9 Trucos que los estafadores adoran usar durante las fiestas

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hace 5 años

Todos los días encontramos advertencias en los medios o en las redes sociales sobre cómo evitar caer en las trampas de los estafadores. Y cuantas más formas de engaño lleguen al conocimiento público, tantas más nuevas pensarán los embaucadores sofisticados. Además, hay momentos del año especiales en el que las personas bajan la guardia con más facilidad, y uno de ellos es la época de las fiestas.

Genial.guru ha decidido estudiar ejemplos concretos de los trucos de los estafadores que más funcionan en el bullicio previo a las fiestas. Armado con este conocimiento, no caerás en sus trampas.

9. Animadores extorsionadores

Podrás ver a estos personajes en las calles principales de cualquier ciudad turística. Muñecos del tamaño de una persona de los personajes de dibujos animados famosos persiguen a los transeúntes con la propuesta de tomarse una fotografía. Te piden que saques tu teléfono para conseguir una foto divertida con ellos como recuerdo. Los estafadores no responden de inmediato a la pregunta de cuánto cuesta.

El precio se anuncia cuando la foto ya ha sido tomada. Puede ser de entre 3 USD y 7 USD, y, durante las fiestas, puede ser aún más caro. Las principales víctimas de estos estafadores son los padres con hijos, que se sienten mal al rechazar la solicitud del personaje favorito del niño frente a él. Cuando el monto se anuncia, la mayoría de las víctimas se indignan, pero terminan cediendo ante la presión de los animadores.

Pueden llegar a aceptar cualquier forma de pago: efectivo, transferencia, tarjeta o cualquier otra manera. Y están dispuestos a perseguir a los que se niegan a pagar, pidiendo su “dinero ganado honestamente”. Si te has encontrado en una situación así, recuerda que no existe un acuerdo oficial entre ustedes, el hecho de haber comprado o vendido el servicio no se ha registrado en ningún lugar. La foto fue hecha con tu propio teléfono, elimínala frente al animador y vete. Y si siguen generando conflicto, puedes llamar a la policía.

8. El personal puede robar hasta en las grandes cadenas de tiendas

Todas las grandes tiendas tienen su propio programa de descuentos. La mayoría de las veces, los clientes eligen una red que les proporciona la recompensa más rentable por las compras. Se apresuran a gastar tanto como sea posible en su tienda favorita para acumular una suma considerable de puntos o de dinero de bonificación. En la víspera de las fiestas, cuando los gastos aumentan notablemente, es cuando más contamos con todos esos bonos ahorrados.

Pero resulta que esos puntos acumulados honestamente pueden ser fácilmente apropiados por otra persona, por ejemplo, un cajero de esa misma tienda favorita. Así, una clienta habitual de una gran cadena de tiendas logró descubrir un nuevo esquema de fraude. La mujer se convirtió en víctima de las acciones de una cajera deshonesta que, habiendo notado que en la tarjeta de bonificación de la clienta se había acumulado una cantidad de puntos considerable, la reemplazó con la de otra persona.

El engaño pudo haber pasado desapercibido, pero la clienta vio el nombre de otra persona en su cheque, y comenzó a averiguar qué había pasado. Para evitar este tipo de situaciones, nunca pierdas de vista tu tarjeta de descuentos. El momento más fácil para llevar a cabo este truco es cuando se le entrega la tarjeta al cajero mientras uno se distrae guardando sus compras.

7. Cómo trabajan los estafadores en las calles

Aunque mucha gente piensa que los ladrones callejeros son maestros de la hipnosis, en la práctica, sus métodos resultan ser bastante comunes. La forma más fácil de protegerse de los carteristas es tener todos los objetos de valor guardados en una cartera, mochila o bolsa bien cerrada. Pero es incómodo tener tan lejos, por ejemplo, el teléfono, que uno usa todo el tiempo. Así que lo mejor es tomar nota de los trucos favoritos de los ladrones.

1. Usan la multitud a su favor. En lugares de gran aglomeración de gente, por ejemplo, en el transporte público, las personas son menos susceptibles al tacto. Allí, el criminal tiene más oportunidades de sacar todo de los bolsillos de la víctima y pasar desapercibido. También es fácil averiguar en dónde las personas guardan los objetos de valor. Bastará con gritar: “¡Me robaron la billetera!”, y la gente automáticamente revisará sus propias pertenencias, mientras los ladrones recuerdan su ubicación.

