12 Formas en las que tú mismo contaminas tu hogar y cómo empezar a purificarlo

En general, los seres humanos siempre tratamos de que nuestras casas luzcan y huelan lo mejor posible; sin embargo, en el afán de cumplir esta tarea, hacemos uso de diversos objetos que terminan contaminando nuestras residencias y que se convierten en amenazas latentes sin que nosotros sepamos siquiera que están ahí.

En Genial.guru nos hemos encargado de hacer una investigación profunda y te traemos 15 elementos con los que contaminas tu hogar, además de varias soluciones para revertir el daño.

1. Chimeneas y hornos

Las chimeneas y hornos contaminan el aire dentro de la casa y generan múltiples bacterias, las cuales terminan por afectar las vías respiratorias. Según la inmunóloga Sheila Cain, el humo producido por estos lugares tan acogedores contienen partículas que entran en tus ojos y tus pulmones, lo que puede desencadenar alergias, irritación, tos y hasta bronquitis.

2. Colchones

Aunque son nuestro mejor aliado al momento de descansar, los colchones también son el cómplice perfecto de la contaminación. Durante su producción, a los colchones se les agregan elementos resistentes al fuego para evitar que sean inflamables; es decir que la carga química es sumamente alta, pero inodora, por lo que casi nadie sabe que inhala este tipo de olores durante varias horas al día. Para contrarrestar este efecto, se recomienda airear la cama diariamente al levantarse.

3. Ropa lavada en seco

Mandar la ropa a la tintorería es probablemente una de las mejores sensaciones para cualquier ama de casa, pues nada más cómodo que deshacerse de la responsabilidad de unas cuantas cargas en la lavadora; sin embargo, recurrir a este servicio en reiteradas ocasiones puede resultar perjudicial para la salud. Durante el proceso de lavado, se hace uso de una sustancia llamada tricloroetileno, altamente nociva, por lo que es recomendable ventilar bien las prendas antes de guardarlas en el clóset.

4. Productos de higiene personal

Las cremas corporales, pastas dentales, los champús, desodorantes, geles y otros productos de limpieza que usamos a diario están compuestos a base de sustancias químicas y conservantes que terminan afectando tanto nuestro hogar como nuestro cuerpo. Lo ideal sería sustituir estos productos industrializados por otros más naturales y sin conservantes.

5. Alfombras

A pesar de que estos elementos de decoración son muy populares dada la clase que le aportan a cualquier ambiente, también pueden ser muy nocivos cuando de pulcritud se trata. Las alfombras liberan gases tóxicos que representan un peligro para los seres humanos; entre sus contaminantes más comunes están: ácaros, alérgenos de cucarachas, moho, polvo y más.

6. Cepillo dental

Si bien el cepillo dental es un elemento indispensable de higiene diaria, también es un acumulador de gérmenes y bacterias debido a su humedad constante, su permanencia en el baño y al paso del tiempo. A pesar de lo que se pueda creer, no es recomendable conservarlo en un estuche cerrado; todo lo contrario, lo ideal es guardarlo en posición vertical y en un área ventilada, de manera que siempre esté seco para su siguiente uso.

7. Aire acondicionado

La mayoría de las personas encienden el aire acondicionado y cierran todas las ventanas para que “el aire no se salga”. Lo que pocos saben es que este factor tiene un impacto negativo sobre la pureza del aire del hogar, dado que, al estar dentro de un espacio cerrado, lo que hacemos es respirar una y otra vez aire que se ha ido contaminando. Aunado a eso, la limpieza de este aparato es esencial, pues el polvo y las bacterias suelen depositarse en él y volver a circular hacia las vías respiratorias.

8. Ambientadores

Los inciensos, las velas aromáticas y los ambientadores desprenden una cantidad considerable de humo que, aunque impregna de un olor agradable nuestro hogar, también se cuela hacia nuestros pulmones y le hacen mucho daño a nuestro organismo. Respirar los compuestos químicos de estos elementos pueden desencadenar afecciones futuras, tales como el asma.

9. Cosméticos

La vanidad femenina es infinita, por eso el éxito de la industria cosmética parece no tener fin; no obstante, en muchas ocasiones se paga un precio muy alto por mostrar una imagen glamurosa. La gran mayoría de los productos de belleza contienen sustancias químicas fuertes, como el mercurio, que pueden conllevar a enfermedades críticas.

10. Insecticidas y pesticidas

Sin duda, una de las sorpresas más molestas es encontrar insectos en nuestro jardín o espacios dentro del hogar; sin embargo, los productos industrializados suelen contener químicos muy agresivos que, inevitablemente, terminamos inhalando y, si bien no nos afectan directamente, pueden ocasionar un daño sigiloso y paulatino a nuestro organismo.

11. Toallas

Salir de la ducha y secarse con una toalla suave y limpia es una sensación maravillosa, pero pocos saben que este elemento tan básico de la vida cotidiana suele tener una gran cantidad de gérmenes y hasta bacterias fecales. Dado que siempre se encuentran en el baño, están expuestas a la humedad, ácaros y microbios, además de que contienen residuos de piel, saliva y demás secreciones corporales. Lo ideal es lavarlas constantemente y, de ser posible, secarlas al aire libre.

12. Zapatos

La gran mayoría de las personas llegan a casa después de un largo día de trabajo y pasan por alto el hecho de que están entrando al hogar sin quitarse los zapatos. No hacer esta pausa implica que todas las bacterias que pudieron haber entrado en contacto con ellos en la calle se están esparciendo ahora por todo el interior de la residencia, por lo que seguramente irán a parar más adelante al propio organismo.

Ahora bien, aunque muchos de estos elementos son de uso cotidiano y en algunos casos obligatorio, lo mejor que podemos hacer es buscar soluciones que reduzcan el impacto negativo. A continuación, te ofrecemos algunas.

  • Ventilar lo más posible todas las áreas de la casa.
  • Evitar acumular basura.
  • Limpiar el polvo con paños húmedos o aspiradora.
  • Hacer de las plantas tus aliadas para purificar el aire dentro de la casa.

No cabe duda de que muchas veces pecamos por inocentes con este tipo de elementos; sin embargo, una vez conocidos sus alcances, es preferible tomar precauciones para evitar afecciones y enfermedades en el futuro. Cuéntanos en los comentarios, ¿qué otro objeto crees que es un alto contaminante del hogar?

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