Mi pareja llevaba una doble vida a mis espaldas y me enteré cuando lo vi casándose


Estamos acostumbrados a pensar que, en cualquier profesión, existen reglas claras e instrucciones precisas. Sin embargo, para el personal de limpieza, el trabajo diario suele convertirse en una misión impredecible. Peticiones como tocar unos calcetines, mover una enorme caja fuerte hasta el techo o encontrar una hornilla robada dan la impresión de que cada cliente compite por hacer la solicitud más absurda. Reunimos 15 divertidas historias de personas que solo intentaban cumplir con su labor, pero que, sin esperarlo, terminaron envueltas en una auténtica comedia.
“La limpieza fue el sábado. Hoy es martes y, de repente, comenzaron los reclamos: acusaciones y la exigencia de un reembolso total. Mis empleados aseguran que la pieza ya era de plástico desde el principio, y no tiene ningún sentido robar solo un quemador. Ya estoy a punto de, simplemente, comprarle uno nuevo.”
“El cliente adoptó un cachorro y, además, paga extra para que yo salga a pasear con la pequeña y juegue con ella.”
Bueno, está claro que, para este tipo de trabajo, además de los productos de limpieza, se necesita un talento especial: ¡el talento para reírse de lo absurdo! ¿Cuál de estas 15 historias te hizo reír a carcajadas? ¿Y tienes alguna anécdota laboral que merezca estar en esta lista? ¡Compártelo en los comentarios!
A continuación se muestran algunos artículos de quienes interactúan con otras personas en su trabajo:











