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8 Ideas sobre el cuerpo humano que nunca cuestionamos

Cada mito comienza con cierta cantidad de sentido común y una pizca de información errónea. Dado que las personas tienden a compartir estas falsedades y presentarlas como hechos científicos, estamos rodeados de numerosos datos inexactos sobre nuestro cuerpo. Afortunadamente, la investigación científica nos permite verificar esas afirmaciones.

En Genial.guru creemos que existe una clara distinción entre la ciencia y las leyendas urbanas, y a veces conocerla puede salvarnos la vida. Por eso te traemos 8 afirmaciones falsas sobre el cuerpo humano, desmentidas por la ciencia.

1. El sentido del olfato de tu perro no es más fuerte que el tuyo

A menudo escuchamos historias sobre el superior sentido del olfato de los perros. El mito probablemente comenzó con Paul Broca, un neuroanatomista del siglo XIX, quien marcó a los humanos como “no olfativos”. Aunque no proporcionó ninguna prueba sensorial para respaldar esa afirmación, fue ampliamente aceptada hasta hace poco. Sin embargo, la verdad es que diferentes especies pueden identificar distintos tipos de olores. Por lo tanto, nuestros amigos caninos no tienen un sentido del olfato más fuerte. En cambio, nuestras narices difieren, lo que significa que somos sensibles a diferentes tipos de olores.

2. Tus huellas dactilares probablemente no sean únicas

Otro concepto erróneo ampliamente aceptado del siglo XIX es que nuestras yemas de los dedos son únicas. Por eso, sus espirales, bucles y arcos han jugado un papel importante en las investigaciones forenses durante más de un siglo. Sin embargo, científicos revelaron que puede ser una forma defectuosa de realizar una identificación, ya que todo tipo de cosas reducen su precisión. Además, un estudio de 2005 detalló 22 casos conocidos de errores con huellas dactilares, en los que se acusó a personas de delitos que no cometieron.

3. No hay “secciones de sabor” en tu lengua

Un mapa de la lengua es probablemente la ilustración más común que vemos cuando aprendemos sobre el gusto. A los niños en las escuelas generalmente se les dice que la capacidad de saborear dulce, salado, ácido y amargo se divide en diferentes partes de la lengua. De hecho, la noción de “secciones de sabor” es una interpretación errónea de un estudio sobre cuán fuerte debe ser un sabor para que pueda registrarse en diferentes partes de la boca. La ciencia desacreditó este mito hace mucho tiempo al demostrar que se pueden encontrar receptores para todos los gustos en toda la boca.

4. Usas mucho más del 10 % de tu cerebro, incluso cuando duermes

No está claro dónde se originó el “mito del 10 %”, pero mucha gente cree que es un hecho probado, a pesar de que ha sido desacreditado en numerosas ocasiones. Uno de los métodos que los científicos utilizaron para desmentir este concepto erróneo se llama resonancia magnética funcional (fMRI). Este procedimiento permite medir la actividad en el cerebro mientras una persona realiza diferentes tareas. Los resultados de experimentos nos han demostrado que la mayor parte de nuestro cerebro está en uso una gran parte del tiempo. El porcentaje exacto en un momento dado varía de persona a persona y también depende de lo que estén haciendo o pensando.

5. Enrollar la lengua no es un rasgo genético

Los profesores de biología suelen enseñar a sus alumnos que la capacidad de enrollar la lengua se basa en un gen dominante. Sin embargo, el genetista Philip Matlock refutó esta teoría, demostrando que 7 de 33 gemelos no compartían ese don. Dado que los gemelos idénticos comparten los mismos genes, deberían tener este rasgo en común, lo cual no es el caso. Por lo tanto, los genes claramente no son el factor decisivo para enrollar la lengua. Desafortunadamente, el concepto erróneo persiste, a pesar de que fue desacreditado hace más de 6 décadas.

6. Tienes mucho más que solo 5 sentidos

El hecho de que solo tengamos 5 sentidos tiene su origen en la antigua filosofía griega, precisamente en Aristóteles, quien argumentaba que “para cada sentido existe un órgano sensorial”. Aunque han pasado más de 2000 años desde entonces, a los niños todavía se les enseña que los seres humanos solo poseen los sentidos de la vista, el oído, el gusto, el tacto y el olfato. En realidad, los científicos estiman que podríamos tener hasta 33 sentidos. Estos incluyen los de la sed, el equilibrio, la temperatura y muchos más, los cuales son necesarios para la supervivencia.

7. Hacerse sonar los nudillos no aumenta el riesgo de artritis

La idea de que hacerse sonar los nudillos aumentará las posibilidades de artritis tiene cierta lógica. No es descabellado creer que ejercer presión sobre las articulaciones de forma habitual durante años dejará algún daño. La buena noticia es que en realidad no existe una relación entre este hábito y una mayor incidencia de artritis. Sin embargo, no significa que debas seguir haciéndolo, ya que puede ser bastante irritante para las personas que te rodean.

8. Nadar después de comer mucho no te dará calambres

La idea general detrás de este mito es que comer mucha comida elevará la cantidad de flujo de sangre al estómago en lugar de a los músculos, lo que aumentará el riesgo de calambres de nadador. Los orígenes de esta teoría no están claros, pero la creencia en sí misma es incorrecta de todos modos. Probablemente no te sientas cómodo nadando inmediatamente después de comer una comida pesada, pero de ninguna manera te causará calambres ni ahogamiento. Sin embargo, comer un pequeño refrigerio rico en carbohidratos poco antes de nadar es una buena idea, ya que te proporcionará energía.

¿Cuál de estos mitos creías que era cierto?

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