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11 Cosas en el dormitorio que nos impiden dormir bien, no menos que una taza de café tomada antes de acostarse

Dormir es uno de los procesos más importantes. Gracias a él podemos “reiniciarnos” y ponernos manos a la obra con un vigor renovado. Por lo tanto, la calidad del sueño es muy importante. En esto influyen muchos factores, desde la almohada sobre la que apoyamos nuestra cabeza hasta los olores que percibimos mientras dormimos.

En Genial.guru decidimos profundizar en este tema para saber qué errores se pueden cometer a la hora de decorar un dormitorio, para poder evitarlos y que nada nos impida dormir lo suficiente.

1. Almohada vieja

En general, las almohadas deben cambiarse cada año y medio. Las viscoelásticas duran más, hasta 3 años. Pero en caso de usar una que tiene entre 5 y 6 años, el cuerpo no recibirá el apoyo necesario y el sueño no será tan cómodo.

Para verificar si es hora de cambiarla, hay que retirar la funda y mirar de cerca. ¿Hay manchas de sudor? ¿Está rota o huele mal? La almohada junta células muertas de la piel, moho, ácaros y hongos. Con el tiempo, hasta la mitad de su peso puede estar compuesto por estos elementos indeseables. Y ellos, a su vez, pueden causar alergias y olores capaces de intervenir con un buen sueño.

2. Varias fuentes de aromas

Existen aromas que tienen un efecto relajante sobre el sistema nervioso y ayudan a conciliar el sueño. Por eso, a veces en los dormitorios se pueden encontrar velas aromáticas y otros aromatizadores. Pero si las fragancias resultan ser demasiado fuertes, el efecto será nulo. Además, es mejor no usar varias fuentes diferentes a la vez. Para tener la posibilidad de variar, se pueden cambiar los aromas de vez en cuando, pero no usarlos todos juntos.

3. Colchón seleccionado incorrectamente

Hasta la posición favorita para dormir es importante. Por ejemplo, si alguien prefiere hacerlo de lado, es mejor elegir un colchón viscoelástico para reducir la presión en los puntos de apoyo: los hombros y las caderas. Y para aquellos que duermen bocarriba, es mejor elegir un colchón más firme, ya que mantendrá la columna alargada. Lo mismo ocurre con aquellos que prefieren hacerlo bocabajo: en un colchón demasiado blando, las caderas se “hundirán”, lo que causará dolor de espalda.

4. Ropa de cama incorrecta

Se cree que el algodón es un buen material para la ropa de cama, e incluso se lo asocia con la pureza y la naturalidad. Pero específicamente para dormir, esta no es la mejor opción. El algodón absorbe muy activamente el sudor y las secreciones grasas de la piel y el cabello, por lo que requiere un cuidado más delicado y un lavado frecuente. Además, tarda en secarse, lo que significa que si una persona suda mientras duerme, la ropa de cama absorberá el sudor y quedará mojada.

La ropa de cama de seda es una buena alternativa. Tiene buena conductividad térmica, lo que significa que no hará calor debajo de ella en verano, pero sí lo conservará en invierno. Este material no provoca alergias, resiste con éxito los ácaros del polvo y absorbe menos humedad. También tiene un efecto positivo en el estado de la piel y el cabello. Tal ropa de cama, a pesar de su elevado costo, es de alta calidad y dura mucho tiempo.

5. Muchas plantas

Un exceso de plantas en el dormitorio también puede tener consecuencias negativas. Por un lado, producen oxígeno y absorben dióxido de carbono. Sin embargo, el polvo se acumula en sus hojas, lo que puede afectar negativamente la respiración durante el sueño. Además, algunas pueden agregar dióxido de carbono al aire, en lugar de absorberlo.

Tampoco es necesario rechazar las plantas por completo, pero hay que abordar la idea de manera responsable. Se debe dar preferencia a las que están acostumbradas a un clima árido, ya que al tener este tipo de fotosíntesis, absorben de manera más eficiente el dióxido de carbono. Las suculentas son una buena opción para el dormitorio, ya que absorben este compuesto por la noche.

6. Almohada seleccionada incorrectamente

Elegir la almohada perfecta es un proceso individual. Pero este tiene varios criterios. Las de plumas pueden causar alergias si el relleno no se ha limpiado lo suficiente. Las de plumas sintéticas pierden su forma más rápido y necesitan ser reemplazadas con mayor frecuencia. Las rellenas de lana son bastante duras, pero son hipoalergénicas, resistentes al moho y a los ácaros del polvo.

Las almohadas de espuma viscoelástica están ganando popularidad en estos días. La forma de una de este tipo se adapta individualmente a la estructura de los hombros, el cuello y la cabeza, y ayuda a descargar la columna vertebral. Pero también tienen un inconveniente: retienen el calor, lo que puede provocar molestias.

La altura de la almohada debe coincidir de tal forma que los hombros, el cuello y la cabeza estén alineados con la columna vertebral. Las almohadas demasiado altas o bajas pueden tener un impacto adicional en la columna vertebral y afectar la calidad del sueño. La funda debe ser exactamente del tamaño correcto, de lo contrario, quedará demasiado apretada, lo que puede aumentar considerablemente la densidad y la altura de la almohada.

7. Reloj mecánico

Los relojes mecánicos a veces son bastante ruidosos. Durante las actividades normales, no escuchamos el tictac constante. Pero si uno cuelga en la pared del dormitorio y una persona justo está tratando de conciliar el sueño, entonces el sonido permanente puede ser molesto y solo interferir.

8. Desorden en el dormitorio

Un montón de cosas tiradas, ropa en la silla, desorden: todo esto puede causar irritación, estrés y, por lo tanto, interferir con el proceso de conciliar el sueño. Por eso conviene mantener el orden en el dormitorio. A veces, la causa del desorden visible puede ser un problema con la organización de las cosas. Este debe analizarse bien. Las cajas con cosas que rara vez se usan se pueden guardar debajo de la cama para no tropezar con ellas constantemente.

9. Dispositivos

No se recomienda tener diferentes fuentes de radiación electromagnética cerca del lugar donde se duerme: teléfonos móviles, computadoras portátiles, televisores. Según algunos estudios, la radiación electromagnética a determinadas frecuencias puede afectar negativamente la producción de melatonina, la “hormona del sueño”.

10. Demasiados muebles

Una habitación llena de cosas se vuelve más chiquita visualmente. Los muebles acumulan polvo y, por lo tanto, contribuyen a crear una impresión opresiva. Debido a esto, se deben evitar los que son innecesarios en el dormitorio. Cuantas menos cosas haya en el cuarto, mejor será el sueño.

11. Decoración demasiado llamativa

El propósito del dormitorio es que el cuerpo descanse, incluidos los ojos. Paredes excesivamente brillantes, muchas baratijas, cuadros con temas agresivos y una gran cantidad de pequeños detalles pueden irritar y actuar como un factor capaz de estimular el cerebro. Habría que acostumbrarse para poder conciliar el sueño y dormir lo suficiente en un entorno así. Una decoración tranquila, en cambio, es ideal para esto.

¿Cómo prefieres organizar tu dormitorio para poder dormir bien?

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