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20+ Brillantes pruebas de que los alemanes no quieren vivir como los demás

Los alemanes son controvertidos. Asombran con su cultura de conducción, amor hacia los animales, y por su actitud leal hacia las travesuras de los niños. Sim embargo, a los extranjeros les molesta su burocracia, ausencia de hospitalidad y actitud poco respetuosa hacia otros en las filas y de vacaciones. En pocas palabras, su estilo de vida no deja indiferente a nadie.

Genial.guru decidió estudiar en profundidad las peculiaridades y costumbres de la vida cotidiana de los habitantes de Alemania, las cuales, en realidad, dan ganas de aprender, por muy raras que parezcan a primera vista.

1. Еn las carreteras, todo está reglamentado con señales de tránsito. Sin embargo, en ocasiones, esto puede conducir a tristes consecuencias

En el país, todas las carreteras están llenas de señales de tránsito. Pero no se tiene que confiar en ellas por completo. Un internauta compartió en la red una situación que observó: “En las carreteras de Alemania hay muchas señales de tránsito. Hace poco cambiaron los semáforos cerca de la universidad y quitaron la señal de “No hay paso”. Después vi lo siguiente:

Antes de que quitaran esa señal, no entendía para qué servía, ya que incluso un erizo notaría que en ese lado comenzaba la zona peatonal. ¡Allí se estaba llevando a cabo una construcción y había una acera! A lo que otro alemán me respondió: “Tal vez un erizo lo entienda, pero un alemán no. Necesitamos la señal”".

2. Se lucha por el aire fresco a nivel estatal, utilizando solo automóviles “limpios”

Las comisiones especiales otorgan un número a cada auto. El “6” significa que el coche es ecológicamente limpio. Hace varios años, el número “4” era el más “alto”, pero los criterios cambian y las tecnologías avanzan.

Tal numeración puede verse en el parabrisas de cualquier coche alemán. Si el número no se encuentra, entonces, automáticamente se le otorga la categoría más baja: tales coches no tienen derecho a entrar en los barrios centrales de muchas ciudades.

3. Los alemanes son muy tolerantes, en especial con la conducción

A pesar del tráfico, nadie intentará cruzar al otro carril si ese avanza más rápido. Pero si intentas hacerlo, te darán el paso sin siquiera tocar la bocina. Sin embargo, eso rara vez sucede, ya que las personas comprenden que después de tales maniobras el tráfico puede volverse aún más largo.

Este comportamiento sorprende mucho a los visitantes: “Llevamos una hora, dos horas en el tráfico. La gente ya dejó sus coches: los dueños sacaron a sus perros, los niños se divertían, jugaban, otros arreglaban su cajuela. Cuando la fila comenzó a avanzar, nadie se adelantaba. Avanzamos precisamente en el orden en el que estábamos”.

4. El respecto a los animales, sus necesidades, salud e incluso su felicidad es una norma social

Alemania se convirtió en el primer país del mundo donde, a partir de 2002, los derechos de los animales están protegidos por la constitución. Los alemanes intentan tratar a los animales de manera humana, por ejemplo, prohibiéndoles a los niños hacer ruido en el parque zoológico, no probando productos cosméticos y químicos en animales o dejando de usar criaturas en los circos.

5. Se pueden llevar mascotas a la tienda y a los centros comerciales. Lo más importante es que estén atadas con una correa

En una cafetería o en un bar, los camareros amablemente traerán un plato con agua para el perro. Algunos empleadores incluso les permiten a sus empleados llevar a sus mascotas a la oficina. Algunos días, los niños pueden llevar a sus amigos de cuatro patas al kínder. Por cierto, en algunos hospitales se permite que un perro visite a su dueño.

6. Los perros están muy bien educados en Alemania

“Estacionamiento para perros”.

La gran mayoría de los perros se porta bien y no presta atención a los transeúntes. También se puede encontrar a canes jóvenes y activos, los cuales no han logrado aprender las reglas y absorben la calma alemana. Debido a ellos, sus dueños siempre se ponen rojos y tienen que pedir perdón.

