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Cómo hacer una pedicura en casa paso a paso siguiendo las recomendaciones de expertos

Muchas veces dejamos a un lado el cuidado de los pies por diferentes motivos, siendo los principales la falta de dinero para asistir a un podólogo o el no saber cómo hacerlo. Si alguno de esos es tu caso, te tenemos la solución.

Una autora decidió probar para Genial.guru una pedicura paso a paso hecha en casa, y los resultados fueron tan convincentes que le gustaría compartirte su técnica (claro, siempre basada en consejos de los especialistas).

Qué necesitamos

Materiales:

  • Piedra pómez o lima para pies.

  • Cepillo para pies.

  • Cortaúñas.

  • Opcional: removedor de cutículas.

  • Cortacutículas o tijeras para uñas.

  • Lima para uñas.

  • Espátula para cutículas o palito de naranjo.

  • Esmalte del color que prefieras.

  • Top coat.

Paso 1: preparar los pies

Antes de comenzar hay que preparar los pies:

  • Si lo deseas y lo crees conveniente, retira todo el vello que pudieras tener.

  • Si tienes un esmalte previo, lo ideal es removerlo.

  • Después, prepara tus pies para retirar la piel muerta y engrosada. Podólogos recomiendan sumergirlos en un baño con agua tibia durante 10 minutos para reblandecer los tejidos. Puedes agregar sales de Epsom, aceites y hierbas de baño también.

Paso 2: exfoliar

Con ayuda de la lima o la piedra pómez hay que exfoliar los pies con la finalidad de remover la piel que está dura y muerta alrededor de los talones y los laterales. Expertos aconsejan realizar esto con movimientos circulares, además de usar esta herramienta únicamente para los pies, no compartirla con nadie y lavarla a profundidad después de su uso, principalmente por higiene.

Paso 3: limpiar la piel muerta que se haya desprendido

Cepilla alrededor de los lugares en los que tallaste anteriormente para limpiar tus pies de la piel que se haya desprendido. Utiliza el cepillo en cada oportunidad que remuevas suciedad o tejidos muertos como cutículas y callos.

Paso 4: cortar las uñas

Aunque parezca una simpleza, hacer esto requiere de una técnica específica para evitar uñas enterradas o encarnadas y, al mismo tiempo, para no lastimarnos. Los podólogos señalan que esta es la manera correcta de hacerlo:

  • No hay mejor utensilio para hacerlo que el cortaúñas. Este fue diseñado para eso, para hacerlo de manera uniforme.

  • Corta las uñas siempre en formar recta y nunca curvada, no importa si los bordes quedan afilados. De este modo lograrás una forma cuadrada, la cual estimulará el crecimiento hacia adelante y no hacia los lados.

  • Nunca las cortes demasiado. Las uñas siempre deben estar por encima de la piel y no al revés. Cuando el tejido sobresale de la uña, esta crece dentro de la piel en lugar de sobre ella.

Paso 5: limar las uñas

Luego es necesario suavizar las esquinas de cada uña con una lima. Los expertos recomiendan hacer esto siempre después del corte para nivelar la uña y evitar que los bordes irregulares se rasguen o entierren en la piel.

Paso 6: retirar cutículas y más piel muerta

Con ayuda de la espátula o el palito de naranjo hay que remover las cutículas y la piel muerta que haya entre las uñas y los dedos. Los especialistas en pies aconsejan hacerlo empujando hacia atrás de manera suave y únicamente retirando aquellos tejidos que se desprendan. Hacerlo de manera insistente puede provocar que las cutículas vuelvan a salir incluso más gruesas.

Paso 7: usar el cortacutículas solo si es necesario

Con el cortacutículas o, en su defecto, las tijeras, solo debemos intentar retirar aquellos pedacitos de piel que se levantaron, pero sin insistir demasiado en quitar más que esos “pellejitos”. Puedes cortar con mucho cuidado la cutícula para no hacerte heridas que pudieran infectarse; sin embargo, cabe mencionar que esto es únicamente con fines estéticos y es mejor no hacerlo, ya que los podólogos aseguran que las cutículas sirven como una barrera protectora contra las bacterias.

Paso 8: el esmalte

Puedes pintar tus uñas y aplicar un top coat únicamente si estas están sanas. Un indicador de hongos, según los especialistas, son las uñas gruesas, descoloridas o amarillentas. Si las tuyas tienen alguna de estas condiciones, lo mejor es no aplicar ningún tipo de esmalte, ya que este “bloquea la humedad y no permite que el lecho ungueal ’respire’”. En tal caso, será mucho mejor acudir con un profesional. Para finalizar, humecta tus pies con algún producto especial para eso.

Cuéntanos, ¿cuál es tu color de esmalte preferido para los pies? Etiqueta a tu amiga con la que intentarías hacerte una pedicura en una pijamada.