16 Personas contaron cómo sus invitados lograron despertar a la bestia en ellos con su comportamiento

Estamos acostumbrados a ver películas que muestran amistades que trascienden una vida o que se mantienen firmes a pesar de las tormentas. Sin embargo, a veces la vida no es como el cine, hay amigos que permanecen y otros que se esfuman, pero hay algunos que son capaces de rompernos el corazón como un amor no correspondido.
Llegamos a tener tanta confianza que me empezó a contar muchos de sus problemas personales, tenía desencuentros con otros compañeros de carrera e incluso me dijo que tuvo una ruptura amorosa que pocos conocían y que le había afectado mucho en su autoestima. También me habló sobre su complicada relación con sus padres y me dijo que se había vuelto muy duro vivir en su casa.
La apoyaba a toda costa y siempre se lo hacía saber. También tomé la confianza de abrirme más y hablar sobre mis preocupaciones y problemas en casa, que jamás había compartido con nadie, y me sentía cómoda y apoyada, o eso pensaba. Llegamos a un semestre algo complejo y teníamos una clase en la que teníamos que hacer una monografía bastante exhaustiva, y para variar, el maestro era bastante estricto. Lo bueno es que se podía hacer el trabajo individual o en parejas con su limitación, o sea, solo permitía cierta cantidad de grupos, entonces opté por hacerlo individual para no meterme en ese rollo.
Pasó el tiempo, la veía menos y solo interactuábamos lo mínimo cuando estábamos en grupo, aunque tenía miedo de que le hubiese dicho algo al resto de nuestros amigos, pero no pasó nada. Después de mucho tiempo, entendí que no era yo la del problema, eras tú. Porque lo mismo se lo hiciste a otra conocida y luego me percaté de que debes hacer lo mismo cada vez que alguien ya cumplió su función en tu vida.
Unos años después, mi papá enfermó de un día para otro prácticamente. Nadie fuera de mi familia lo sabía, y tampoco tenían por qué saberlo. La salud de mi papá empeoró de forma inesperada y tuvimos que llevarlo al hospital varias veces en una misma semana, hasta que falleció un domingo a la madrugada.
Un año después de aquello, te volví a ver en una comida con otras amigas, como si nada, igual de hipócrita. Cuando tocaron el tema de mi papá, ahí sí pude ver todo tu acto de lástima y pena por mí, pero sabes bien que pude ver a través de él y luego te quedaste en silencio.
Debe ser muy duro vivir con una máscara y fingir todo el tiempo usando tu vida como excusa para que te tengan lástima todo el tiempo, no solo para mí, sino para todas aquellas que ahora te tienen como examiga. Solo quiero que sepas que espero que seas feliz, sea lo que sea que estés buscando.