20 Objetos que debemos limpiar con mucha más frecuencia de lo que pensábamos

Hay personas que son amantes de la limpieza y que al mínimo descuido están dispuestas a sacar su esponja y su jabón para dejar todo impecable nuevamente; pero también existen otros que son un poco más relajados y no se preocupan por los pequeños detalles. El secreto de la limpieza está en la frecuencia con que realizamos el mantenimiento de los espacios. De esta manera, vamos formando hábitos que nos ayudan a organizar nuestro tiempo y permiten que todo esté siempre reluciente.

Genial.guru preparó un pequeño listado de aquellos objetos que deberíamos limpiar con mayor frecuencia, ya que, de lo contrario, podríamos poner en riesgo nuestra salud.

1. Tabla de cortar

Este utensilio, que no suele faltar en ninguna cocina, sin una limpieza prudente podría poner en riesgo a los miembros de la familia. Lo recomendable es tener una tabla disponible para cada grupo alimentario y, a su vez, se debe limpiar después de su uso con un detergente antibacteriano y agua caliente para eliminar los restos de comida. También es importante secarla muy bien para evitar la humedad que favorece la proliferación de microorganismos.

Pero además de esta limpieza superficial, es necesario hacer rutinas de desinfección profunda con limón y sal, preferiblemente, para eliminar todas las bacterias que quedan en la superficie. Hay que dejar actuar estos ingredientes al menos durante 5 minutos y luego retirarlos con toallas de papel. Recuerda cambiar las tablas cuando presenten imperfecciones o grietas que dificulten su limpieza.

2. Utensilios de madera

La madera es un material muy poroso que permite que muchas sustancias sean absorbidas, como restos de comida y humedad. Es por ello que la limpieza de estos utensilios debe realizarse inmediatamente después de su uso, y se debe procurar secarlos muy bien antes de guardarlos, ya que de esa forma se puede evitar la posterior contaminación de los alimentos y la proliferación de bacterias.

3. Inodoro y zona del piso

El baño, más específicamente el inodoro, es un anfitrión de la bacteria Escherichia coli, que puede encontrarse hasta casi 2 metros de distancia del inodoro y del lavabo. Así que, como mínimo, se recomienda hacer una limpieza profunda semanalmente para combatirla y evitar su proliferación.

Por otro lado, también se debería higienizar la bañera cada 15 días o semanalmente, si es utilizada con mucha frecuencia.

4. Cortina de baño

El moho es el principal enemigo de los baños, ya que, producto de la humedad, la mala ventilación y los cambios de temperatura es común su presencia. Es por ello que hay que limpiar la cortina de baño después de cada uso para eliminar los restos de jabón y mantener el área ventilada de modo de eliminar la humedad y la condensación de vapor.

Pero además de la limpieza rutinaria del baño, es necesario hacer una limpieza profunda semanal de las cortinas, lavándolas con un poco de bicarbonato de sodio y jabón (sin olvidar revisar antes las instrucciones del fabricante) en un ciclo de ropa delicada con temperatura baja y dejarlas secar sin exposición directa al sol.

5. Toallas

Las toallas de baño, debido a su uso, albergan muchas bacterias, sudor, piel muerta, y si además no se secan completamente, constituyen un ecosistema perfecto para la aparición de gérmenes. Por ello, se aconseja cambiar las toallas cada dos días y lavarlas de inmediato, preferiblemente a alta temperatura, usando un detergente que contenga oxígeno activo para que penetre en los tejidos y elimine las bacterias. También hay que evitar mezclarlas con la ropa de uso común.

6. Sábanas

Las sábanas absorben la sudoración y los aceites que desprende la piel durante el sueño, además del polvo ambiental, que contribuye a la aparición de caspa y acné. Es por ello que se deberían cambiar las sábanas una vez por semana para mantener la cama limpia y libre de microorganismos.

7. Trapos y esponjas de cocina

Se descubrió que las áreas donde se almacenan o se preparan los alimentos suelen tener más bacterias y contaminación fecal que otros lugares del hogar. Más del 75 % de las esponjas y los trapos para platos pueden tener Salmonela, E. coli y materia fecal, en comparación con el 9 % que se encuentra en las manijas de los grifos del baño.

Sin embargo, no se necesita un tratamiento especial, alcanza con dejar las esponjas en agua hirviendo (durante 2 minutos) o colocarlas cada dos días dentro del microondas mientras aún están húmedas (2 minutos). Esto es suficiente para eliminar las bacterias presentes en su superficie, y solo será necesario reemplazarlas cuando se deterioren. Con respecto a los trapos de cocina, se recomienda lavarlos semanalmente, a menos que se haya manipulado algún tipo de carne cruda; en ese caso, se deben lavar de inmediato.

8. Almohadas

Según Natalie Barret, supervisora ​​de limpieza y experta en Nifty Cleaning Services, las almohadas deberían lavarse cada tres a seis meses. Dependiendo de la sudoración de cada persona, es recomendable lavarlas al menos dos veces al año, pero en casos especiales, quizá sea necesario hacer una limpieza más frecuente.

Alex Savy, entrenador certificado en ciencias del sueño y fundador de SleepingOcean, explica que las almohadas son portadoras de sudor, piel muerta, polvo y gérmenes, y atraen a los ácaros del polvo, que son los causantes de alergias, ojos llorosos o comezón, erupciones cutáneas e incluso un mayor riesgo de sufrir asma.

9. Refrigerador

El refrigerador alberga todo tipo de alimentos que comparten ese pequeño ecosistema, por lo que es necesario organizarlos según su clase, a fin de evitar la contaminación cruzada. Se estima que con una limpieza profunda cuatro veces al año y un mantenimiento una vez por semana, es suficiente para mantener el espacio higienizado.

