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13 Consejos que podrían ayudarte a mejorar la limpieza de tus pisos para que queden impecables, más un bono

En cuestiones de limpieza de nuestra casa, suele no haber término medio: o nos encanta, o simplemente no es lo que va con nosotros. De todos modos, es un asunto a encarar, sobre todo si hablamos de pisos, una de las superficies que más se ve. Una frase de Marie Kondo que puede inspirarnos para que decidamos poner manos a la obra es: “El objetivo de la limpieza no es solo limpiar, sino sentirse feliz viviendo en ese ambiente”.

En Genial.guru, quisimos averiguar cuáles son los mejores métodos y elementos para la limpieza de cada tipo de suelo, ya que esta labor, realizada correctamente, nos brindará la incomparable sensación de deber cumplido.

1. Diferentes materiales, distintos tratamientos

Los materiales de los pisos de nuestro hogar pueden ser muy disímiles. Entonces, ¿por qué los limpiamos a todos por igual? Existen diferencias en las superficies que requieren un tratamiento distinto y, a la vez, variados elementos que nos ayudarán a hacer una limpieza adecuada.

2. Barrer o aspirar

La mayor parte de las veces, al barrer, el polvo se dispersa y las pequeñas partículas son difíciles de atrapar. Una ventaja de aspirar es que solo necesitas una pasada y te deshiciste de la suciedad, mientras que con la escoba, necesitarás dar varias pasadas. Y, aun así, no podrás terminar con todo el polvo.

3. Delega la tarea a una aspiradora robot

En el día a día, nos suele faltar tiempo para todas nuestras ocupaciones. Por eso, una aspiradora robot será un aliado para mantener impecables los pisos de nuestro hogar y únicamente hará falta encenderla, ya que con los avances tecnológicos, este aparato es capaz de reconocer las superficies, la distribución de los ambientes y de almacenarlos en su memoria.

4. Mopas

Las mopas sirven para atrapar las partículas de polvo que la escoba no ha llegado a recoger; las hay de microfibra y de algodón. Las de microfibra utilizan electricidad estática para atrapar la suciedad y son ideales para suelos de piedra natural pulidos, madera, parqué, gres, porcelanatos lisos y de baldosa. En cambio, las mopas de algodón están indicadas para suelos más duros y rugosos, como pizarra, baldosa hidráulica, cemento alisado, entre otros. Por otro lado, si el armazón es metálico será más resistente.

5. Trapeadores

Los trapeadores se usan para suelos duros, especialmente de baños y cocinas, que pueden tener manchas de líquidos y otras manchas pegajosas. Están hechos de hebras y, en general, son bastante pesados. Para que no dejen rastro, tendrás que escurrirlo muy bien; hay baldes que traen un recipiente especial para realizar esta tarea más rápido y con menor esfuerzo.

6. Pisos de madera

La madera aporta calidez a los ambientes y también posee la ventaja de ser muy duradera. Sin embargo, requiere de algunos cuidados que extenderán su vida útil. Lo aconsejable es usar la mopa (no la escoba, ya que raya) diariamente sin levantarla del piso para que la suciedad quede atrapada y además pasar la aspiradora por lo menos una vez por semana con el cepillo para madera. Por otro lado, hay que evitar la limpieza con agua o con vinagre; éste, al ser ácido, daña la superficie del acabado químico de la superficie de los pisos de madera.

7. Laminados

El polvo puede arañar los suelos laminados, por eso es importante quitarlo combinando escoba y aspiradora. Luego es preciso usar la mopa de microfibra ligeramente humedecida en el líquido de preferencia. Este puede ser agua caliente con vinagre o también algún líquido especial para estos pisos. La limpieza a vapor, trapeadores mojados, abrasivos, detergente de aceite, ceras y limpiadores a base de cloro están totalmente desaconsejados.

8. Vinílicos

Los pisos vinílicos son elegidos por su funcionalidad y variados diseños. Su limpieza es simple, aunque tiene sus particularidades. Primero hay que eliminar la suciedad con escoba de cerdas o con una mopa seca. Luego hay que aplicarles una solución de poca agua y un detergente neutro; se pasa escobilla de goma y un paño limpio para secarlo. Es fundamental no usar demasiada agua, cloro, disolventes ni productos derivados del petróleo para su correcto aseo.

9. Cerámicos y gres

Son los más resistentes y su limpieza es sencilla. Hay que usar cualquier producto que no sea abrasivo; en primer lugar, habrá que barrer o aspirar; luego diluir en medio balde de agua el producto especial para este tipo de pisos y pasarle el trapeador. Para realizar una limpieza profunda en las juntas, donde se suele acumular suciedad, necesitarás hacer una pasta mezclando agua caliente y bicarbonato de sodio. Aplica la mezcla con un cepillo (puede ser de dientes), deja actuar por 20 minutos aproximadamente y retira con un paño limpio.

10. Mármol

Los pisos de mármol soportan la humedad, son duraderos y muy vistosos. Se pueden limpiar de varias formas: pasando una escoba de cerdas suaves o aspirando. Otra opción es con la mopa de microfibra levemente mojada en agua y productos de pH neutro. No se recomienda usar cloro, vinagre, limón ni cualquier producto que contenga amoníaco.

11. Cemento pulido

Los pisos de cemento pulido son muy estéticos y también fáciles de asear. Para la limpieza diaria, se puede pasar una mopa o la aspiradora. Luego pasar una fregona con agua y jabón neutro, aclarando posteriormente con agua limpia. En exteriores, es posible usar una hidrolavadora, ya que este piso es resistente al agua.

12. Terrazo

El terrazo se ha puesto de moda otra vez, con nuevas combinaciones de colores y granulados. Es un material muy duro y resistente que exige poco mantenimiento. Para la limpieza diaria, solamente es preciso aspirar o barrer. Si se necesita limpiar más profundamente, se puede fregar con agua y jabón neutro con el trapeador bien escurrido. Un consejo: no debes limpiar esta superficie con vinagre.

13. Alfombra

Sabemos que debemos aspirar las alfombras bastante seguido. Si tiene feo olor, puedes esparcir bicarbonato de sodio, dejarlo actuar unos minutos y luego aspirar. Después de finalizar este proceso, una opción es perfumar la alfombra con aceites esenciales. Para las manchas, lo mejor es removerlas rápidamente, quitando los restos con papel absorbente; luego, aplicar un producto quitamanchas, probándolo antes en una zona poco visible. Es importante no usar una esponja mojada, ya que esparcirás la mancha.

Bono: mindfulness en limpieza

El mindfulness es un método contemplativo de atención plena a experiencias del momento presente con interés, curiosidad y aceptación. Llevado al ámbito de la limpieza, a esta disciplina se la conoce como cleanfulness; postula que realizar tareas domésticas con atención plena potencia la calidad de vida. Para practicarla puedes:

  • establecer rutinas diarias o semanales realistas y adaptadas a tu vida;
  • dividir el trabajo entre las personas que conviven contigo;
  • tratar de poner los cinco sentidos mientras limpias;
  • escuchar música para alegrar el momento;
  • abandonar la autoexigencia;
  • limpiar con productos naturales;
  • moverte con alegría;
  • apoyarte en la tecnología eligiendo instrumentos que te ayuden;
  • premiarte dándote un gusto luego de terminar y disfrutar de esa sensación de orgullo y bienestar;
  • ser paciente para modificar tu hogar, tus hábitos y comenzar a disfrutar de esta tarea.

¿De qué materiales son tus pisos? ¿Cómo los limpias? Si has practicado mindfulnesscleanfulness, puedes compartir tu experiencia en los comentarios.

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