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La supermodelo Natalia Vodiánova recuerda lo que se siente ser pobre, por eso dona millones de dólares a obras de caridad

La historia de la supermodelo Natalia Vodiánova obliga incluso a los escépticos más empedernidos a creer en los cuentos de hadas. Se trata de una cenicienta de la vida real: una chica de Nizhni Nóvgorod, Rusia, que vendía plátanos en el mercado y, después, como por arte de magia, conquistó el mundo con su belleza. Se convirtió en una de las 5 modelos mejor pagadas del mundo y, al mismo tiempo, logró convertirse en mamá de muchos hijos.

Genial.guru cree en los milagros, por eso te presentaremos la historia de la legendaria modelo que día a día hace nuestro mundo más bondadoso. Natalia convirtió su realmente increíble éxito en una oportunidad para ayudar a aquellos que no han tenido tanta suerte como ella en la vida.

Tierra natal

“La chica en esta fotografía apenas espera su visa para París. La foto fue tomada hace muchos años por el buscador de modelos Alexey Vasilyev, quién me descubrió. ¡¿Puedes imaginarte que esta niña regordeta tuviera alguna oportunidad en la industria del modelaje?!”.

Natalia nació en Nizhni Nóvgorod, Rusia, en una familia muy modesta. La mamá sola tuvo 3 hijas, una de las cuales era discapacitada desde la infancia. La pequeña Natalia se vio obligada a madurar rápido, ya que a la edad de 6 años tuvo que cuidar por cuenta propia de un bebé. En la escuela, la chica no estudiaba muy bien, principalmente porque no tenía tiempo: la futura supermodelo pasaba casi todo el día lo en el mercado ayudándole a su mamá. Sus compañeros de clase se reían de ella debido a su delgadez.

A los 16 años, fue aceptada en una agencia de modelos local llamada “Yevguéniya”. Y el destino le ofreció a Vodiánova una oportunidad, la cual aprovechó por completo: a su ciudad natal llegaron buscadores de agencias de modelaje occidentales para encontrar nuevos rostros.

Primer casting, primavera 1999.

Natalia se encontraba entre 100 chicas que deseaban volverse famosas. Los cazatalentos estaban buscando un diamante en bruto y lo encontraron en forma de una rubia de ojos azules con una falda corta. Después de unos meses, se dirigió a París.

Vertiginoso éxito

Vodiánova se mudó a la capital de la moda y su nombre se esparció por todo el mundo. Por supuesto, no de inmediato. El camino de la chica de provincia hasta ser una estrella fue complicado, era imposible convertirse drásticamente en princesa: le enseñaron a sonreír, comportarse en la pasarela y en la vida cotidiana e incluso le asignaron un psicólogo. Pero lo más importante era que necesitaba aprender inmediatamente un idioma extranjero. Comunicarse con ayuda de expresiones faciales y señas no era muy cómodo.

La competencia era increíble: tenía que asistir de 12 a 15 castings al día. Pero solo así podría conseguir un trabajo. Todo el dinero que ganaba se iba en comida y la renta de la vivienda. Natalia aún consideraba la situación actual como suerte aleatoria, la cual de pronto terminaría y ella nuevamente se encontraría en su ciudad natal.

“Yo no pensaba que alcanzaría el éxito. Todo lo que quería era ganar lo suficiente para asegurar la protección de mi mamá y hermana”.

A finales de 1999, el mismo Jean-Paul Gaultier notó a Vodiánova en un concurso anual llevado a cabo por la agencia Madison. El famoso diseñador insistió en otorgarle el segundo lugar y le ofreció un trabajo a la modelo principiante. Pronto, Natalia comenzó a recibir invitaciones de las casas de moda más famosas y finalmente creyó en sí misma después de su participación en la semana de alta costura en Nueva York. Después de eso, literalmente le llovieron propuestas. Pronto participó en los desfiles de famosos diseñadores: Gucci, Yves Saint Laurent, Calvin Klein. La modelo apareció en famosas revistas como, Vogue, Harper’s Bazaar, Marie Claire, Elle.

En el 2001, Vodiánova apareció por primera vez en el cine, pero no fue recordada por los espectadores. La pasarela le trajo más popularidad que las películas. En 2002, Vodiánova se convirtió en la modelo más solicitada en la semana de la moda en Nueva York. Ahí ella se probó las colecciones de 19 diseñadores.

En este momento, Natalia se convirtió en el rostro de Calvin Klein y también abría y cerraba los desfiles de las marcas más famosas del mundo. Pero una verdadera victoria para la chica de un pueblo pequeño fueron las tomas para el calendario Pirelli en 2004. Este honor solo se le concede a las mujeres más hermosas del mundo. En 2007, Natalia se convirtió en el rostro oficial de la legendaria casa francesa de cosmética Chanel.

Matrimonio

Como corresponde con una verdadera Cenicienta, en la vida de Natalia apareció un príncipe. En París, en una fiesta privada, ella conoció al lord inglés Justin Portman. A principios de 2001, la modelo acudió a una sesión de fotos en África acompañada por Justin. Su primogénito Lucas nació después de 9 meses y, 6 semanas después de dar a luz, Vodiánova regresó a la pasarela.

