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10 Hábitos cotidianos que hacen que tu cabello se vuelva delgado

Como nuestros amigos peludos, los humanos también mudamos de cabello. En realidad, lo hacemos a diario, con una cantidad regular de cabello que perdemos de entre 50 y 100 mechones por día. Es absolutamente normal y, sinceramente, no se nota tanto, ya que tenemos más de 100 000 folículos pilosos en el cuero cabelludo. Pero a veces las cosas se salen de control y te das cuenta de que estás perdiendo más de lo que la evolución trató sabiamente de prescribir.

En Genial.guru creemos que todos merecemos mantener nuestro cabello suave, brillante y saludable, por lo que reunimos una lista de cosas que debes evitar en tu camino hacia este objetivo.

1. Te saltas las comidas

Cuando no tienes suficientes calorías, tu cuerpo redirige toda la energía hacia funciones esenciales, como el corazón y el cerebro, dejando atrás el cabello y el cuero cabelludo. Hacer dieta puede ser un shock para tus hormonas y, a menudo, conduce al adelgazamiento y caída del cabello, mientras que no crece cabello nuevo para reemplazarlo. De hecho, uno de los principales síntomas de la anorexia, y muchos otros trastornos alimentarios, es la pérdida grave de cabello.

  • Qué puedes hacer: ten una dieta saludable con muchas proteínas y grasas. El cabello está compuesto principalmente de proteínas (queratina) y tiene tendencia a romperse si no obtienes las suficientes. Trata de consumir 46 gramos por día, o alrededor del 10 % al 35 % de tus calorías totales.

2. Te expones demasiado al sol

Cuando sales, los rayos ultravioleta del sol comienzan a consumir la elasticidad y la fuerza de tu cabello. La exposición prolongada al calor y la luz solar puede secar el cabello, el cuero cabelludo y dañar la cutícula y la fibra capilar, lo que da como resultado un cabello quebradizo que puede provocar su caída. El cabello fino y de color claro es especialmente vulnerable al sol.

  • Qué puedes hacer: mete tu cabello debajo de un sombrero siempre que sea posible. Intenta usar productos con protector solar incorporado. Mantén tu cuero cabelludo húmedo agregando una mascarilla para el cabello a tu rutina.

3. Usas peinados ajustados

Las trenzas deportivas, los moños o la cola de caballo ejercen una tensión enorme y constante en los folículos pilosos cerca de la raíz. Obliga al cabello a salir del folículo prematuramente, lo que conduce al adelgazamiento y provoca cicatrices. En casos extremos, puede resultar en alopecia por tracción, una condición que debilita para siempre el folículo y hace imposible que el cabello crezca.

  • Qué puedes hacer: relájate. Deja tu cabello suelto cuando sea posible, especialmente mientras duermes, ya que rodar sobre una almohada puede causar aún más roturas. Asegúrate de usar un lazo que no afecte al cabello o un gorro suave. Si sientes que el cabello tira de tu piel, está demasiado apretado.

4. No te lavas el cabello con la suficiente frecuencia

No te acostumbres demasiado a saltarte el lavado del cabello. La acumulación de suciedad, los restos de productos y la acumulación de aceite en el cuero cabelludo pueden obstruir los folículos pilosos, lo que dificulta el crecimiento. Si no se trata, a menudo provoca adelgazamiento y caída del cabello.

  • Qué puedes hacer: lávate el cabello con regularidad, desde cada dos días hasta una vez por semana, según tu tipo de cabello. Cambia a un champú sin sulfatos para evitar la sequedad.

5. No te cortes el cabello seguido

Tan simple como parece, cortarte el cabello de vez en cuando puede ayudar a un proceso de crecimiento saludable y prevenir el adelgazamiento. Los cortes regulares eliminan las puntas abiertas, quebradizas y muertas, que de otra manera pueden viajar por el tallo del cabello hacia el cuero cabelludo y hacer que se caigan más mechones. Puede sonar contradictorio, pero si deseas que te crezca el cabello largo y hermoso, córtalo con regularidad.

6. Te duchas con agua caliente

El agua caliente estresa y deshidrata las hebras de cabello, al igual que lo hace con la piel, dejándolas secas, quebradizas y propensas a romperse y caerse. Combinado con un champú que ya despoja al cabello de sus aceites protectores, obliga a los poros del cuero cabelludo a trabajar en exceso para mantenerse al día con la producción de aceite, y esto puede dañar las raíces y provocar una caída adicional. El agua caliente también puede aumentar la población de gérmenes y bacterias en tu cabeza.

  • Qué puedes hacer: baja la temperatura, opta por una ducha tibia e intenta enjuagar tu cabello con la temperatura más fría posible.

7. Te rascas la cabeza

Una sensación de picazón en el cuero cabelludo puede ser el resultado de una infección por hongos, alergias o inflamación, lo cual es dañino para el cabello y potencialmente puede resultar en adelgazamiento. Pero cuando empiezas además a rascarte, estás dañando los folículos pilosos y eso puede terminar en la caída del cabello.

  • Qué puedes hacer: cambia a una dieta más saludable, rica en proteínas y vitaminas A, D y E. Alivia la picazón con un masaje en el cuero cabelludo en lugar de rascarte. Usa un champú que contenga selenio, zinc y otras propiedades antifúngicas.

8. Usas herramientas de calor para peinarte

Los rizadores calientes, los secadores de pelo, las pinzas y las planchas para rizar y alisar pueden ser muy duras para tu cabello. Las altas temperaturas queman los aceites y las proteínas de tu cabello y la cutícula protectora, alterando el equilibrio de la humedad y causando rotura y adelgazamiento. Tu cabello se vuelve seco y sin fuerza, lo que hace que los mechones se rompan.

  • Qué puedes hacer: limita el uso de herramientas de calor para peinar a 2-3 veces por semana y comienza con la configuración menos caliente posible. Aplica productos de protección contra el calor que creen una barrera térmica para reducir la fricción.

9. Juegas con tu cabello

Tirar, jalar, girar, frotar, todas lo hacemos con nuestro cabello. Desafortunadamente, estas acciones pueden contribuir a la rotura y la caída del cabello con el tiempo. Al tirar constantemente de tus mechones, estás debilitando los folículos. Y tus manos, por muy limpias que creas que están, tienen sudor, suciedad y aceites que se suman a la acumulación y esto trae consecuencias.

  • Qué puedes hacer: mantén las manos ocupadas con distracciones más saludables: juega con un juguete antiestrés o aprieta los puños. En casa, puedes cubrir tu cabello para que no puedas tocarlo.

10. Eres tosco con el cabello mojado

Nuestro cabello es más débil y más propenso a la fricción cuando está mojado, ya que el agua eleva ligeramente la cutícula protectora. Cepillarte en la ducha, seguido de un frotamiento áspero con una toalla, crea las condiciones ideales para despegarlo. No es de extrañar que dejemos tanto cabello en la ducha.

  • Qué puedes hacer: peina tu cabello antes de mojarlo con movimientos completos desde el cuero cabelludo hasta las puntas. Exprime el agua y sécate (¡no frotes!) con una toalla de microfibra suave después de la ducha.

¿Cuál es tu rutina de cuidado de cabello? ¿Y cómo lidias con el adelgazamiento?

Imagen de portada shutterstock.com
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