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12 Lecciones que aprendí al mudarme y que te ayudarán si estás pensando en cambiar de hogar

Durante el último año, en total, me mudé tres veces, y una de ellas fue a una ciudad completamente nueva. Cada vez que tenía que empacar mis cosas y prepararme para moverme descubría que había procesos que se podían simplificar, listas que podían ayudarme a ahorrar tiempo a la larga y métodos capaces de facilitar la vida en medio del caos que se genera al cambiar de casa.

Hoy, especialmente para la audiencia de Genial.guru, quiero compartir doce enseñanzas que aprendí en las mudanzas, las cuales cualquiera puede aplicar en su propia vida debido a su utilidad.

1. Tómate el tiempo que necesites

Aunque suene obvio, muchas veces pasamos por alto todo el tiempo que requiere empacar una vida entera. Asegúrate de tomarte un mes como mínimo para tener todo en orden, comenzar a revisar lo que tienes y lo que puedes guardar poco a poco sin tener que cambiar tu rutina por completo los primeros días.

2. Compara los costos de diferentes compañías de mudanza

En varios países existen páginas que te ayudan a cotizar tu mudanza sin siquiera haberla empezado. Muchas veces te preguntan el número aproximado de cajas, muebles, electrodomésticos y maletas que subirás a un camión. De esa forma, pueden hacer un estimado del tamaño de vehículo que necesitarás y brindarte un precio cercano al real. Esto te ayudará no solo a reunir el dinero, sino también a revalorar las cosas que tienes y pensar si realmente seguirás necesitándolas.

3. Aprende más sobre el mundo de las cajas

No es necesario que te vuelvas experto en el rubro de las mudanzas, pero si vas a comprar cajas, es bueno saber que se comercializan en medidas estándar y que las hay tanto con una capa de cartón, como con dos (que son un poco más costosas, pero resistentes). Las hay cuadradas, rectangulares, bajas y altas, así que, antes de hacer alguna compra, analiza qué podrías meter en ellas y qué tan sencillo te resultaría manipularlas. Piensa que, conforme vayas avanzando, tendrás que apilarlas para que no te estorben.

4. Regala o vende lo que realmente no necesites

Después de hacerte una idea de cuánto tendrás que pagar por la mudanza, es momento de preguntarte si en verdad vale la pena conservar todo lo que quieres llevar contigo. En mi caso, suelo guiarme por la regla de los seis meses: si no has usado algo en ese tiempo, es probable que no lo necesites realmente y que puedas deshacerte de él sin problemas. Te sorprenderás de todas las cosas que tienes acumulando polvo en tus armarios, no solo ropa, sino documentos, revistas y otros objetos que tal vez ni sabías estaban en casa.

5. Clasifica y crea listas de lo que estás guardando

Al mismo tiempo que escaneas tu hogar para revalorar tus pertenencias, puedes comenzar a clasificar lo que sí llevarás contigo y, de esta forma, empacarlo de manera ordenada, no solo aventando cosas a las cajas (algo que hice la primera vez que me mudé). Lo que aprendí sobre esto es que puedes hacer una lista de lo que hay en una caja y, después, asignarle un número. Si algo llegara a pasar y al final te faltaran cosas, sabrías exactamente qué objetos se han extraviado y en qué contenedor estaban.

6. El truco de armar y cerrar bien tus cajas

La idea de levantar una caja que acabas de cerrar y que las cosas se salgan por debajo no es nada divertida, menos si se trata de tus pertenencias frágiles. Por eso, antes de empezar a guardar cosas, asegúrate de armar los contenedores como es debido, y colocar cinta adhesiva en donde debe ir. Para cajas no tan pesadas, bastará con formar una “H” en la base, es decir, colocar cinta en las uniones centrales de las pestañas para sellarlas, así como en los bordes.

Sin embargo, para objetos más pesados, tendrás que agregar una “X” que atraviese la “H”. Con esta técnica no tendrás ningún problema a la hora de levantar una caja lista para moverse de un lugar a otro. Para cerrar los contenedores repite la “H” en la tapa, y no olvides rotularlos como se mencionó en el punto anterior.