2. Hacen bajar la guardia, confundiendo a la persona. De repente, un extraño comienza a limpiar las hombreras de tu abrigo. O alguien se acerca por atrás y, cubriéndote los ojos con las manos dice: “¿Adivina quién es?”. O una encantadora joven sonriente te pide que la abraces. Todas esas son las formas más populares de lograr contacto físico, en el que resulta fácil meter la mano incluso en los bolsillos interiores de la ropa o en una cartera cerrada. Cuando las personas se encuentran en una situación extraña o vergonzosa, su atención se dispersa, y esto es lo que los delincuentes usan a su favor.

3. Gesticulan activamente. Aunque es casi imposible encontrar a un hipnotizador entre los ladrones callejeros, los maestros del psicoanálisis en sus círculos no son infrecuentes. El mundialmente famoso Apollo Robbins (antiguo carterista) compartió sus trucos que siempre funcionaban. Para disipar la atención de la víctima, puedes simplemente mover la mano frente a sus ojos mientras la “limpias” con la otra. Es importante saber que los movimientos circulares de las manos casi no distraen, pero los movimientos lineales de lado a lado ayudan a que el ojo y toda la atención de una persona vayan en la dirección correcta.

6. Tiendas falsas en línea

En la víspera de las fiestas, todos quieren ahorrar dinero porque tienen que comprar regalos para los familiares, amigos y colegas. Los estafadores de Internet lo tienen en cuenta y crean en la red páginas de tiendas que no existen. Dicho esquema puede tener 2 variaciones: los estafadores simplemente crean un sitio nuevo para vender productos, o lo hacen pasar por uno ya existente, cambiando solo una letra en el nombre y creando un diseño similar. Tanto en el primer caso como en el segundo, los estafadores atraen a los compradores poniendo grandes descuentos.

Puede haber diferentes consecuencias para las víctimas de este tipo de tiendas falsas, dependiendo de la sofisticación de los estafadores. En el mejor de los casos, recibirán los productos pagados, pero serán de mala calidad. En el peor, los estafadores pospondrán la entrega, justificándolo con dificultades temporales con los proveedores. Y luego dejarán de responder en absoluto, desapareciendo junto con el sitio.

La forma más fácil y rápida de verificar a un vendedor es buscar en la red las opiniones de otros usuarios sobre los productos de ese sitio. Si la tienda en la que estás interesado en realidad es falsa, entonces no encontrarás ningún comentario o leerás historias tristes de las personas que fueron engañadas. Por cierto, si la tienda no tiene una descripción detallada de cada artículo, si solo proporciona una foto del producto o varias, pero de mala calidad, si hay errores gramaticales en el sitio, todas son buenas razones para desconfiar.

5. Los compradores también pueden ser falsos

Los estafadores encuentran un anuncio en Internet y llaman a la persona de contacto. Vale la pena prestar atención al grado de detalle con que el comprador se interesa por el producto. Si es un estafador, lo más probable es que se limite a hacer las preguntas más superficiales. Se acuerda un encuentro y, el día de la transacción, el “comprador” llama dos veces: la primera para asegurarse de que el vendedor tenga el producto con él; la segunda, para decir que sus planes han cambiado y que él no podrá ir, pero que transferirá el dinero y recogerá la compra a través de un servicio de entrega.

Si aceptas estas condiciones, lo que llegará no será un automóvil del servicio de entregas, sino un taxi común y corriente. El dinero todavía no se ha transferido, tú no has entregado el producto, el conductor del taxi está esperando, el contador está marcando. Los estafadores crean un ambiente tan nervioso deliberadamente para forzar al vendedor a hacer lo que ellos quieren. Asegurarán por teléfono que el dinero ha sido transferido, solo que el pago aún no ha sido reflejado, por lo que hay que esperar.

Luego, los mismos estafadores llaman haciéndose pasar por los empleados de un banco y te informan que el pago se ha demorado, pero que pronto será reflejado en tu cuenta. Finalmente, al teléfono del vendedor llega un SMS que dice que a su cuenta se transfirió la cantidad esperada. Para ese entonces, el conductor del taxi ya está bastante enfadado, el vendedor está nervioso y, por lo tanto, ni siquiera se da cuenta de que la llamada del banco y los SMS provenían de un número desconocido y sospechoso. Solo le entrega el producto al taxista y le paga por la espera.

Las alertas del banco que avisan sobre una transferencia, generalmente contienen información sobre el saldo. Si recibes un SMS sin esta información, lo más probable es que provenga de un estafador. Durante algún tiempo después de haber cometido esta estafa, los delincuentes pueden seguir manteniendo el contacto. Pero en cuanto se den cuenta de que fueron descubiertos, apagarán el teléfono y será casi imposible encontrarlos.

