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Te mostramos la técnica del círculo cromático para combinar la ropa sin fallar en el intento

Quizá, cuando empiezas a prepararte para un día de trabajo, un evento especial o una cita, una de las cosas más complejas es decidir qué atuendo usarás y cómo combinarás las prendas. Sin embargo, lucir radiante puede ser sencillo si sigues un par de reglas y consejos. Con un buen ojo y conocimientos básicos de los colores se pueden crear looks que llamen la atención, y una de las cosas que pueden ayudarte a aprender sobre ello es conocer cómo funciona el círculo cromático.

Genial.guru quiere que siempre luzcas lo mejor posible, y por eso recopiló para ti algunos trucos que te ayudarán en esta tarea.

El círculo como aliado

El círculo cromático es una representación gráfica de colores organizados de acuerdo con la posición que ocupan en el espectro de luz. Esto puede ser útil para identificar combinaciones adecuadas. Así que, si se parte del rojo hacia el azul, por ejemplo, se tendrán todas las tonalidades que hay entre ellos, teniendo al color violeta en el punto medio.

Es importante tomar en cuenta que los colores se dividen en tres grupos:

  • Primarios: amarillo, rojo y azul. Estos son esenciales y no pueden obtenerse a partir de la combinación de otros.

  • Secundarios: naranja, verde y violeta. Es posible obtenerlos a partir de una mezcla de dos primarios en partes iguales.

  • Terciarios: se obtienen al combinar un color primario y uno secundario de manera proporcional. Las combinaciones son infinitas, aunque existen 6 predominantes, llamadas colores intermedios: rojo anaranjado, ámbar, lima, turquesa, violeta y rojo violáceo.

Toma en cuenta el contraste de tu ropa

Otro aspecto importante es el contraste de valor que tienen tus prendas, es decir, la diferencia que existe entre su claridad y oscuridad. También se debe prestar atención al contraste de colores. Por ejemplo, un contraste bajo de color puede percibirse más serio, asociándose con poder y autoridad, tal como Leonardo DiCaprio en su interpretación en la película El gran Gatsby, mientras que un contraste alto le aportará un toque más creativo a un atuendo, haciéndolo más visible y divertido. Sin embargo, entre más colores se agreguen a un outfit, menos profesional podría verse.

Blanco y negro como una buena solución

Hablando de valores, los dos más importantes y que nunca fallan a la hora de escoger un atuendo son el blanco y el negro. Técnicamente, este último no es un color, sino que se trata de la ausencia de luz visible. Sin embargo, nunca pasa de moda, y sirve como base para cualquier conjunto que queramos armar, incluyendo los accesorios. Eso lo ha convertido en uno de los tonos centrales e indispensables en el clóset de muchas personas. A pesar de que puede mostrar severidad, también puede resultar acogedor.

Por su parte, el blanco está asociado con la pureza y la inocencia. De modo psicológico, puede interpretarse como un nuevo comienzo, como un lienzo en blanco que está listo para que escriban en él. Es por eso por lo que puede verse en vestidos de novia o en las batas de los médicos, por ejemplo. Usar mucho blanco en tu vestimenta podría hacer referencia a sentimientos de vacío o aislamiento, pero puede resultar útil a la hora de armar un atuendo debido a que destaca cualquier otro color con el que se lo combine. Usando ambos tonos podrás obtener outfits para todo tipo de eventos.

¿Frío o calor?

El último aspecto esencial a tener en cuenta al crear un atuendo casi perfecto es la calidez del color. Este es un aspecto más psicológico que físico, y se refiere al grado de calidez que transmiten los tonos. Los colores fríos son aquellos en la escala de los azules, verdes y morados. Con frecuencia, son vistos en los meses de invierno, y se asocian a las bajas temperaturas. Sin embargo, reflejan serenidad y profesionalismo, por lo que pueden ser usados para ocasiones laborales.

Los colores cálidos están entre los rojos, amarillos, naranjas, marrones y dorados. Son comunes durante los meses de verano, y se asocian con la pasión, la avidez y la energía, por lo que puedes usarlos cuando necesites transmitir sensaciones de dinamismo y proactividad. Por eso es común ver a los presentadores de programas matutinos vistiendo estos tonos. Se dice que entre más rojo tenga un color en su composición, más cálido será.

