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17 Cosas habituales que las mamás erróneamente consideran seguras en verano

Broncearse, nadar, aire limpio, vitaminas y frutas frescas; el verano crea todas las condiciones para que tu hijo reúna fuerzas y esté sano antes del largo invierno. Pero si incumples unas sencillas reglas, puedes causarle un gran daño.

Genial.guru estudió los errores que los padres cometen frecuentemente y creó una lista de acciones aparentemente inofensivas y comunes que pueden ser peligrosas. Compruébalo, tal vez tú también los estés cometiendo.

1. Darle jugo a un niño cuando tiene sed

Ningún tipo de jugo, ni siquiera uno sin azúcar, puede de satisfacer la demanda de líquidos del cuerpo. Cuando hace calor, es necesario reponer el balance mineral y salino del organismo, lo cual solo el agua natural puede hacer. Al tomar un vaso de jugo, el niño puede sentir que ya no tiene sed y rechazar el agua, pero después de un par de horas de jugar activamente, puede sufrir deshidratación.

2. Dejarlo solo en el carro “literalmente por 5 minutos”

El niño se durmió en el camino y los padres, al decidir no despertarlo, se permiten ausentarse por un par de minutos. Estas situaciones son frecuentes, pero sumamente peligrosas. Un automóvil dejado bajo el sol es parecido a una lata; en su interior, la temperatura aumenta rápidamente y se hace presente la falta de oxígeno. Abrir unos cuantos centímetros la ventana del auto reduce la temperatura muy poco. El cuerpo del niño se calienta 5 veces más rápido que el de un adulto, por lo que unos cuantos minutos en esas condiciones serán suficientes para sufra de insolación.

3. Dejarlo pasar todo el día al aire libre

En días especialmente calurosos, el mejor momento para que el niño esté afuera es mañana y tarde. Mucha gente piensa que sentarse a la sombra es una buena forma de no exponerse directamente al sol. La sombra realmente ayuda a eliminar el calor, pero no protege contra la radiación ultravioleta. A temperaturas del aire superiores a 32 °C, se recomienda estar en interiores de 10:00 a 16:00. Esto es muy importante porque los niños sudan menos y su forma natural de bajar la temperatura corporal aún no se ha establecido.

4. Abrir la ventana con mosquitero de par en par

Incluso el mosquitero más duradero está diseñada para insectos y no para un niño que pesa 10-15 kg. Una situación común: hace calor, las ventanas están abiertas para la ventilación, la red crea la ilusión de proteger la abertura de la ventana abierta y la madre no se preocupa por el bebé. Pero si se ausenta por un par de minutos, será suficiente para que el niño, atraído por el ruido de la calle, suba a ver lo que está sucediendo allí. Ten cuidado con las cerraduras especiales que no permitirán que el bebé abra las ventanas, retira los muebles de las ventanas y vigila al niño cuando estén de visita en otras casas: puedes haber pensado en todas las reglas de seguridad en tu departamento, pero no hay garantías de seguridad en las casas de otras personas.

5. Dejarlos patinar sin casco y protección

Las madres de hoy crecieron en otro mundo donde no había tantas reglas relacionadas con la seguridad infantil. Incluso hace 25-30 años, era bastante común no usar casco al andar en bicicleta, especialmente si es en el patio. Pero hoy en día es importante enseñar a tus hijos a usar protección para la cabeza para evitar lesiones cerebrales traumáticas. Muchos niños no quieren usar un casco porque piensan que se ven graciosos. La regla más efectiva es “no hay casco, no hay paseo”. Es de vital importancia ser coherente cuando se cumple esta condición. Recuerda que los padres son modelos a seguir. Si tus hijos ven que tú usas un casco, entonces estarán mucho más dispuestos a ponérselo también.

6. Deslizarse de la resbaladilla con el niño

Una regla importante: a los adultos no se les permite deslizarse de una resbaladilla mientras sostienen al niño en sus rodillas. De esta forma, si el niño va sentado adelante, puede tratar de engancharse con sus piernas a los lados por el miedo, pero debido al peso del adulto, continuará deslizándose hacia abajo y podría lastimarse el pie, el tobillo o incluso la cadera.

7. Comprarle sandalias a un niño

Al elegir zapatos de playa, a menudo se da preferencia a las sandalias. Pero los niños pasan la mayor parte del verano corriendo y jugando, y necesitan buenos zapatos que protejan sus pies de lesiones inesperadas y objetos afilados que puedan pisar, como vidrios o clavos. Las zapatillas ligeras pueden no prevenir las lesiones. Los requisitos para los zapatos de verano para niños fueron especificador por expertos: una suela flexible, pero densa; correas de velcro o cordones una parte trasera alta. Y, por supuesto, un material natural y transpirable que permita la circulación del aire.

