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11 Pequeños errores de la NASA que costaron millones de dólares

A todos nos ha pasado que hemos tenido a cargo una tarea que, por alguna razón, no salió nada bien. A veces son pequeños errores, como llegar tarde al trabajo o quedarse dormido porque la alarma nos traicionó... Y está bien, son cosas que pasan, algún día te reirás de eso (o eso esperamos, al menos). Pero cuando tu “pequeño” error se produce en una tarea que vale cientos de millones de dólares, algo tan pequeño como olvidar un bolígrafo puede convertirse en una equivocación muy costosa y trascendental.

Así que, para esos días en los que sientas que has cometido grandes equivocaciones, Genial.guru reunió 11 casos de “pequeños” errores de la NASA que tuvieron resultados catastróficos, en los que no bastó con decir “Ups, lo siento, me equivoqué”.

1. Mars Climate Orbiter

Esta sonda despegó en 1998, pero, ya en el espacio, comenzó a desviarse del recorrido planeado por los administradores, ignorando las instrucciones del comando. Eso no tenía sentido... ¿la máquina se había revelado contra sus creadores? Antes de descubrir qué había pasado, los expertos dejaron de recibir señales del satélite.

Intrigados, los ingenieros comenzaron a investigar para descubrir qué había pasado, y descubrieron que, en efecto, la sonda no se había vuelto loca, y que todo ese problema se había originado porque se había usado unidades de medida erróneas. El ingeniero a cargo utilizó mediciones en inglés, cuando se suponía que debía convertirlas a métricas. Tras una investigación sobre el paradero de la sonda fugitiva, la NASA llegó a la conclusión de que se había quemado en la atmósfera de Marte. Así que, ya sabes, cuando te sientas mal por haber perdido algo valioso, recuerda que la NASA perdió un satélite de 125 millones de dólares en el espacio y nunca lo recuperó.

2. Apolo 13

Esta experiencia volvió popular la frase “Houston, tenemos un problema”, ¡y vaya que lo hubo cuando explotó uno de los tanques de oxígeno en pleno espacio! Aquella explosión dejó inhabilitado sectores importantes de la máquina, por lo que los astronautas tuvieron que trabajar con el comando de la Tierra para idear una estrategia que los ayudara a sobrevivir con poca agua, el frío y el peligro de respirar dióxido de carbono, el cual es venenoso. La tripulación logró volver a Tierra después de cuatro días de lucha, y el trabajo profesional realizado fue tan inspirador que el caso se difundió por los medios y hasta se filmó una película para contar la historia.

Un final feliz, sin dudas, pero ¿qué fue lo que provocó la explosión? En parte se debió a los ajustes en el sistema eléctrico de la nave, los cuales generaron incompatibilidades con el calentador de los tanques de oxígeno. Pero el motivo más llamativo fue que, durante su fabricación, el tanque de oxígeno sufrió una pequeña caída de solamente 5 centímetros, una altura menor a la de un dedo pulgar, pero que bastó para dañar los componentes internos. Así que, si un día rompes un vaso o un plato de una manera muy torpe, ya sabes, a alguien se le cayó un tanque a pocos centímetros de altura y casi hace volar una nave espacial con pasajeros en su interior.

3. Registros de la llegada a la Luna

Si alguna vez borraste por accidente una foto o un video que te gustaba mucho, quizás te consuele saber que la NASA eliminó el video de la llegada a la Luna en 1969. Esto se debió a que, como las cintas de grabación eran costosas en aquella época, se intentó reciclar algunas antiguas, entre ellas, la que contenía el registro de la primera vez que el hombre pisó la Luna. Quizás habría sido mejor comprar unas nuevas, ¿no crees?

4. Error encontrado por un adolescente

Imagina que un niño corrige un error que cometiste sin darte cuenta. Te asombrarías por la inteligencia del pequeño, ¿verdad? Pero ciertamente puede ser un poco vergonzoso. Eso debe ser lo que experimentaron los ingenieros de la NASA cuando un estudiante de 17 años descubrió un error en sus cálculos mientras hacía un proyecto para la escuela. El muchacho, llamado Miles Soloman, descubrió que los datos sobre sensores de radiación en la Estación Espacial Internacional eran erróneos cuando solicitó documentos de la NASA para un proyecto escolar. La institución le dio la razón a Miles, a lo que él comentó con orgullo: “Es genial poder decirles a todos mis amigos: acabo de enviar un correo electrónico a la NASA y están mirando los gráficos que hice”.

5. DART

Este satélite no alcanzó a estar siquiera un día en el espacio, ya que, al haber sido diseñado para demostrar capacidades de navegación en una nave sin tripulantes, terminó embistiendo contra otra y abortando por propia cuenta su misión, la cual no duró más de once horas.