Todos los dueños de perros en Alemania pagan un impuesto: de 24 a 100 euros al año. Muchos lo perciben como un pago por la limpieza de los excrementos de sus mascotas, pero eso precisamente no entra en las obligaciones de los servicios públicos, algo que entristece a aquellos que no tienen canes.

7. No se suele mantener solo a una mascota en casa

Los alemanes perciben la frase “dos de cada especie” de forma muy literal, y consideran que una sola mascota se aburrirá en casa, ya que necesita un amigo. Por eso adoptarán de inmediato a varios gatos, perros o conejos. “Si digo que solo tengo una gata en casa, entonces, me consideran un monstruo. Me dicen que ‘cómo puedo torturar a un animal manteniéndolo en soledad’”, destacó una extranjera en su blog.

8. Para las alemanas modernas, no es típico dedicarse a la casa y a los niños

Muchas mujeres se dedican por completo a trabajar. Aunque, de acuerdo con la ley, los padres pueden darse de baja por maternidad hasta que su hijo cumpla tres años. Sin embargo, a partir de los 6 meses, frecuentemente llevan a sus hijos al jardín de niños.

También se puede abordar otra variante: “usamos los servicios de una ‘mamá diurna’. Es una niñera que puede tener hasta 5 niños en su grupo. La nuestra adaptó su propia casa, y convirtió su jardín en un patio infantil. El niño la percibe como una familiar. Ella también acude a cursos de diferentes métodos para la educación y los practica. Varias veces hemos tenido ‘un mes sin juguetes’, cuando los niños juegan solamente con cosas normales tales como la canasta para la ropa, cajas de cartón o pinzas. Además, realizan varios ejercicios que desarrollan las habilidades motoras, se dedican a plantar y a preparar comida juntos”.

9. Si vas a la casa de tus amigos alemanes, entonces, será mejor que comas antes

En la celebración de los cumpleaños, los alemanes pueden servir pasta con ensalada de papa o una cerveza con botanas. También puede festejarse el llamado “Abrissparty”, una fiesta de mudanza a otro departamento. Pueden invitarte un mes antes, pero allí solo encontrarás un montón de alcohol y ni una miga de comida.

10. Reservar camastros durante las vacaciones es casi un deporte nacional

Se considera que los turistas alemanes inventaron eso de colocar toallas desde la madrugada en los camastros para ocuparlos. Debido a esto, otros vacacionistas se ven obligados a buscar otro lugar. Cabe señalar que, después de dejar una toalla, los viajeros van a desayunar, a un recorrido o de compras, y pueden olvidarse por completo de que apartaron un lugar.

“Ninguna nación en el mundo ocupa los camastros desde la noche o desde la madrugada con toallas, cuando las demás personas aún están durmiendo. Al mismo tiempo, a lo largo de la piscina se encuentran tablas con las inscripciones: “por favor, ¡no reserve los lugares!”, destacó una chica en su blog acerca de las costumbres de los alemanes.

11. En promedio, cada alemán gasta 241 kilogramos de papel al año, lo que convierte a este país uno de los más grandes consumidores de este artículo en el mundo

Los habitantes locales están convencidos de que no hay nada más seguro que tener una hoja con la copia de algún documento. Allí no existen las páginas web que facilitan los procesos burocráticos: por cada papel se debe ir a una organización determinada.

Incluso para comprar una tarjeta SIM es necesario llamar al servicio de atención de videollamada para dar tus datos, mostrar tu pasaporte y responder a las preguntas. Y solamente después de varias horas podrás realizar llamadas. El dinero de tarjeta a tarjeta se transfiere en varias horas; si la transferencia se lleva a cabo los domingos, entonces, podrá demorar varios días.

12. No se suele invitar a los amigos, ni a los colegas ni a personas ajenas a tu casa

Las conversaciones sobre la vida que tienen lugar en la cocina, acompañadas de una taza de té, definitivamente no son para los alemanes. A nadie se le ocurrirá hacer un encuentro en su casa. ¿Para qué? Si se puede ir a un restaurante o a una cafetería. La casa es un territorio privado, y a los alemanes no les gusta dejar entrar allí a personas ajenas.

