10 Artículos que usamos a diario y no nos damos cuenta de que esconden mucha suciedad

Podríamos pensar que dominamos las actividades básicas de limpieza: lavar trastes, barrer, tirar la basura y pasar el trapo por los muebles. Pero la suciedad puede acumularse en los lugares y objetos más raros, incluso en esos que usamos a diario y pensamos que no se ensucian fácilmente. ¿Alguna vez pensaste en que los audífonos que usas para escuchar música o contestar llamadas deben higienizarse a diario?

Genial.guru echó un vistazo a esos artículos que casi nunca se nos ocurre revisar, pero que, si nos atrevemos a hacerlo, es probable que encontremos polvo, mugre y hasta algunas bacterias en ellos.

1. Esponja de cocina

Podríamos pensar que como la esponja se usa con jabón para lavar trastes siempre está limpia. Pero la realidad es que no. Según el experto en gérmenes Charles Gerba, microbiólogo de la Universidad de Arizona, la esponja de cocina es el artículo más sucio del hogar, porque su superficie porosa acumula partículas de comida. Estas, junto con la humedad, crean el ambiente perfecto para que crezcan bacterias. ¿Y cuántas puede haber?

En un estudio publicado por Scientific Reports, el Centro Alemán de Investigación para la Salud Ambiental extrajo especies de una muestra de esponjas y encontró ¡362 diferentes tipos!

Cómo limpiar: no existe un método que elimine por completo las bacterias de la esponja. La limpieza de este objeto es un tanto difícil debido a su estructura; sin embargo, una opción para eliminar las tres principales cepas de bacterias que puede contener es usando cloro: mezcla ¾ tazas de cloro en cuatro litros de agua y luego sumerge la esponja en la solución durante cinco minutos.

2. Tabla para cortar de madera

Si no se limpia adecuadamente o se designa una tabla para cada tipo de alimento (por ejemplo: una para los productos crudos como carnes y pescados, y otra para el pan, quesos, frutas y verduras), puede haber contaminación cruzada. Este fenómeno se produce cuando dos o más alimentos entran en contacto y uno de ellos está lleno de bacterias como la salmonela.

Existen diversos materiales con los cuales estas tablas están hechas, pero uno de los más comunes es la madera. Un estudio publicado en el Journal of Food Protection afirmó que este tipo de artículos, por ser porosos, son más propensos a acumular bacterias. Por ello, se recomienda usarlos solo para cortar frutas, verduras, queso o pan.

Cómo limpiar: crea una pasta mezclando una cucharada de bicarbonato de sodio, una cucharada de sal y una cucharada de agua. Cubre la tabla con el preparado y limpia la suciedad. Otra opción para limpiar la tabla, si es que cortaste carne o mariscos en ella, es mezclar una cucharadita de cloro en dos litros de agua. Cubre el artículo con la solución y deja reposar unos minutos. Después enjuaga bien con agua caliente.

3. Abrelatas

En su estudio de gérmenes domésticos, la National Sanitation Foundation (NSF) encontró que los abrelatas pueden albergar restos de salmonela, E. coli, levadura y moho.

Cómo limpiar: después de cada uso, lávalo con agua caliente y jabón. Presta especial atención a cada parte de la cuchilla. Enjuaga bien antes de secarlo al aire.

4. Cafetera

Una investigación de CBS News de 2015 probó las cafeteras de 10 familias y detectó que tanto el depósito de agua como el dispensador y la zona donde se colocaba el café albergaban bacterias. Entre las cepas descubiertas se encontraban estafilococos, estreptococos y E. coli. Estos gérmenes pueden causar problemas gastrointestinales y malestar estomacal.

Cómo limpiar: agrega hasta cuatro tazas de vinagre sin diluir al depósito. Déjalo reposar durante 30 minutos y luego pásalo a través de la máquina de café. A continuación, haz funcionar el aparato con agua durante dos o tres ciclos hasta que desaparezca el olor a vinagre. Para obtener mejores resultados, sigue las instrucciones de limpieza del fabricante.

5. Recipiente de agua de tu mascota

Un estudio de la Universidad de Hartpury en el Reino Unido ha identificado los bebedores o tazones de agua para perros como un refugio de bacterias y un factor que representa un riesgo de enfermedad tanto para la salud humana como para las mascotas. También reveló que es más probable que las bacterias prosperen en recipientes de plástico y cerámica que en los de acero inoxidable.

Cómo limpiar: los platos de las mascotas deben lavarse a diario con agua y jabón para trastes. Para desinfectarlos agrega ½ taza de cloro a un galón de agua. Deja reposar en el tazón durante 10 minutos. Retira y limpia con abundante agua para evitar que tu perro se intoxique. Deja secar al aire.