7. Analiza el espacio de tu nuevo hogar

No se trata solo de saber qué cabe o no en tu nueva casa (algo que también es importante), sino también de empezar a imaginar en dónde quieres que vayan tus cosas. Si eres una persona creativa, incluso puedes ubicar todo en ilustraciones. Esto te quitará tensión cuando el camión con tus pertenencias llegue a su destino: el proceso de organizar objetos será menos estresante y no tendrás que mover nada después.

8. Los libros van en cajas pequeñas

Tal vez te parezca más sencillo usar cajas grandes para meter todos tus libros y así ocupar menos contenedores. Sin embargo, piensa que tendrás que moverlas o que alguien más tendrá que hacerlo, y, mientras más pesada sea la caja, más complicado será el proceso. Este es uno de esos casos en los que debes asegurarte de haber sellado bien el fondo de la caja, pues los libros serán de los objetos más pesados que tendrás que cargar.

9. Cómo hacer que todas tus copas lleguen a destino sanas y salvas

Algo que me sucedió y que lamento fue que, entre la prisa y la presión de guardar todo, no protegí la cristalería como era necesario, y parte de mis copas llegaron a mi nuevo hogar hechas trocitos. Al abrir la caja, uno de los hombres de la mudanza vio el desastre y me dio un consejo para que eso no me ocurriera de nuevo.

En primer lugar, hay que elegir una caja mediana para transportar estos objetos, pues, aunque la cristalería suele ser ligera, no conviene meter todas las piezas en un solo contenedor.

Hay que forrar las paredes internas y la base de la caja con plástico de burbujas, y envolver cada vaso, plato, taza y copa de manera individual, ya sea con el mismo material o con periódico. Una vez que lo hayas hecho, coloca una fila de platos que quede uniforme y cúbrela con el plástico de burbujas. Sobre esa base pon la siguiente fila de platos, y así sucesivamente hasta llenar la caja.

Con los vasos, tazas y copas haz lo mismo. Suena tedioso, pero así evitarás tener que comprar una nueva vajilla o tener un juego de cristalería incompleto cuando recibas a tus amigos en tu nuevo hogar.

10. Empacar la ropa es lo más sencillo

A diferencia del cristal, la ropa no se rompe si la tratas con rudeza, solo se arruga, así que te puedes dar el lujo de no tardarte tanto en empacarla. Lo más práctico es acomodarla sobre una cobija que no te importe ensuciar con todo y ganchos (o tal cual la sacaste doblada del cajón), envolverla en la sábana y amarrar las puntas para protegerla un poco. De esta forma puede ir en el camión de mudanza sobre las cajas, y podrás colgarla de inmediato cuando todo llegue a tu nuevo hogar. Eso sí, tal vez tengas que planchar una que otra prenda, pero no te tomará tanto tiempo.

11. Mantente al tanto de cómo tratan a tus muebles

Antes de que se lleven todo, revisa a detalle los muebles y busca golpes o viejas manchas presentes en ellos. Si eres detallista, hasta puedes tomar fotos. Al comenzar a cargar el camión, mantente cerca y observa que no se dañe nada, pues, muchas veces, por querer hacer la mudanza rápido, las personas de la empresa contratada pueden ocasionar daños que probablemente te molestarán mucho si después no tiene solución.

12. Qué hacer en caso de que se produzcan daños

En una ocasión, cuando subieron al camión de mudanza mi sillón rojo favorito, lo envolvieron en una cobija azul para protegerlo. Sin embargo, en el camino llovió, el agua se filtró y, cuando quitaron el cobertor, mi sofá tenía manchas azules que hasta ahora no he podido quitar. En el momento, entre las ganas de comenzar a acomodar y el cansancio, terminé por pagarles todo a los empleados de la empresa contratada y quedarme con la frustración. Sin embargo, después aprendí que lo correcto es llamar al servicio de atención al cliente y levantar una queja con los cargadores aún presentes, para, de esa forma, reclamar el pago de los daños.

Esto debe realizarse de esa forma debido a que una de las cosas que firmas cuando los cargadores se van es la conformidad del servicio, es decir, que no hubo ningún problema durante el traslado, lo que te imposibilitará si quieres reclamar algo después.

¿Te vas a mudar pronto? ¿Tienes tus propios consejos para cambiarte de casa de una forma sencilla y poco estresante? Cuéntanos qué te parecieron estas recomendaciones, y comparte las tuyas con nosotros en la sección de comentarios.

Ilustradora Inna Grevtseva para Genial.guru