13. Existen reglas de comportamiento en las filas del supermercado

Si te encuentras ante una caja con una canasta llena de compras y detrás de ti se formó una persona con 1 o 2 productos en las manos, entonces, lo normal sería cederle el lugar. También es habitual que, después de hacer eso, detrás de él se forme una fila entera de personas rogando que las dejes pasar para no tener que esperar que pagues tu enorme carrito con productos.

14. A los niños les ponen ropa sucia para ir al kínder

Si en el kínder ves a un niño bien vestido, entonces, no lo dudes: seguramente no es alemán. Una extranjera nos contó algo sobre este tema: “Mi nuera encontró en una tienda de segunda mano un vestido infantil con una mancha. Ella rechazó comprarlo. La vendedora alemana se sorprendió y dijo: ¿Es para el jardín de niños? Qué diferencia hay. En la tarde, de todos modos, regresará sucio”.

15. Los niños alemanes no siempre se ven bien cuidados

En las escuelas y jardines de niños no existe un uniforme: todos van con pantalones de mezclilla y playeras. Las niñas frecuentemente no están peinadas, y el cabello recogido en una colita incluso es una rareza. Esto está relacionado con el hecho de que, desde una temprana edad, a los niños se les enseña a ser autónomos: ellos mismos tienen que vestirse y arreglarse. Los padres no recogen a sus niños de la escuela si esta no se encuentra lejos de casa. Incluso los escolares menores frecuentemente regresan solos a su hogar.

16. Lo más frecuente es ver educadores hombres en los jardines de niños

Casi en cualquier institución hay un “Niñero bigotón”. Los alemanes están seguros de que los hombres educadores hacen sus obligaciones igual de bien que sus colegas del sexo femenino. Además, “la mano masculina” simplemente es necesaria para los niños que son criados por madres solteras.

Un usuario de la red compartió cómo fue su experiencia al visitar un jardín de niños en Alemania: “En nuestro grupo, el educador es un hombre grande, bigotudo, fanático del rock pesado, y los niños lo adoran. En otro grupo, el educador también es un chico. Toca la guitarra para los niños y se lanza con ellos desde el tobogán”.

17. El seguro puede ser diferente, pero todos tienen uno

La razón por la cual todos tienen un seguro es el alto costo de los servicios médicos. Esto es especialmente cierto para las mujeres embarazadas, ya que el seguro cubre la preparación para el parto, cursos para padres jóvenes, cursos de lactancia, tratamientos posteriores y las visitas al obstetra.

El seguro turístico puede influir en tu ocio durante las vacaciones: “Mi suegra vive en Alemania. Una vez, mi esposo y yo fuimos a visitarla. Una tarde queríamos ir a jugar voleibol con unos nuevos conocidos, pero ella no nos dejó ir, ya que no obtendríamos una indemnización de gastos médicos en caso de lesionarnos”.

18. En los saunas públicos se puede estar sin ropa, y, de hecho, eso es lo que hace la mayoría de los alemanes

En el sauna puedes envolverte en una toalla, pero los habitantes locales no lo hacen, ya que se considera que sudar sin ropa es más higiénico. Es por eso que los turistas poco experimentados se arriesgan a recibir un shock cultural. Además, en Alemania, los saunas no se dividen en masculinos y femeninos. Otra regla: todos los visitantes tienen que estar sentados en telas o toallas, ya que el cuerpo no tiene que tocar el banco. De lo contrario, pueden hacerte una observación.

19. En Alemania es fácil obtener una baja por enfermedad falsa y no ir a trabajar

Para obtener una liberación del trabajo es suficiente con ir al doctor y fingir un par de síntomas de resfriado. Los médicos no hacen un chequeo detallado e incluso te preguntan por cuántos días quieres darte baja. Sin embargo, si esto sucede con mucha frecuencia, existe una oposición: el jefe puede contratar a un doctor independiente para hacer un diagnóstico. Esto sucede cuando el conflicto se hace muy grande, ya que incluso ellos pueden contratar a abogados.

Al saber tal peculiaridad de los empleados, el dueño de la empresa consultora Lasse Rheingans lanzó un experimento: redujo el día laboral de 8 horas hasta cinco, conservando a sus trabajadores el mismo sueldo y vacaciones, pero introdujo restricciones con respecto al uso de teléfonos inteligentes, visitar redes sociales y “mantener conversaciones sociales” durante la jornada laboral. Debido a esto, la empresa comenzó a trabajar de forma más fructífera y los empleados se volvieron más felices al trabajar desde las 8:00 hasta las 13:00. Por supuesto, el mismo sueldo, te vas a casa a las 13:00 y todavía tienes un día por delante.

