Creí que con mi ex no había pendientes, pero un reencuentro inesperado me hizo replantearlo todo

Historias
hace 9 meses
La obsesión por el ahorro extremo no siempre es una cualidad admirable. Todos hemos conocido a personas tacañas que logran poner en apuros a quienes los rodean. Como ese cliente que pregunta en la florería si hay flores marchitas con descuento, o el hombre que lleva sus propias albóndigas al restaurante durante una cita.