6. Portacepillos

El tercer objeto con más gérmenes en el hogar es el portacepillos de dientes, de acuerdo con un estudio de NSF. En este espacio pueden encontrarse moho y levadura, además de E. coli y estafilococo.

Cómo limpiar: si el soporte de tu cepillo de dientes es apto para lavavajillas, colócalo en la rejilla superior una o dos veces por semana. De lo contrario, lávalo a mano con agua caliente y jabón, enjuaga y luego límpialo con toallitas desinfectantes una o dos veces por semana.

7. Auriculares

¿Sabías que los auriculares multiplican hasta 11 veces la cantidad de bacterias de los oídos? Cada persona tiene una flora bacteriana particular en los oídos, lo que significa que las bacterias son normales en ellos y no provocan infecciones en el cuerpo. Pero cuando sus valores llegan a niveles muy altos o bacterias externas ingresan al oído, aparecen molestias. Una mala higiene de los auriculares aumenta el riesgo de que aparezcan hongos, granitos o forúnculos en los oídos, entre otras cosas.

Expertos recomiendan limpiar regularmente los audífonos, tomando en cuenta sus características para no dañarlos. Además, aconsejan que los uses tú únicamente. Si debes compartirlos, higienízalos antes y después del uso.

Cómo limpiar: si tienen puntas de silicona, quítalas y límpialas con un paño de microfibra ligeramente mojado con agua caliente y jabón. Puedes usar un hisopo de algodón para eliminar cualquier residuo. Deja secar y guárdalos en un estuche.

Si las cubiertas son de espuma, sácalas y lávalas con agua caliente y jabón común. También deja secar y colócalas en un lugar limpio.

Para las mallas de los altavoces, quita la suciedad con un cepillo de dientes seco. Luego, moja un hisopo en un poco de alcohol isopropílico y desinfecta. Deja secar antes de usar. No olvides limpiar el resto de los audífonos: cable, diadema y micrófono.

8. Escobilla del inodoro

Esta pieza se usa para limpiar el baño, por tanto, debe desinfectarse y renovarse con frecuencia para evitar que moho, bacterias o gérmenes crezcan y se acumulen en ella. Puede lavarse una vez por semana o incluso varias veces, dependiendo del uso que le des.

Cómo limpiar: coloca el utensilio entre la taza y el asiento y rocía abundantemente desinfectante, cloro o cualquier otro producto específico en las cerdas de la escobilla. Deja reposar por 10 minutos. Después enjuaga con agua caliente y espera a que se seque.

Al portaescobillas rocíale desinfectante y deja reposar durante 10 minutos. Enjuaga con agua caliente y deja que seque por completo. No juntes ambas piezas húmedas; de lo contrario, favorecerás la proliferación de gérmenes.

9. Filtro de vasos antiderrames

La limpieza adecuada de estos objetos para niños implica algo más que enjuagar. Si no se tiene cuidado, puede formarse moho en la tapa y válvula. Este puede causar problemas de salud si se inhala o toca: provoca reacciones alérgicas o crisis de asma en personas sensibles. También puede generar infecciones micóticas. Además, la exposición al moho puede irritar los ojos, la piel, la nariz, la garganta y los pulmones.

Cómo limpiar: desenrosca la tapa y retira la válvula. Separa el retén blanco de la silicona transparente, lava todas las piezas con abundante agua tibia y jabón. Enjuaga y esteriliza la válvula (puede ser a hervor por 5 minutos). Deja que se seque antes de volver a montarla si vas a guardar la taza durante un tiempo.

10. Popotes de metal reusables

Para lograr que estén libres de moho y partículas de comida, los popotes deben limpiarse después de cada uso. Por ejemplo: si bebiste un licuado o jugo de frutas, lo ideal es limpiar el popote después de usarlo para deshacerte de los restos de frutas e ingredientes antes de que se endurezcan y se peguen. Si solo bebiste agua, puedes limpiarlo al final de cada día.

Cómo limpiar: remoja el popote en agua caliente y jabón durante unos minutos para aflojar cualquier cosa que esté atascada dentro. Luego, usa un cepillo especial para limpiar el interior y exterior. Una vez que estés seguro de que el objeto está bien limpio, enjuágalo y deja que se seque en posición vertical.

¿A qué otro objeto crees que no le ponemos suficiente atención, pero deberíamos, porque quizá esconda polvo, manchas y hasta grasa?

Imagen de portada Penny Powell / Facebook
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