7 Superficies en las que no es buena idea usar bicarbonato de sodio como limpiador

El bicarbonato de sodio es uno de los limpiadores naturales por excelencia, y quizá resulte confuso pensar que no se puede usar en todos los objetos del hogar. Como es ligeramente abrasivo, se debe tener especial cuidado al emplearlo para el aseo de superficies que tienen un acabado que se puede rayar o desgastar.

En Genial.guru reunimos algunos materiales que no se llevan bien con el bicarbonato, y proponemos alternativas para utilizar en su lugar.

1. Superficies de mármol

El mármol es un material elegante y duradero que se suele usar en lugares que requieren aseo constante, como la cocina (encimeras o mesas, por ejemplo) y el piso. Aunque es fácil de limpiar, es aconsejable considerar ciertos cuidados para evitar que se manche, se raye o pierda brillo. Si bien la abrasión que puede causar es leve, el bicarbonato de sodio no se recomienda como limpiador, porque su uso frecuente podría dañar el sellador que protege la piedra, e inclusive causar ligeros rayones.

  • Un buen producto es un jabón suave y no abrasivo, como el que se usa para lavar los platos, que tenemos siempre a mano. La mezcla es sencilla: un poco de jabón (sin exagerar) y agua tibia, con los que se humedece un paño suave que se pasa por la superficie. Luego, enjuagar y secar.
  • En la cocina, hay que tener especial cuidado con los derrames de líquidos ácidos como el limón, el vinagre o el jugo de tomate. Lo recomendable es absorberlos con una toalla de papel antes de que se esparzan y luego limpiar la zona con agua jabonosa, enjuagar y secar.
  • Además del bicarbonato, se deben evitar otros productos de uso común en el aseo, como el vinagre y la lejía. También las esponjas ásperas, porque pueden ocasionar rayones.

2. Objetos con ranuras

Cuando se usa el bicarbonato en una mezcla para desinfectar y eliminar la suciedad en objetos con ranuras, como el teclado de la computadora o de la laptop y el mouse, este puede dejar residuos blanquecinos al secarse, que con el tiempo se irán acumulando. Luego puede ser un poco complicado limpiarlos de entre los diminutos espacios.

  • Usar paños de microfibra e hisopos es una buena alternativa para quitar el polvo que se acumula en este tipo de objetos en el día a día.
  • Para limpiar el teclado de forma natural, se puede probar una preparación con ¼ de taza de vinagre, ¼ de taza de agua y unas gotas de aceite de árbol de té (opcional), que es antibacteriano y antimicrobiano.

3. Vidrio o cristal

En el hogar puede haber muchas cosas de vidrio o cristal. Algunas ventanas, puertas de la ducha, mesitas de centro y auxiliares, comedores. Como parte de la vajilla son frecuentes los vasos y las copas. Los espejos también pueden tener un espacio en esta categoría. Se trata de materiales delicados que se pueden rayar con facilidad, y por eso se sugiere evitar el uso de bicarbonato en su limpieza habitual, ya que es un poco abrasivo.

  • Para preparar un limpiador casero para las ventanas y las puertas de la ducha, se puede combinar una taza de alcohol isopropílico, una taza de agua y una cucharada de vinagre.
  • Para limpiar y secar se pueden usar paños de microfibra, una camiseta vieja o un periódico. Una herramienta que puede ayudar, especialmente en ventanas y puertas, es un limpiavidrios con jalador o una escobilla de goma.
  • Para lavar copas y vasos, es posible recurrir al vinagre. Mezcla en el fregadero agua, dos tazas de vinagre blanco y un chorrito de lavaplatos suave. Coloca los vasos en remojo durante un minuto, luego lávalos con un paño de microfibra, enjuaga y seca con una toalla que no suelte pelusa.

4. Estufa de vitrocerámica

Aunque mantener una estufa impecable y como nueva puede ser un tanto difícil, algunos querrán conservarla lo mejor posible. Si la estufa es de vitrocerámica, el bicarbonato de sodio podría generar ligeros rayones, porque, como hemos dicho anteriormente, puede ser abrasivo. Además, podría dejar una película blanca que a la larga es complicado quitar.

