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Decidí dormir solo 2 horas al día y no esperaba estos cambios

Sé lo valioso que es el tiempo. Soy de esas personas que siempre está en modo “necesito más tiempo”. A mí me pasa, sobre todo, porque me gusta emprender nuevos proyectos antes de terminar los viejos. Acumulo un montón de trabajo y cada segundo se vuelve más y más valioso. Mi sueño es que un día tenga más de 24 horas. Pero como no puedo cambiar esto, decidí crear un tiempo extra yo mismo. ¿Cómo? Durmiendo solo dos horas al día.

Quiero compartir los resultados de mi experimento con los lectores de Genial.guru. Debo confesar que me sorprendieron y fueron significativamente diferentes a lo que esperaba. Pero lo primero es lo primero.

Lunes

Decidí comenzar mi experimento al inicio de la semana. Como se suele decir, el lunes es un buen día para empezar nuevas cosas e implementar nuevas reglas con respecto a tu régimen diario. En lugar de caer dormido por la noche, dividí mi sueño de 2 horas en siestas de 20 minutos. Y los primeros resultados no tardaron mucho en aparecer.

Pensé que estaría bostezando de manera constante y buscando una taza de café. Pero lo que ocurrió fue exactamente lo contrario a lo que había pensado. Estaba concentrado, conciliaba el sueño y me despertaba después de las siestas sin ningún problema sintiéndome descansado.

Martes

La situación comenzó a cambiar el segundo día. Mi productividad no era tan alta. No quería trabajar, únicamente esperaba la hora de una nueva siesta y, por lo tanto, solo cumplí con una parte de mis deberes regulares de trabajo.

Pero mi cerebro permanecía atento y agudo. Gastaba menos tiempo en aprender nueva información y encontrar soluciones interesantes cada 5 minutos. Y no sabía qué esperar después.

Miércoles

Mi condición no cambió ese día. Parecía un zombi y el mundo a mi alrededor dejó de darme alegría. No habría sabido qué hacer si no fuera por un cambio positivo. Mi productividad comenzó a ser más alta. Al final, tuve esas horas extra con las que había soñado. Y logré completar todos mis proyectos e incluso se me vinieron a la mente nuevas ideas para otros.

A pesar del hecho de que había realizado todo eso, no sentía alegría ni alivio. Para ser más exacto, no sentía nada. Mi estado emocional estaba lejos de ser bueno, lo cual afectó mi comunicación con las personas. No quería ver, encontrarme o hablar con nadie, ni siquiera por unos minutos.

Jueves

Este día, tuve un momento decisivo. Mi cuerpo se estaba acostumbrando al nuevo régimen y ahora sentía como si hubiera estado dormido durante una hora después de cada siesta. Tengo que decir que mi nueva rutina me hizo feliz.

Ya no pasaba más tiempo con pensamientos vacíos sobre qué hacer, sino todo lo contrario, organicé un nuevo horario. Hice tiempo para leer, meditar, realizar determinadas tareas, entrenar y otras actividades. Me sentía un poco vivo, pero la fatiga constante aún me abatía.

Viernes

Este día no lo podría llamar el más divertido de todos. Estaba deprimido y sentía que todo se había convertido en un ciclo monótono. ¿Día de la marmota? ¡Exacto! Parecía que estaba perdiendo la cabeza. Y al mirarme en el espejo, no podía evitar suspirar. Vi a una persona exhausta con unas grandes bolsas bajo los ojos y piel grisácea.

Además, mi productividad bajó. Durante el experimento, definitivamente hice más de lo que había hecho las últimas dos semanas, pero fue aburrido y automático. No estaba feliz con lo que me gusta hacer para vivir. Como puedes entender, ese fue un duro día para mí. Y por supuesto, comencé a pensar que el experimento no había sido buena idea. Por un momento, tuve el deseo de rendirme, pero aun así continué.

Sábado

En mi día descanso, decidí relajarme. Y más tarde me di cuenta de que había sido una mala idea. Comencé a hacer un montón de cosas: caminé en el parque, anduve en bici y fui a un concierto. Pero aún no tenía nada en que ocuparme. Sin trabajo, no tenía nada que hacer y tenía un montón de tiempo libre. El tiempo comenzó a ir más despacio por lo que comencé a estar más somnoliento.

Pero aquí ocurrió una cosa interesante. Me encontré con mis amigos y me preguntaron para qué estaba haciendo esto. Y de pronto me di cuenta de que no sabía cómo responder. Después de todo, ya había completado todas las tareas en el trabajo por las cuales quería tiempo extra. Y habría sido posible detener el experimento el viernes, pero quería llegar hasta el final.

Domingo

Contrariamente a mi testarudez y el deseo de probarme a mí mismo, el domingo accidentalmente se convirtió en un día de hacer trampa. Gracias a mi despertador que no funcionó, dormí 12 horas. En lugar de despertarme a las 2:20 hrs después de mi usual siesta, me levanté a las 14:00 hrs. ¡Y fue genial!

Dormí bien, me sentía descansado, el mundo alrededor dejó de ser una mancha gris. Estaba vivo de nuevo y fue una increíble sensación. Fallé en mi experimento, pero eso no me hizo sentir mal. Estaba listo para disfrutar de la vida, a mí mismo y el mundo.

Conclusión

Al recordar esos 6 días, no puedo decir que el experimento haya sido terrible, pese a que los resultados fueron cuestionables. A primera vista, todo fue increíble y cumplí con mi plan mensual en 5 días. Pero estuve demasiado cansado y exhausto, lo que afectó la calidad de mi trabajo, por lo que tuve que rehacer muchas tareas. Además, mencioné mi deseo de comunicarme con otras personas durante el experimento, o para ser más precisos, la falta de este.

Y, en cuanto a mi salud y apariencia, también tuve resultados decepcionantes. Comencé a verme mucho peor y más viejo en comparación con la edad que tenía. A pesar de los entrenamientos regulares, aumenté de peso. Y en algún momento tuve horribles dolores de cabeza. Pero todo volvió a la normalidad después de que el experimento terminó.

¿Y sabes algo? Definitivamente no recomiendo este régimen o esta falta de sueño. No te aconsejo que repitas mi experiencia ni intentes hacer más trabajo ahorrando tiempo en dormir. Es mejor abandonar un nuevo proyecto si te das cuenta de que no tendrás tiempo suficiente. Dormir es una oportunidad para descansar y recuperarte. No te prives de esto.

Y tú, ¿tienes tiempo para todas las tareas planeadas? ¿Alguna vez has dormido menos para tener más tiempo para trabajar? ¡Cuéntanos tu historia en los comentarios!

Ilustrado por Victor Senin, Ruslan Pidhaniuk para Genial.guru
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