10. Estufa

Philip Tierno Jr., profesor clínico de microbiología y patología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, asegura que: “Las estufas tienden a estar algo descuidadas. Las salpicaduras o los derrames de alimentos que no se limpian rápidamente pueden convertirse en un buen medio para el crecimiento de microbios”.

Por otro lado, Melissa Maker, experta en limpieza, considera que las estufas deben limpiarse después de cada uso con un limpiador universal y un paño de microfibra, y el interior del horno, cada 3 meses, o cuando se note que los alimentos dentro se han quemado o sale humo al utilizarlo.

11. Lavadora

En un estudio, se ha demostrado que las lavadoras convencionales no están exentas de albergar gérmenes, especialmente si no se usa blanqueador con el lavado. Así que es recomendable realizar un ciclo vacío solo con agua y una taza de cloro semanal o quincenalmente; en el caso de que la lavadora tenga un ciclo especial germicida, se deben seguir las instrucciones del fabricante.

12. Fregaderos

La acumulación de restos de comida y de jabón forma capas de suciedad que se pueden convertir en un caldo de cultivo, tanto de bacterias como de hongos, por su constante contacto con los alimentos y desechos de su superficie. Para evitarlo, es ideal limpiar el fregadero semanalmente con una solución suave de cloro.

13. Gomas del refrigerador

Este accesorio olvidado de los refrigeradores alberga la mayor de cantidad de humedad y suciedad. Esta zona permite el cierre hermético para mantener el frío interior, y no realizar una periódica limpieza podría afectar el almacenaje de los alimentos y causar su deterioro antes de tiempo. Así que es recomendable limpiar los burletes dos veces al año con un cepillo de dientes y pasta dentífrica, retirarla con un paño húmedo y dejar secar.

14. Licuadora

Otro utensilio que participa en la contaminación cruzada de alimentos es la licuadora. En ella se pueden dejar fácilmente restos de comida procesada, por lo que se debe limpiar con un detergente antibacteriano y agua cada vez que se utiliza. Adicionalmente, después del tercer o cuarto uso, es recomendable realizar una limpieza profunda para combatir los olores con vinagre, agua y jabón para platos, encendiéndola durante 5 minutos, enjuagando y dejándola secar por completo.

15. Cepillo del cabello

Según la Academia Estadounidense de Dermatología, al día se pierden entre 50 y 100 hebras de cabello, y la mayoría de ellas terminan enredadas en el cepillo. Por tal motivo, su inconstante limpieza puede convertirlo en un foco de suciedad, bacterias y hongos.

No existe una norma fija para su higiene, sino que varía dependiendo del uso y de los productos que te apliques en el cabello. Si usas cremas, gel o espray fijador para el cabello, con realizar una limpieza semanal es suficiente. Si, por el contrario, no utilizas ningún químico, podrías hacerla cada 2 o 3 semanas. Además, es recomendable eliminar los cabellos enredados entre las cerdas cada 2 días.

16. Teléfono móvil y llaves

Estos accesorios infaltables te acompañan a casi todos los lugares a donde vas, se suelen apoyar en diversas superficies, e incluso es normal que otros los utilicen. Convierten a tus manos en hospedadoras de gérmenes, y sin una limpieza oportuna, todas esas sustancias se transmiten a todos los lugares que tocan, incluyendo el rostro y la boca.

Es por ello que estos elementos deben desinfectarse al menos una vez al día o luego de cada uso.

17. Depósito de café

Para los amantes del café, las cafeteras han pasado a ser un artefacto infaltable en sus hogares, pero la limpieza de los filtros y depósitos es un hábito necesario para preservar la salud. Por lo tanto, es necesario limpiar la cafetera después de cada uso, quitando los filtros y limpiando la canasta de preparación. Y también se debe hacer una limpieza de descalcificación cada 3 meses para eliminar los depósitos de minerales en los conductos.

18. Tazones de mascotas

Los animalitos siempre son una alegría en cada hogar, además de una fiel compañía. Pero es necesario tomar en cuenta que ellos transmiten múltiples enfermedades a los humanos, por lo que hay que establecer rutinas de limpieza de los objetos que utilizan, como los tazones (lavar después de cada comida), depósitos de agua (cada dos días), juguetes (según las especificaciones de higiene de cada uno), así como de cualquier elemento que ellos toquen frecuentemente.

19. Alfombras y tapetes

Este elemento de decoración que da una sensación de calidez y comodidad en los espacios, dependiendo del tráfico y la circulación que haya, debe ganarse un lugar en los hábitos de limpieza por su alto nivel de absorción de polvo, ácaros y gérmenes que se encuentran en las suelas de los zapatos. Por ello, es necesario que se aspiren con frecuencia. Lo recomendable es hacerlo después de una o dos semanas, y si tienes mascotas, más a menudo, para mantener a raya el polvo, la suciedad y los alérgenos.

20. Bolsa de maquillaje

En una investigación de la Universidad de Aston, se demostró que 9 de cada 10 bolsas de maquillaje tienen superbacterias potencialmente mortales. En este estudio encontraron bacterias que pueden causar enfermedades como infecciones de la piel si los productos se usan cerca de los ojos o de la boca.

Aseguran que “se necesita hacer más para ayudar a educar a los consumidores y a la industria del maquillaje en general sobre la necesidad de lavar las esponjas regularmente y secarlas por completo, así como los riesgos de usar maquillaje más allá de su fecha de caducidad”. Por ejemplo, la Academia Estadounidense de Dermatología recomienda lavar los pinceles de maquillaje cada 7 a 10 días, para proteger la piel y evitar exponer el rostro a bacterias y hongos.

Y tú, ¿con qué frecuencia limpias estos lugares y objetos? ¿Cuáles son tus mejores consejos de limpieza?

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