Los tres métodos para usar el círculo correctamente:

Usar colores opuestos o complementarios

Una de las maneras más efectivas es la de oposición o contraste. Esto se logra tomando una prenda que se quiera usar, observando su color primordial y luego escogiendo otro artículo de ropa que tenga un tono diametralmente opuesto al de la pieza principal.

Tomando el ejemplo de arriba, Zendaya lució un vestido muy elegante y estilizado con los colores púrpura y amarillo. Si se observa el círculo cromático, se puede apreciar que ambos tonos están en lados opuestos.

Así, si tienes alguna prenda verde, su color complementario sería el rojo. De aquí es de donde probablemente la Navidad sacó su alegre y festiva combinación, pero las mezclas no están limitadas a los colores primarios. En este otro ejemplo protagonizado por Hailee Steinfeld puede verse un vestido que mezcló los colores naranja y azul marino, ambos complementarios.

Podemos percibir a los colores que se complementan como muy agradables o dinámicos debido a las células fotorreceptoras que se encuentran en los ojos. Por ejemplo, si durante unos segundos ves una hoja azul y luego observas una superficie blanca, lo más probable es que puedas percibir un tono anaranjado. Lo que verás será el espectro de luz blanca, menos un poco de azul, pero tu cerebro lo procesará como un color naranja.

Mezclar los colores cercanos o por coincidencia análoga

La segunda forma de usar el círculo cromático con tu ropa es por tonalidades que estén cercanas dentro de él. Por ejemplo: en la imagen de arriba tenemos a Taylor Swift, quien deslumbró en la alfombra con un conjunto rojo y rosado, ambos tonos intensos. Aquí, el diseño se construyó en bloques, lo que quiere decir que las piezas fueron de colores sólidos y separadas entre sí, lo que hizo que el vestuario luciera impactante y saltara a la vista.

En este otro ejemplo es posible ver la combinación de tonalidades de verde y amarillo. La cantante Lady Gaga lleva un atuendo compuesto de un vestido con estampados en color lima y verde claro, y con algunos detalles en amarillo. Para complementar el outfit hace uso de una camisa de manga larga a cuadros verde oliva.

A diferencia del primer ejemplo, aquí hay un juego que implica a los estampados, más que a la variación de colores. Lo importante es siempre tomar un elemento (ya sea forma, tamaño o estilo) para hacer la diferencia entre las prendas.

Elegir colores equidistantes y hacer una combinación triádica

La última técnica es bastante útil para cuando quieres combinar más de dos colores y piezas de ropa. Para esto puedes hacer uso de una triada, lo que consiste en imaginar un triángulo cuyo punto de partida sea el color base (por ejemplo, el azul), y cuyos vértices sean los otros dos tonos (en nuestro ejemplo, rojo y amarillo). En la imagen, la empresaria y cantante Victoria Beckham lleva un casual atuendo conformado por una blusa azul celeste y unos pantalones rojos que, siguiendo la regla, son completados por un accesorio o complemento amarillo (el reloj).

Las combinaciones en triada permiten experimentar de una manera más interesante, sobre todo si se cuenta con accesorios como bolsos, pendientes o, en el caso de Cheryl Cole en la imagen, un cinturón. Este es un ejemplo parecido al de Taylor Swift, solo que, en lugar de ser la propia piel el elemento divisorio, es un accesorio. Como se ha hecho hasta ahora, si le echamos un vistazo al círculo cromático podemos notar que los tres colores que forman el atuendo de la cantante se triangulan dentro de la figura (morado, aguamarina y naranja).

Entonces, estas serían las formas más sencillas de combinar la ropa y sus colores de manera armónica y atractiva. Solo hay que recordar: opuestos o complementarios, por cercanía o por triada. Y si todo lo demás falla, los valores como el blanco y el negro son los mejores aliados, pero lo importante es no querer combinar muchos tonos al mismo tiempo.

Ahora sí, abre el armario y empieza a probar combinaciones hasta que consigas las que te favorezcan o gusten más. ¿Cuál es tu consejo para armar el mejor outfit?