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6 Razones convincentes para no comprar en las tiendas del mercado masivo donde todos adquirimos nuestra ropa

Una de cada cinco residentes del Reino Unido se siente culpable al comprar un artículo nuevo, y el 64 % de las encuestadas dijeron que estaban dispuestas a comprar ropa usada. Las ventas de prendas de segunda mano parecen estar creciendo no solo en Inglaterra, sino en todo el mundo. Esto está influenciado por fast fashion, o “moda rápida”, ropa de los estantes de Zara, H&M, Topshop y otras tiendas de mercado masivo. Es barata, linda y está diseñada para una sola temporada, pero ¿serán estas cosas realmente tan buenas como nos dicen?

Genial.guru ha encontrado buenas razones para dejar de comprar sistemáticamente en las redes de tiendas de mercado masivo. Al final del artículo te esperan unas formas simples de hacer que la moda sea más ecológica.

1. La atmósfera recibe muchas más emisiones a causa de la moda rápida de lo que puedas imaginar

En 2016, las industrias del calzado y de la confección, además de ropa, produjeron el 8 % de la cantidad total de emisiones nocivas a la atmósfera. Un año antes, esta cifra era de 1 200 millones de toneladas. En 2015, los vuelos internacionales y la navegación juntos emitieron menos sustancias dañinas en la atmósfera.

2. Comprar ropa hecha de telas artificiales en tiendas de mercado masivo no es mejor que tirar basura en la calle

Los tejidos artificiales están hechos de fibras plásticas muy finas, que pasan fácilmente a través de los filtros de las lavadoras. Aproximadamente 1 millón de micropartículas y 700 000 fibras de acrílico se liberan por cada 1,36 kg de poliéster durante el lavado a 30–40 ° C. Son tóxicos y entran en los organismos de los animales marinos, convirtiéndose en parte de la cadena alimentaria.

3. Tienes que pasar más tiempo buscando un artículo de calidad en tiendas de mercado masivo que en cualquier otra tienda de ropa

El 17-20 % del agua está contaminada debido a la decoloración o al teñido de textiles. Los colorantes contienen azufre, compuestos de metales pesados, formaldehídos, etc. Al interactuar con los detergentes en polvo, forman subproductos y causan alergias. Muchas telas del mercado masivo no son biodegradables: la prenda necesitará de 20 a 200 años para este proceso.

La ropa hecha de telas completamente naturales es más difícil de encontrar: por ejemplo, la proporción de algodón orgánico es de solo 1 % por 22,7 toneladas. El cultivo de algodón requiere una gran cantidad de agua: 2 700 litros por camiseta. También se necesitan muchos fertilizantes: 1 kg de pesticidas por 1 ha de campo. Por cierto, el algodón absorbe más pesticidas que otros cultivos agrícolas, el 16 % del total.

4. Debido a la creciente producción de moda rápida, los niños en países pobres pierden su futuro

Punyab es el mayor consumidor de pesticidas en India, lo que afecta la situación ambiental de la región. El suelo, los ríos y la atmósfera están tan contaminados que dañan la salud. Por ejemplo, los niños que viven en esta región tienen graves enfermedades físicas y mentales. Hay una alta incidencia de cáncer. El aire de la región se puede verificar en línea: al momento de escribir este artículo, estaba calificado como “dañino”, es decir, todos en la región pueden sentir sus efectos negativos en la salud.

5. Usas ropa cuya costura es peligrosa para la vida de los trabajadores de las fábricas

Las marcas de moda rápida están trasladando sus fábricas a países pobres donde las condiciones de trabajo ponen en peligro la vida. Por ejemplo, en 2013 en Savara (Bangladés), el edificio “Rana Plaza” donde había fábricas de costura, se derrumbó. Hubo más de 1 000 muertos y alrededor de 2 500 heridos. El día anterior a la tragedia, los trabajadores llamaron la atención de la gerencia sobre las grietas en el edificio, pero los obligaron a salir a trabajar igual, amenazándolos con no pagarles el salario.

En 2015, Andrew Morgan dirigió el documental The True Cost. Durante el rodaje, se descubrió que a principios de la década de 2000, un joven empleado recibía 10 USD al mes, y los activistas sindicales eran maltratados físicamente por sus jefes y colegas. En 2018, el salario mínimo en Bangladés alcanzó los 97,2 USD por mes. Al mismo tiempo, el costo de vida de una familia de 2 adultos y 2 niños ascendió a 214 USD.

6. Estás orgulloso de donar ropa a organizaciones benéficas, pero al mismo tiempo creas serios problemas para las personas del otro lado de la Tierra

Es mejor que simplemente tirar algo a la basura, pero lleva al estancamiento y regresión en las economías de los países en desarrollo. Fue lo que sucedió con Haití: la ropa de segunda mano se envía desde los Estados Unidos en grandes bolsas, que los lugareños compran por su bajo costo sin siquiera abrirlas.

Unos años después, la industria ligera y las pequeñas empresas prácticamente han desaparecido debido a que las personas no necesitan coser sus propias prendas y venderlas. El trabajo de una modista ya no puede alimentar a una familia, y la economía de la isla depende de los EE. UU..

Bono: puedes cambiar la situación ahora mismo

Todos pueden aportar su granito de arena dando uno o varios pasos simples. Puedes abandonar las compras impulsivas y el hábito de cambiar tu guardarropa cada temporada. Otra opción es comprar periódicamente en tiendas de segunda mano o dar preferencia a las cosas hechas de materias primas orgánicas.

Finalmente, puedes comprar ropa de marcas más caras, pero hacerlo con mucha menos frecuencia. Esto mataría a dos pájaros de un tiro: contaminamos menos la naturaleza y hacemos una buena inversión en nuestro guardarropa. El video te dará algunas ideas más y te mostrará el camino que hace una camiseta común para llegar a nuestros armarios.

¿Y qué es lo que acostumbras hacer tú: compras frecuentemente en las redes del mercado masivo o haces un consumo consciente? ¿Por qué?

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