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Por qué decidí probar algunos hábitos financieros populares, cómo me fue con ellos y cuáles no seguiré usando en la vida real

Cuando alguien habla de la vida de los multimillonarios, en la cabeza suele aparecer una hermosa imagen: un hombre con un traje costoso que pasa su vida en un gran yate, rodeado de modelos de piernas largas. Sin embargo, la mayoría de las personas ricas viven modestamente, usan el mismo par de zapatos durante varios años, comen en restaurantes de comida rápida y prefieren desplazarse de un lugar a otro en el transporte público. ¿Ese será el secreto de su bienestar material? Bueno, necesitaba averiguarlo.

Especialmente para Genial.guru, decidí probar algunos hábitos financieros de las personas multimillonarias durante un mes, y, para ser honesta, no todos son aplicables a la vida real. ¡No te pierdas el bono al final del artículo!

Aprender y hacer las cosas uno mismo

David Cheriton, uno de los inversores de Google, es un partidario de esta regla. No va a la peluquería, sino que se corta el pelo él mismo. Tú también puedes intentar aprender a hacer algo, y puedes comenzar con una actividad sencilla: cambia la junta de goma del grifo, arregla el tanque de agua del inodoro o pinta las paredes de tu casa.

Yo decidí aprender a cortar las uñas de mi gato. Compré el cortador en una tienda de mascotas, y envolví a mi felino en una toalla para inmovilizarlo. El procedimiento solo tomó un par de minutos. Sin embargo, cortarme el cabello era una tarea imposible para mí. Por suerte, entre mis amigos había peluqueros novatos que necesitaban una modelo para practicar cortes de pelo. El nuevo peinado me costó 2 veces más barato que en un salón, y conversar un rato con un viejo amigo no tiene precio.

Comprar artículos guiándose por la necesidad, y no por las tendencias

Michael Bloomberg, el exalcalde de Nueva York, usa solo 2 pares de zapatos desde hace varios años, ya que no ve ninguna razón para gastar dinero en otro. Hay que reconsiderar la actitud hacia los gastos y dejar de comprar lo que está de moda y se considera de alto nivel, adquiriendo solo lo que satisface una necesidad. Este consejo es muy relevante, principalmente cuando se lanza un nuevo iPhone.

Por lo tanto, al mirar todos los zapatos que tengo, decidí no derrochar en otro par de hermosas botas, ya que comprendí que no las necesito en absoluto.

Invertir en uno mismo

El multimillonario Warren Buffett, cuya fortuna se estima en 27 mil millones de dólares, cree que invertir en uno mismo es una de las mejores maneras de ahorrar. Hay que invertir en la salud, educación y trabajo. Todos los fondos que inviertas en ti te serán devueltos multiplicados por 10. Todo lo que te hace más inteligente te hace más rico.

Me inscribí en un curso de inglés, cuya suscripción mensual cuesta 45 USD, ya que considero que esa es una excelente manera de invertir en educación. Calculé mis gastos mensuales:

  • Café para llevar — 20 USD.

  • Visitas a la cafetería — 33 USD.

  • Taxi — 15 USD.

  • Compras espontáneas (otra mascarilla para la cara, pasteles de la panadería más cercana, helados en el parque, etc.) — 13 USD.

Me di cuenta de que el dinero que ahorras al reducir los gastos innecesarios se puede utilizar más sabiamente. El éxito de la inversión se verá en unos meses. Todavía no estoy lista para abandonar por completo los viajes en taxi o los pasteles, pero intentaré reducir mis gastos al mínimo.

La regla 50/30/20

La experta en bancarrotas Elizabeth Warren, una de las personas más influyentes según la revista Time, inventó la regla 50/30/20. Ella propone dividir los ingresos de la siguiente manera.

  • El 50 % de los ingresos debe gastarse en cosas que no se pueden dejar de pagar, como servicios públicos, medicamentos, comestibles, gastos del automóvil, hipoteca, etc.

  • El 30 % es para las necesidades personales: compra de ropa para la temporada, una suscripción de música o de un servicio de películas en línea, compra de platos, etc.

  • El 20 % es para pagar deudas o para depositar en una cuenta.

Hice una lista de gastos mensuales, dividiéndolos en necesarios y no tanto. Los primeros incluyeron el pago de servicios, la compra de productos, el crédito, el cuidado de las mascotas, el costo de los viáticos y de Internet. Todos los demás gastos resultaron ser menos importantes. No logré incluir el resto en el 30 %, así que tuve que abandonar algunas cosas. Por ejemplo, el café para llevar fue reemplazado por una taza térmica, y los viajes semanales a la panadería se volvieron menos frecuentes.