20. Los alemanes compran tiempo laboral

En Alemania se lleva un minucioso cálculo del tiempo que pasas en la oficina. Las horas del trabajo extra se pueden ahorrar e incluso comprar. El bono anual normalmente es de 3 a 4 sueldos mensuales, pero muchos no lo toman con dinero, sino que “compran” tiempo por 2-5 mil euros, ya que esto podrá ayudarles a jubilarse antes.

Un usuario de la red aclaró cómo funciona esto: “Si trabajas dos horas más cada semana, entonces, durante un año puedes ahorrar unas 90 horas. Del bono compro otras 100 horas por 2 800 euros. En total, ‘en mi cuenta’ pongo 190 horas cada año. Al trabajar así durante 20 años, ahorraré 3 800 horas y podré terminar de trabajar 3 800 horas antes, es decir, irme con unas vacaciones pagadas al 100 por ciento antes de jubilarme. Si renuncias a la empresa antes de la pensión, entonces, tu tiempo no desaparecerá, ya que puede llevarse en efectivo o transferirse al fondo de tu nuevo empleador”.

21. Luchan contra las palabras obscenas en los transformadores eléctricos con ayuda de la legalización del grafiti

La administración les permitió a los pintores callejeros pintar los transformadores eléctricos de la ciudad y las cajas de conexión. La condición fue la siguiente: el dibujo tenía que estar relacionado con los servicios públicos (agua, energía y luz), encajar con el medio ambiente y no llevar un carácter vulgar u ofensivo. Esto fue lo que se obtuvo:

22. La cena se llama “Abendbrot”, o “pan nocturno”

Allí, incluso los niños a partir de un año comen sándwiches. Los doctores les preguntan a las mamás jóvenes si el niño ya come comida normal y si ya han introducido en su dieta... sándwiches.

Una chica que se mudó para residir de forma permanente en Alemania compartió su historia acerca de esto: “Mi esposo me preguntó qué cenaríamos. Le dije: ‘No sé, un sándwich será suficiente para mí’. Al escucharlo, se acercó y colocó sus manos encima de mis hombros. Me miró con ternura a los ojos y me dijo: ‘Te felicito, ahora eres una verdadera alemana’”.

23. En Alemania tratan de no jalar la cadena del inodoro excesivamente

Los alemanes son ahorradores y racionales en todo aspecto, por eso mantienen la siguiente regla: si en el excusado se encuentra algo por lo cual se pueden multiplicar las bacterias y huele mal, entonces, se tiene que bajar la palanca. Y si solamente hay una servilleta de papel, basura del suelo o una mosca, entonces, se puede dejar tranquilamente hasta una visita “más seria”.

24. Si el alemán no hace deporte, por lo menos lee noticias sobre el tema

Tomando en cuenta el clima agradable, la abundancia de campos deportivos, estadios y carriles para bicicletas, es simplemente un delito no hacer deporte en Alemania. Las personas muy ocupadas y perezosas al menos ven los campeonatos de fútbol, tenis, salto de esquí o el Tour de Francia. Es de mala educación no saber acerca de los eventos deportivos que están llevándose a cabo actualmente en el país y en el mundo.

25. En el país existe una regla no escrita: ningún ruido el domingo

Los vecinos inevitablemente se quejarán con aquellas personas que decidan hacer remodelaciones, aspirar o cortar el césped el domingo. Para muchos, es su único día de descanso, cuando se pueden hacer muchas cosas en casa. Los demás días también tienen sus horas de silencio: dependiendo de las ciudades, las actividades ruidosas tienen que cesar durante los períodos de 13:00 — 15:00, y 22:00 — 7:00.

Bono: en Alemania florece la sakura

¿Has tenido la oportunidad de comunicarte con alemanes? ¿Has escuchado la opinión de otros viajeros sobre la vida en Alemania? Cuéntanos en los comentarios.

Imagen de portada SOLARPIX.COM / East News