, como lóbulos alargados.

Vestir estos accesorios también aumenta el riesgo de sufrir desgarres en caso de accidentes en los que se jalen. Si eso llegara a pasar, la lesión debería ser atendida en un plazo de 12 a 24 horas para asegurar que pueda ser curada al 100 %.

5. Corbatas

Las mujeres no tienen el monopolio de los riesgos por usar ciertos artículos con la intención de lucir mejor. La corbata, siendo típicamente para hombres, también puede provocar problemas de salud. Un estudio realizado en el Hospital Universitario de Schleswig-Holstein, Alemania, encontró que un nudo demasiado ajustado impide que la sangre fluya correctamente, afectando a la oxigenación y a la presión arterial.

6. Sostenes mal ajustados

De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Barcelona en colaboración con la marca Pillow Bra, el 70 % de las mujeres usa sostenes en la talla incorrecta, un problema no solo estético, sino también de salud.

No hay que olvidar que un sostén cumple esencialmente una función práctica: si está demasiado ajustado, altera la circulación y puede provocar flacidez e incluso quistes. Por el contrario, si es demasiado grande, puede provocar rozaduras. En general, si tienes senos grandes, evita usar sostenes con correas delgadas. Si tienes un busto más pequeño, asegúrate de que las varillas metálicas no dañen tu piel.

7. Sandalias

Aunque este calzado es excelente para estar en la playa, piscina o la ducha, su uso cotidiano puede convertirse en un verdadero problema para tus pies. El mayor riesgo es sufrir fascitis plantar, una inflamación que va desde la base de los dedos hasta el talón y causa un dolor agudo.

Hay que considerar que las sandalias no están hechas para caminar grandes distancias, ya que son totalmente planas y tienen muy poco agarre, lo que las hace sumamente inestables y aumenta la probabilidad de sufrir un esguince o torcedura. Además, este calzado obliga a los dedos a estar en una posición de garra, generando mayor tensión.

8. Fajas

Como ya hemos visto en ejemplos anteriores, el exceso de presión afecta al cuerpo, y la faja es un ejemplo bastante ilustrativo de eso. Tener el estómago comprimido es totalmente anormal, ya que en esa área del abdomen se albergan órganos importantes como el hígado y los pulmones. Demasiada compresión podría alterar su funcionamiento.

9. Bolsas muy grandes

Si eres de las que llevan el bolso siempre lleno y súper pesado, tal vez quieras reconsiderar esa costumbre después de leer esto. Eso puede provocar contracturas musculares, problemas en las cervicales e incluso afectar la movilidad de los hombros. También puede perjudicar tu postura de forma permanente, pues el hombro se acostumbra a estar elevado para compensar el desequilibrio del peso.

Por suerte hay ciertos consejos básicos que puedes poner en práctica para evitar estos problemas. El primero es no sobrecargar el bolso con cosas que no necesitas. El segundo es cambiarlo de mano o brazo cada diez o quince minutos. Finalmente, cuida que el peso no exceda el de tu cuerpo: es decir, si pesas 70 kg, tu bolso no debería pesar más de 3,5 kg.

10. Faldas de tubo

Con las faldas de tubo, también conocidas como lápiz, ocurre algo muy similar a los pantalones apretados: impiden una correcta circulación sanguínea y pueden alterar el proceso digestivo, causando estreñimiento y gases.

Además, este tipo de prenda acerca demasiado las piernas, limitando la posibilidad de evitar una caída, restringiendo los movimientos e incluso dañando los músculos.

Después de leer este artículo, ¿estás segura de que vale la pena arriesgar tu salud con tal de verte siempre bien? Comparte este artículo con otros fanáticos de la moda para que ellos también estén al tanto de estos peligros.

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