4. Vendedores de entradas en línea falsos

Muchos padres tienden a organizar unas vacaciones ocupadas para sus hijos. Planean idas al teatro, al circo, a espectáculos de Navidad y conciertos festivos. Los estafadores seleccionan los eventos que tienen la mayor demanda y venden entradas falsas para ellos. Así que siempre busca en diferentes plataformas. Los vendedores verdaderos siempre aceptan varios métodos de pago. Si solo se te da una opción, es una razón para desconfiar.

No dejes de verificar la información en el sitio oficial del evento. Allí siempre podrás informarte sobre la disponibilidad de entradas y, en muchos casos, también habrá información y enlaces a otros sitios que las vendan.

3. Mensaje sobre el bloqueo de una tarjeta

En la víspera de las fiestas, hacemos más compras de lo habitual. Y es por eso que este esquema funciona, porque las personas temen volverse insolventes de un momento para el otro. La víctima de la estafa recibe una notificación por SMS sobre el bloqueo de su tarjeta. El mensaje indica un número de teléfono al que hay que comunicarse para hablar con los presuntos empleados del banco a fin de resolver este problema.

Si has recibido un mensaje de este tipo, bajo ningún concepto llames al número indicado, y, si ya lo has hecho, no sigas las instrucciones que se te dicten. De lo contrario, perderás todo el dinero que haya en la tarjeta. Lo primero que hay que hacer es llamar al banco y asegurarse de que todo está en orden.

Si has llamado al número especificado, será bastante simple darte cuenta de que no estás hablando con el empleado de un banco: solo pregúntale al estafador si conoce tu nombre completo y algunos datos de contacto, es decir, atrápalo en aquello que no sabe, pero debería. También será de utilidad preguntarle su nombre y apellido, su cargo, y pedirle que diga el nombre del banco que está representando.

2. Trucos de los vendedores en los puestos

Resulta que las características específicas de comerciar en un puesto de venta les permite a los vendedores deshonestos usar una técnica inusual para engañar a los clientes. Uno de los más comunes es un sistema inteligente para hacer que los productos pesen más de lo real, el cual consta de unos pedales que se colocan en la balanza con la ayuda de unos hilos. Pesando los productos, los vendedores presionan los pedales, engañando así a sus clientes. El esquema funciona a la perfección, ya que es imposible ver estas manipulaciones desde la calle. La única forma de protegerse contra el engaño es llevar una pesa de bolsillo para comprobar la honestidad del vendedor.

1. Cómo engañan en los hoteles

Ahora veamos el esquema de fraude que manejan los deshonestos gerentes de hoteles. Los huéspedes reservan una habitación a través de una aplicación. Llegan, se registran, pagan (solo en efectivo, porque el hotel no acepta tarjetas). Van a instalarse, pero la habitación, por decirlo suavemente, no tiene nada que ver con las condiciones que se prometieron al hacer la reserva.

El personal se disculpa, diciendo que todas las habitaciones buenas de bajo presupuesto están ocupadas. Es cierto que puede haber una alta demanda de alojamientos en época de vacaciones en las ciudades turísticas. A los huéspedes se les ofrece una habitación de mayor comodidad, que costará el doble. Seguramente, una gran parte de los viajeros aceptan estas condiciones por desesperación, ya que, si se niegan, puede armarse un gran escándalo.

El huésped insatisfecho dice que no está de acuerdo con esas condiciones, y que quiere que le devuelvan el dinero para poder buscar otro hotel. Entonces, el personal responde que el dinero no se va a devolver, y que se tomará como multa por cancelar la reserva (aunque la aplicación decía que la cancelación era gratuita). Si terminas en una situación así, recuerda que puedes recuperar el dinero a través del servicio web de la reserva.

Si acudes a la policía, te dirán que solo le podrás sacar el dinero a la administración del hotel a través de un juicio, y los viajeros simplemente no tienen la oportunidad de hacerlo. Así que, la mayoría de los turistas engañados solo pierden su dinero, para la alegría de los estafadores. Recuerda que, si un hotel no acepta pagos con tarjeta, es un motivo para desconfiar. Tampoco hay que pagar por una habitación antes de verla.

¿Qué hay de ti? ¿Te has enfrentado a algún truco de estafadores? ¿Cómo te proteges de las estafas? Comparte tus experiencias en los comentarios.

Imagen de portada Depositphotos.com

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