8. Usar ropa blanca en el calor

Las prendas que se usan en el verano proporcionan diferentes niveles de protección contra los rayos UV: cuanta más ropa cubra el cuerpo del niño, mejor protegido estará. Sorprendentemente, en los días soleados, debes dar preferencia a la ropa de tonos oscuros, ya que protege la piel de los dañinos rayos ultravioleta mejor que la ropa blanca.

9. Permitirle usar lentes solares graciosos

Los niños menores de 10 años tienen un alto riesgo de daño a la piel y los ojos por la radiación ultravioleta. La piel en los párpados y alrededor de los ojos en los bebés es más delicada y vulnerable que en los adultos. Si realmente deseas proteger los ojos de su hijo con gafas de sol, entonces no debes comprar modelos baratos con plástico en lugar de vidrio: pueden ser perjudiciales para la vista. Al elegir un accesorio, busca un modelo con gafas que bloque los rayos UVA y UVB al 100 %.

10. Cubrir el cochecito para bebé

A menudo, los padres cubren la carriola donde el niño está dormido con una manta para protegerlo de los insectos y el calor. Una pareja realizó un experimento y mostró lo caliente que estaba dentro de la carriola, aun cubierta con la tela más delgada. A pesar de que la prueba fue simple, sus resultados fueron sorprendentes. Por ejemplo, pusieron una muñeca en una carriola y la llevaron al patio trasero, alejada del sol. En 14 minutos, la temperatura en la parte sombreada del cochecito aumentó de 23 °C a 35,1 °C. La temperatura en la calle era solo de 30 °C.

11. Desvestirlo en el calor

Parecería que no hay mejor manera de refrescarse que desnudarse, pero esta regla no funciona con los niños. En verano, viste al niño con ropa holgada hecha de telas naturales: lino, algodón, muselina. Esto lo protegerá no solo del sol, sino también de las picaduras de insectos. Para la playa, es adecuado un traje de baño especial con protección UV. Están hechos de tela densa que bloquea los dañinos rayos ultravioleta en un 98 %. Las nubes no protegen de los rayos ultravioleta, por lo que los bebés menores de 6 meses deben usar un sombrero en verano, incluso si no se ve el sol en el cielo.

12. Bañar al niño con productos aromatizantes

Los productos para el cuidado del bebé frecuentemente incluyen aditivos útiles: extractos de hierbas, aceites curativos aromáticos, etc. En el verano, estos no deben usarse. El olor dulce puede atraer a las abejas y avispas. En la temporada de calor, es mejor cambiar a detergentes neutros inodoros.

13. Utilizar juguetes divertidos inflables para nadar

Los juguetes como estos son peligrosos porque, al usarlos, el niño no siempre podrá mantenerse agarrado. Los delfines inflables, los aeroplanos, los cocodrilos y otras formas no fijan a los niños alrededor de los bordes, y si el juguete se da vuelta, será difícil que regresen a su posición original sin ayuda.

14. Encender el repelente contra mosquitos por la noche

El cuerpo del niño es sensible al humo tóxico que el repelente secreta contra los mosquitos. Los fabricantes no ocultan que puede tener un efecto negativo en el niño: causar hinchazón de la nasofaringe, dolor de garganta, etc. Como alternativa, hay pastillas y espirales especiales para niños. Tienen un contenido reducido de venenos y no tienen aditivos aromáticos. Pero también se pueden usar a no menos de 2 m de la cuna. La mejor opción es encender el fumigador con anticipación y desenchufarlo 1,5 horas antes de acostarse.

15. Ponerle bloqueador en la playa

Muchas personas, cuando van a la playa, comienzan a ponerse el bloqueador a sí mismos y a los niños solo después de instalarse y cambiarse a trajes de baño. Sin embargo, la crema debe aplicarse sobre la piel al menos 20 minutos antes de salir de la casa, ya que toma tiempo absorber y comenzar a actuar para proteger la piel de los rayos ultravioleta desde los primeros minutos de exposición al sol, camino a la playa.

16. Usar toallitas húmedas

Las mamás a menudo frotan los chupetes, juguetes y frutas para el bebé con toallitas húmedas. Pero esto no debe hacerse, ya que incluyen componentes que no están destinados a la administración oral: fragancias, aceites, jabón, alcohol. Durante una caminata, es mejor lavar la fruta con agua corriente de la botella y el chupete y los juguetes con servilletas especiales o un spray desinfectante.

17. Permitirle jugar en una caja de arena sin supervisión

En cada patio, cerca del arenero, los niños se reúnen en el verano, y las madres se sienten aliviadas en los bancos cercanos a descansar. Pero, a menudo, en la arena puedes encontrar varias “sorpresas”, por ejemplo, fragmentos de botellas rotas y objetos afilados. Antes de permitir que tu hijo juegue afuera, debes revisar cuidadosamente el parque de juegos. Siempre lleva un antiséptico y curitas. Existe una alternativa segura para uso doméstico: arena cinética de un color inusual.

Basándote en tu propia experiencia, ¿qué agregarías a nuestra lista? ¿Qué opinas de estos puntos?

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