Lo más probable es que en el futuro no use esta regla. Desafortunadamente, me resulta difícil cubrir el pago de servicios, alimentos y medicinas con el 50 % de mis ganancias, pero esta experiencia me hizo reconsiderar mi actitud hacia los gastos.

Encontrar múltiples fuentes de ingresos

El escritor Thomas Corley investigó los hábitos de las personas ricas. Descubrió que la mayoría de ellas no tenía una sola fuente de ingresos, sino varias. Esto no significa que tienes que buscar con urgencia un segundo trabajo, ya que puedes monetizar lo que haces bien.

Recordé que sabía coser y tomar fotos. Recuperé mi máquina de coser del armario, y les ofrecí a todas mis amigas servicios de reparación de ropa: ajustar la longitud de los pantalones, reemplazar una cremallera o cambiar los botones de una chaqueta. Un par de personas se interesaron.

En la víspera del comienzo de clases, también hubo quienes quisieron tomarse fotos con sus hijos. Lo principal es no tener miedo y publicar anuncios en las redes sociales. Con el dinero que gané pude comprar una estantería y aparté algo para la remodelación de mi casa. Sin embargo, no vale la pena dedicar todo el tiempo libre a la búsqueda de ganancias adicionales. Puedes estresarte rápidamente, y eso hará que no tengas energía ni siquiera para llevar a cabo tu trabajo principal.

Practicar compras conjuntas

La actriz Hilary Swank recorta cupones de los periódicos y los cambia por descuentos y víveres gratuitos en las tiendas. Estos no son tan comunes fuera de los EE. UU., pero existen todo tipo de promociones (“3 por 2”, “el segundo producto sin cargo”, “50 % de descuento en la segunda unidad”, etc.). Se pueden rastrear en los sitios de las tiendas, en los folletos publicitarios y en las redes sociales.

Mi crema favorita se terminó y, ¡oh, milagro! En la tienda había una promoción de “2 por 1”. Formé un equipo con mi madre, ya que ella también necesitaba una crema, además de productos químicos para el hogar y champú. Nos llevamos una gran cesta de compras con un 50 % de descuento.

Con la promoción de “3 por 2” todo fue mucho más interesante. Encontré a aquellos que querían obtener 3 cosas por el precio de 2 a través de Instagram: lo publiqué en mis historias, hablé con una amiga y fui a la tienda con ella. Al mismo tiempo, nos reencontramos, conversamos y nos pusimos al día.

Comunicarse con los vendedores

El fundador de IKEA, Ingvar Kamprad, quien era considerado el hombre más rico de Suecia, vivía muy modestamente. Viajaba en transporte público, comía en cafeterías económicas y regateaba en los mercados. Destinó la mitad de su fortuna al desarrollo de las tierras del norte de Suecia.

Para sentirme como Kamprad por un minuto, fui al mercado de la ciudad. Si llegas unas horas antes del cierre y mantienes una buena conversación con los vendedores, puedes obtener un descuento. Los comerciantes de carne y de los productos lácteos acceden más fácilmente a bajar el precio en esos momentos del día. Las ventajas de comprar en el mercado son: amplia variedad, precios razonables y la posibilidad de negociar. Pagué un 30 % menos por 1 kg de carne de cerdo en el mercado de lo que pagaría al comprar una pieza similar en una tienda.

Bono: algunos consejos que te ayudarán a ahorrar más

  • Regla de las 24 horas. Antes de comprar algo costoso, date un día para pensar en eso. Las compras impulsivas suelen ser innecesarias.

  • Organizar días sin gastos. Haz un plan de compras para la semana y elige un par de días en los que no gastarás dinero. Este hábito te ayudará a planificar mejor tu presupuesto.

  • No persigas el dinero fácil. Recuerda que las dudosas aventuras financieras pueden dejarte sin sustento. Ni siquiera las apuestas en los mercados de valores tienen el éxito asegurado, mucho menos un “trabajo de altos ingresos para mujeres con licencia de maternidad”.

  • Conoce a personas constantemente. La comunicación es la moneda de los ricos.

¿Tienes tus propias formas de ahorrar? ¿Cuáles te han dado resultado y cuáles te han decepcionado? Cuéntanos en la sección de comentarios.