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14 Errores que cometemos los padres a la hora de diseñar la habitación del pequeño de la casa

Sabemos que la habitación es el sitio que cada integrante de la familia se siente libre de personalizar según lo requiera. Pero cuando se trata de los niños, a veces nos dejamos llevar más por el diseño, y es importante considerar también su funcionalidad, para ayudarlos en su crecimiento.

Por eso, en Genial.guru recopilamos 14 errores que cometemos con regularidad a la hora de planificar la habitación de los niños, además de contarte cómo podemos convertirlos en aciertos.

1. No considerar la edad del niño

Las necesidades y gustos que un niño tenga a cierta edad no serán los mismos unos años después. Por ende, es importante tomar esto en cuenta a la hora de diseñar su cuarto. Cubrir tales requerimientos tendrá un gran impacto en su persona, por ejemplo, si le damos la autonomía de alcanzar algún juguete. Incluso darle responsabilidades como guardar sus cosas y mantener el sitio limpio puede ayudarlo a desarrollar su personalidad.

2. Elegir el acabado inadecuado al pintar las paredes

Como la pintura mate es menos duradera, no es recomendable para dormitorios infantiles, debido el constante contacto. En cambio, se puede utilizar un acabado satinado, porque resiste los desgastes y puede lavarse. Esto es ideal cuando los pequeños tocan mucho las paredes o las usan para sacar su lado creativo.

3. Optar por las cortinas incorrectas

Es importante que desde pequeños nos acostumbremos a dormir a oscuras, ya que en la oscuridad el organismo genera una hormona llamada melatonina, encargada de regular el ritmo de vigilia y sueño.

Si la habitación tiene cortinas que permiten el paso de la luz por la noche o durante la siesta, la producción de melatonina será menor y, por ende, nuestros niños podrían llegar a tener problemas de sueño. Por ello hay que seleccionar las cortinas ideales. Algunas opciones son: cortina blackout, que deja todo en completa oscuridad y mantiene fresca la recámara; cortina enrollable, que “desaparece” durante el día y deja entrar luz solar, y cortina romana, que se puede subir o bajar para controlar la entrada de luz.

4. Desaprovechar el espacio debajo de la cama

Muy rara vez tomamos en cuenta el espacio que queda debajo de la cama a la hora de organizar la recámara. Pero podemos aprovecharlo para almacenar cajas o cajones con zapatos, ropa, juguetes, sábanas, etc. Así evitaremos ocupar espacio en otro mueble, el cual podemos destinar a otras cosas.

5. No emplear el armario al máximo

Si bien en este punto hay que considerar la personalidad del niño, quitar las puertas del armario ayudará a que tenga todo a la mano y a que la habitación luzca más grande.

Otra opción es mover la cómoda dentro del armario u ocupar cajas de almacenamiento. Así se empleará el espacio debajo de las prendas colgadas, y en la habitación quedará más lugar disponible.

6. Ponerle muebles para adultos

Hay ocasiones en las que, como papás, pensamos a futuro al momento de planificar el cuarto de nuestros hijos. Compramos muebles que puedan durarles años, como una cómoda, un librero, un sillón, etc., pero olvidamos que es importante que la habitación sea adecuada y segura para ellos.

Brindarle al pequeño muebles Montessori, que son diseñados en relación con su altura, le permitirá incrementar su autonomía y seguridad, ya que tener acceso a ellos hará que experimente y descubra su propio espacio.

7. Exceso de juguetes

No es muy recomendable que los niños tengan tantos juguetes, ya que esto puede traer ciertas desventajas, como que quieran cada vez más, frustración por no obtener lo que quieren, tendencia a darle mayor peso a lo material, entre otras situaciones. Pero en caso de tenerlos, no es necesario que estén en un solo lugar. Pueden repartirse por la habitación en repisas, esquineros o cajas, dejando solo unos pocos a la vista.

8. No usar el recurso visual al organizar

Añadir imágenes y símbolos para etiquetar cajas o cajones, por ejemplo, de ropa, ayudará no solo a tener todo mejor organizado, sino que el niño relacionará lo que hay dentro con lo que se indica afuera, aprendiendo de manera lúdica. Si ya sabe leer, se puede complementar esto con palabras, para que le sirva de práctica.

9. No utilizar la pared

Aunque la habitación sea grande o pequeña, colocar repisas puede ser de gran ayuda a la hora de mantener el lugar organizado. Evitará el exceso de muebles y el piso quedará libre para que el niño tenga espacio para desenvolverse.

10. No reciclar materiales que pueden ser útiles

Reciclar tiene bastantes ventajas, entre las que se encuentran el cuidado del medioambiente y la economía del hogar. Por ende, crear muebles o manualidades recicladas permitirá que el niño se familiarice con el tema y conozca su importancia.

11. No dejar un área para la creatividad

Durante la infancia, las experiencias que adquirimos influyen en el desarrollo del cerebro y la creatividad. Por eso es importante brindarles a los niños un espacio donde puedan impulsar su imaginación y creatividad, porque seamos honestos, tarde o temprano encontrarán cómo plasmarla (aunque eso implique usar las paredes de lienzo).

12. No poner espejo

Un espejo de seguridad (irrompible) fijado a la pared a ras del suelo es una práctica recomendable en el método Montessori, porque activa la curiosidad y motiva a los pequeños a trabajar en habilidades que benefician su desarrollo motriz y emocional, como la coordinación, movimiento de manos y pies, gatear, sentarse, pararse, capacidad de atención, reconocimiento de uno mismo, lenguaje, gesticulaciones, etc. Todo esto se desarrollará de acuerdo con su edad.

Se puede optar por cuál espejo usar, considerando si estará solo o acompañado. Lo primordial es la seguridad del niño, por lo que se pueden tomar medidas como fijarlo a la pared, cubrir los bordes con tela, que tenga un marco de plástico, o incluso supervisar mientras el niño juega y después retirar el espejo de su alcance.

13. Mucho ruido

Tanto para un bebé, que al tener el sueño ligero puede despertarse con cualquier ruido, como un niño un poco más grande, que disfruta cualquier actividad que implica bastantes sonidos, la insonorización o aislamiento acústico puede ser la solución. Puede aislarse el ruido de adentro hacia afuera, viceversa o ambos.

14. Limitar su espacio a solo la habitación

Si su habitación es pequeña, no necesariamente todo debe caber ahí; también se puede considerar acondicionarle un espacio libre en la casa para que sea su cuarto de juegos. Así, en ambos lados tendrá mayor movilidad y comodidad.

¿Cuál era tu parte favorita de tu habitación cuando eras niño? ¿Qué te hubiera gustado saber antes de haber diseñado el cuarto de tus hijos?

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