6. Orbiting Carbon Observatory

Quizás once horas en el espacio parezca poco, pero, al menos, en su corto tiempo, DART llegó a destino, no como Orbiting Carbon Observatory, un satélite que ni siquiera salió de la atmósfera de nuestro planeta y que solamente duró 17 minutos en el aire. Eso se debió a que, durante el despegue, no se separó del carenado, estructura que protege la nave en el momento de despegue, lo que llevó a que su peso le imposibilitara elevarse. Al buscar las razones para semejante error, se concluyó que se debió a la compra de materiales defectuosos, demostrando que, en la Tierra, todos hemos realizado una mala compra alguna vez, incluyendo a la NASA.

7. NOAA-19

Este satélite meteorológico falló en su primer intento de despegue. Está bien, una vez puede fallar, pero cuando intentaron lanzarlo nuevamente... ¡volvió a salir mal! Esto llevó a que los profesionales se preguntaran qué error estaban cometiendo para no poder hacerlo volar. Al buscar las causas se descubrió que, como en el caso de Apolo 13, el satélite experimentó una caída importante durante su construcción.

Todo ello podría haber sido menos grave si no fuera porque un trabajador, en proceso de volver a levantarlo, retiró 24 tornillos y olvidó un detalle tan importante como registrar eso, por lo que dejó sin resguardo una placa del satélite. La reparación le valió a la NASA 135 millones USD, pero, tras un tercer intento, el satélite, con todos sus tornillos bien puestos, finalmente despegó. Como suele decirse, la tercera es la vencida.

8. Prototipo Helios

Alguna vez en la vida, el clima nos ha arruinado los planes, como lavar la ropa o limpiar el auto. Esto les sucede a todos, incluyendo a la NASA. El Prototipo Helios, el cual fue diseñado para misiones de relevos de telecomunicaciones, terminó cayendo al océano Pacífico durante una prueba de vuelo. A diferencia de los casos anteriores, el artefacto estaba bien, y la culpa la tuvo nada más ni nada menos que el clima. El pronóstico del tiempo había asegurado que sería un buen día para hacer pruebas en el exterior, y definitivamente no lo fue. Los vientos fuertes y la falta de energía solar a causa del cielo nublado provocaron que a, 30 minutos del despegue, el prototipo se sumergiera en el agua.

9. “No SD”

¿Te imaginas querer sacar una foto y darte cuenta de que olvidaste la tarjeta de memoria? Debe ser tan horrible... Pero imagina lo que debe sentir un astronauta cuando, ya estando en el espacio, descubre que olvidó colocarle una tarjeta de memoria a su cámara de alta definición, la cual debía usar para guardar registros de la expedición. Y, como si eso no fuera ya algo anecdótico, lo que llamó la atención de quienes vieron el video fue la conversación que tuvo el astronauta cuando sospechó que la tarjeta no estaba, la cual, dada la formación de los implicados, fue similar a la que cualquiera puede llegar a tener:

“Hola, Houston, tengo que hacerte una pregunta sobre la GoPro (la cámara) muy rápido (...) Estoy presionando el botón y obtengo un ‘No SD’... Eso significa ... ¿que necesito eso para grabar? Y, si se trata de grabación, ¿se supone que debe haber una luz roja encendida?”. El comando le respondió: “Me dijeron que si tiene la tarjeta y está grabando debería tener una luz roja”. El astronauta no se calmó con la respuesta y volvió a preguntar: “¿Y qué significa “No SD?”, a lo que le respondieron: “Creo que eso significa que no hay tarjeta”. En efecto, se había olvidado la tarjeta de memoria en el planeta Tierra, y no podía regresar a buscarla.

10. Skylab

A diferencia de los casos anteriores, aquí no hubo errores durante la construcción, ni en el despegue ni en el vuelo de la estación espacial, sino que el problema estuvo en el aterrizaje. Tras cumplir su misión, se dio aviso de que el satélite estaba por aterrizar en la Tierra. Al principio se especulaba que caería en el hemisferio sur, pero terminó cayendo casi desintegrado en Australia. No hubo heridos ni muchos daños, pero la NASA se vio obligada a pagar una multa por contaminar el planeta debido a los residuos que dejó la estación.

11. Sonda Génesis

Este es otro mal intento de aterrizaje que demostró que un buen trabajo se mide desde el inicio de la tarea hasta el final, si es que se busca un buen resultado. La sonda Génesis tenía la misión de recoger polvo solar del espacio, ¡y lo logró! En tres años cumplió su cometido, y habría sido toda una victoria si no fuera porque un mal diseño de uno de sus sensores evitó que el paracaídas se abriera, lo que provocó que se estrellase contra la Tierra y se contaminasen las pruebas recolectadas durante todo ese tiempo. Afortunadamente, después de un año se logró aislar las muestras útiles de las contaminadas, lo que permitió hacer algunos de los estudios deseados.

¿Cuál de estos ejemplos te sorprendió más? Cuéntanos una anécdota que tengas de algún error que hayas cometido en el trabajo en la sección de comentarios a continuación.

Imagen de portada NASA / NASA