  • Si se considera que el bicarbonato es la solución para una mancha difícil, se puede usar un poco de vinagre blanco diluido en agua para quitar los restos blanquecinos.
  • También se puede recurrir a un jabón suave y una esponja que no sea áspera, enjuagar con un paño húmedo y usar un producto especial para estufas de este tipo para lograr un acabado brillante.

5. Batería de cocina de aluminio

Sí, sabemos que es posible usar bicarbonato para lavar ollas, sartenes y cacerolas, pero hay que comprobar de qué material son antes de hacerlo. Cuando se trata de aluminio, lo mejor es no dejarlos en remojo por mucho tiempo en agua con bicarbonato, porque al asentarse podría oxidar el metal y cambiar su color. Si se usa un poco para tratar la suciedad difícil, se debe enjuagar bien para que no queden restos en las piezas.

Para tratar la decoloración del aluminio, se puede poner una cucharada de jugo de limón en un litro de agua, aproximadamente, y cocinar a fuego lento. Luego se lava como de costumbre.

6. Platería antigua

Algunos expertos aconsejan usar bicarbonato de sodio (por lo general en agua) para eliminar el deslustre de piezas de plata como cubiertos, vajillas y joyas. Sin embargo, hay algunas advertencias sobre su empleo en platería antigua y algunas joyas, porque es ligeramente abrasivo y podría desmejorar el acabado de metales blandos como la plata; también hay que tener precaución si las piezas tienen piedras como turquesas o perlas.

  • Para limpiar cubiertos y vajillas, se puede usar agua, sal (¼ de taza) y suavizante de ropa (media tapa). Para tener una referencia de las cantidades, se puede usar una sartén mediana y cubrir cerca de 3 cm con agua. Se ponen a remojar las piezas 15 minutos, se enjuagan y se secan con un pañito. Se puede omitir el suavizante.
  • Las joyas se pueden sumergir unos minutos en una solución preparada con unas gotas de lavaplatos y agua tibia; si están muy sucias, se frotan delicadamente con un cepillo de dientes suave y nuevo. Luego se secan con toallas de papel o un pañito.
  • Hay que tener cuidado al almacenarlas, debería ser en un lugar sin humedad y envueltas en telas de algodón o lino. Evita la gamuza, la lana o el papel periódico.

Si el objeto es valioso, o se sospecha que lo es, lo ideal es consultar a un especialista para saber cómo cuidarlo mejor.

7. Muebles y pisos de madera

La madera tiene unas moléculas llamadas taninos, que no reaccionan bien al bicarbonato de sodio. Al utilizar esta sustancia para limpiar muebles o pisos, estos se podrían oscurecer y manchar. No todas las maderas son igual de vulnerables; entre las más susceptibles de presentar un daño visible, están las de caoba, cerezo, nogal y roble, por su alto contenido de taninos.

Además, el bicarbonato podría blanquear un poco algunos laminados de madera. Así como con el mármol y el vidrio, podría también rayar la superficie y desgastar el sellador.

  • En el aseo cotidiano, se puede quitar el polvo con un paño de microfibra o un plumero, y pulir con un paño de algodón. Para limpiar pisos, además de usar limpiadores especiales, se puede mezclar media taza de vinagre con cuatro litros de agua, pero hay que probar esto antes en una pequeña parte no visible, porque el vinagre podría decolorar las superficies.
  • Cuando la suciedad sea más que polvo, se puede preparar agua jabonosa; puede ser una cucharadita de lavaplatos en dos litros de agua. Se pasa un paño humedecido con la solución y luego otro seco.
  • Al usar productos para pulir la madera como la cera, es posible que se vea un poco oscura. Un truco para mejorar su aspecto es preparar dos bolsas de té negro en dos tazas de agua caliente. Humedece un paño suave con la infusión fría para limpiar la superficie, luego deja que se seque bien y púlela.

¿Puedes compartir con nosotros algún otro producto o truco para limpiar muy bien alguna de estas superficies? ¿Agregarías otro material en el que no debamos usar bicarbonato de sodio?

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