“Mi agente no creía que me convertiría en una estrella: al principio de mi trayectoria, era más baja y ancha de lo que la industria requería. Después del nacimiento de mi primer hijo a los 19 años, adelgacé rápidamente, el embarazo fue para mi organismo un gran estrés, tanto así que en un santiamén me convertí en un palito, una modelo ideal para todos los diseñadores. Así fue como mi carrera laboral despegó, gracias a Lucas. Cuando él nació, me confiaron abrir un desfile. En nuestra industria, las personas se convierten en estrellas solo después de esto”.

La boda de Natalia Vodiánova y Justin Portman se llevó a cabo después del nacimiento de su hijo, el 1 de septiembre de 2002 en la ciudad de San Petersburgo. El esposo tenía un estatus de nobleza y, por eso, a partir de ese momento, se tenía que tratar a Vodiánova como una “honorable”. En 2006, la pareja tuvo a su hija Neva y, en 2007, a su hijo Viktor. Pero todo cuento de hadas tiene un final: su matrimonio terminó con un divorcio en 2011.

Nuevo amor

La modelo conocía desde hace tiempo al millonario Antoine Arnault, pero el romance entre ellos brotó hasta en 2011. En agosto de 2013, la vida personal de Natalia Vodiánova pasó a un nuevo escenario: ella aceptó la propuesta de Antoine de mudarse de Londres a París, donde actualmente vive toda su gran familia.

“Mi día estaba planeado minuto a minuto: reuniones, hijos, escuela. Pero exactamente a las 8 de la tarde, cuando mi esposo regresaba a casa, apagaba la computadora, dejaba a un lado el teléfono, me arreglaba un poco, ¡pretendiendo que toda la solo lo había estado esperando!”.

Los herederos de Cenicienta

Ahora, Natalia principalmente se dedica a la caridad y a sus hijos, ella tiene 5. Tres de su primer matrimonio y dos del segundo. En 2014, Natalia y Antoine tuvieron a su primer hijo Maxim, y en junio de 2016, a la familia llegó su hijo Roman, convirtiéndose en el quinto hijo de Natalia. En casa, Natalia y los niños hablan en tres idiomas: ruso, inglés y francés.

El secreto de una buena figura y juventud

Vodiánova frecuentemente mantiene una correcta alimentación e incluso les enseña eso a sus hijos. Con una altura de 176 centímetros, su peso es de cerca de 45-50 kilogramos. La modelo siempre se ha puesto en forma después de los partos. Así, luego de su quinto embarazo, ella salió a la pasarela después de 3 semanas. Las reglas de alimentación de Natalia también aplican para sus hijos, de su dieta están excluidos los productos dañinos y contiene dulces en una mínima cantidad. Es importante cuidar el peso y las conductas alimentarias desde una edad muy joven, ya que los hábitos de qué, cómo y cuándo comer, se quedan con una persona para toda la vida.

“Lo más importante para mí es ser madre. En la infancia, no sabía si me convertiría en una mujer famosa, pero siempre supe que sería una buena mamá”.

Además de una dieta equilibrada, es importante llevar un estilo de vida activo. Natalia organiza carreras caritativas de una distancia de 42,2 kilómetros, en las cuales ella misma participa. También aparece en grandes eventos deportivos como celebridad invitada, por ejemplo, en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos en Sochi y en el sorteo para el torneo preeliminatorio del Campeonato Mundial de Fútbol en 2018.

De Cenicienta a hada madrina

Cuando la fama y la riqueza le dieron la libertad de acción necesaria, Natalia decidió que quería beneficiar a los demás. En 2004, la exitosa modelo de fama mundial creó la fundación “Naked Heart Foundation”, cuyas principales áreas de trabajo fueron el apoyo a niños con problemas de desarrollo y la construcción de parques infantiles en Rusia y el extranjero. En Rusia y la Comunidad de Estados Independientes, actualmente se han construido más de 100 parques infantiles donde antes solo había desagradables terrenos.

Como parte del trabajo de la fundación, Natalia realiza el maratón “Corazones corredores” y eventos de caridad. Los fondos recaudados por los eventos son enviados a las personas necesitadas. En 4 años de celebrar la carrera, se ha conseguido reunir 2,2 millones de dólares que han sido transferidos por completo al fondo de ayuda de “Naked Heart”.

Otro proyecto exitoso de la modelo es la aplicación Elbi, la cual funciona de la siguiente manera: presionas el botón “Love Button” y así transfieres un dólar al fondo seleccionado. Con ayuda de Elbi, los usuarios pueden apoyar a pequeñas organizaciones de beneficencia, recopilando “monedas” especiales. Entre los socios del programa, se encuentran Louis Vuitton, Stella McCartney, H&M y otros gigantes de la moda.

Vodiánova en el centro de apoyo a niños con problemas de desarrollo en Catar.

Además, la supermodelo abrió una nueva orientación de activismo, ella se convirtió en el rostro de la colección ecológica de la marca H&M. La chica posó en un ligero vestido de verano elaborado de tela plisada. Pero el material es especial: el vestido, al igual que el resto de los artículos de esta colección, está elaborado de residuos localizados en los océanos y costas. Es difícil imaginarse esto al ver a Natalia “volando” como un hada en el video promocional de la colección.

“Cuando eres pobre, no tienes tiempo para pensar en el futuro, tú no sabes que habrá mañana. Cuando eres rico, piensas en el futuro, pero es difícil encontrar un objetivo. Yo he sido rica y pobre y puedo decirte que el dinero no trae la felicidad”.

Y tú, ¿qué piensas, Natalia es una persona afortunada o una mujer verdaderamente trabajadora?

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