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5 Preguntas incómodas sobre la maternidad subrogada que no suelen hacerse en sociedad

En los últimos años, el número de casos de gestación subrogada ha aumentado de forma repentina. Muchos lo atribuyen a la creciente tendencia de tener hijos al alcanzar una edad madura, cuando no todas las mujeres ya pueden soportar un embarazo. Por desgracia, no se cuenta con datos estadísticos actuales, aunque todavía en 2012 los expertos ya estimaban que esta industria movía 6 mil millones USD al año. Aunque el verdadero valor de tal “negocio” es difícil de cuantificar porque no todo el mundo lo lleva a cabo mediante acuerdos jurídicos legales.

En Genial.guru averiguamos por qué las mujeres abogan por ofrecer su vientre en alquiler y cómo puede ser el destino de un niño nacido si, de repente, los “clientes” lo rechazasen por algún motivo.

¿Qué pasa si un niño nace con algún tipo de discapacidad?

Las peculiaridades del desarrollo físico del feto quedan recogidas por escrito en los contratos. Un documento jurídicamente correcto obligará a los clientes a pagar el 100 % de la suma acordada a la madre sustituta, incluso si se descubre alguna patología en el niño. Pero esto sucederá siempre que la mujer haya cumplido con todas sus obligaciones y la discapacidad del feto sea una cuestión de azar.

En 2014, el mundo quedó impactado por la historia de un bebé llamado Gammy. Una pareja australiana firmó un trato con una mujer tailandesa y esta dio a luz a gemelos. Un niño, que se suponía que iba a ir a Australia, resultó no estar del todo sano: le diagnosticaron síndrome de Down. Por lo tanto, con sus nuevos padres se fue su hermana gemela. El pago a la madre tailandesa se abonó en su totalidad.

Gammy y su madre biológica.

¿Es cierto que son las mujeres con bajos ingresos quienes ofrecen su vientre en alquiler?

Es cierto que, para la gestación subrogada, a menudo, se buscan mujeres con pocos ingresos y sin protección social. Este acuerdo puede mejorar significativamente su calidad de vida. Por ejemplo, así son los precios por este servicio en diferentes países del mundo:

Muchas mujeres que pasan por ciertas dificultades económicas se ven tentadas por las altas recompensas. Al mismo tiempo, desafortunadamente, no son pocos los casos cuando las agencias, a través de las cuales se firman los contratos con futuros padres, simplemente, se niegan a abonar el dinero acordado.

Un engaño tan franco no suele ser algo frecuente. Por lo general, buscan cuestiones menores. Por ejemplo, en el contrato se establece que a la mujer se le prohibe llevar peso y esta compró una bolsa de papas en la tienda y la llevó a casa. Para una empresa sin escrúpulos, podría ser una razón para no pagar la cuantía acordada.

Si la madre sustituta cambió de opinión para entregar al niño, ¿se lo llevarán por la fuerza?

La respuesta a esta pregunta dependerá del país en el que se haya producido la situación. Por ejemplo, en Rusia, después del nacimiento de un nuevo ciudadano, es necesario inscribirlo en la oficina del Registro Civil. La madre sustituta, en este momento, firma los documentos, a través de los cuales otorga todos los derechos paternos a los “clientes”. Si de repente cambia de opinión y no quiere entregar al bebé tras firmar este documento, se lo quitarán por la fuerza, ya que oficialmente otras personas son consideradas sus padres. Pero si se niega a firmar dicho documento, ya será la madre legítima de este niño y nadie se lo quitará.

En 2011 se produjo un caso similar en EE.UU. La mujer contestó a un mensaje de solicitud de unos desconocidos, prometiéndoles dar a luz al niño para ellos, y después del nacimiento, renunció a este compromiso. La razón fue que estos “clientes” no estaban en plenas facultades mentales. Tras seis meses de juicio, se permitió a la madre quedarse con el niño. El hecho es que la mujer no firmó ningún contrato oficial, aunque recibió cierta suma de dinero. Si lo hubiera firmado, el caso podría haber acabado de manera bien diferente.

Otra historia de elevada repercusión sucedió con la estadounidense Mary Beth Whitehead. Después del nacimiento, tras dar a luz a una niña, huyó a otro estado porque se había apegado fuertemente al bebé. Por supuesto, la policía rápidamente encontró a la fugitiva y le arrebató a la recién nacida, entregándosela a sus padres legales. Tras varios juicios, Mary Beth Whitehead fue reconocida como la madre de la niña. Solo por el hecho de serlo, se le permitió visitar en ocasiones a su hija, que vivía con los “clientes”. Resulta curioso que cuando la chica alcanzó la mayoría de edad, logró anular de manera legal los derechos que ostentaba hasta entonces como madre Mary Beth.

Mary Beth Whitehead en 1987, un año después de dar a luz a una niña.

Estos casos son, más bien, excepciones a la regla. Por lo general, todo va bien y cada parte queda satisfecha. Un excelente ejemplo de esto es la estadounidense Deborah Bolig, que prestó su vientre para dar a luz a gemelos. Ahora ambas familias son amigas e incluso se envían regalos por las fiestas.

Deborah Bolig (a la izquierda) y los padres legales de los gemelos (a la derecha).

¿Qué pasará si los clientes cambian de opinión a la hora de llevarse al niño y la madre sustituta también lo rechaza?

El destino de este bebé definitivamente será poco envidiable, lo enviarán a un orfanato. No obstante, esto guarda relación con los retrasos de tipo burocráticos que prolongan la situación mucho tiempo. Las autoridades, entonces, deben decidir a quién pertenece legalmente el niño, en qué ciudad debe estar y aspectos de diversa índole. Y si los clientes son extranjeros, entonces el recién nacido puede quedar en el limbo de dos países cuando ninguno de ambos lo reconoce como su ciudadano.

Una situación así tuvo lugar en la India, el país donde vivía la madre sustituta, mientras que el cliente respondía a un matrimonio de Japón. La niña ni siquiera nació cuando la pareja se había divorciado. Ni la madre biológica ni la futura querían quedarse con el bebé. El padre japonés deseaba tener la custodia sobre Manjhi (así llamaron a la recién nacida), pero en base a la ley de la India, estaba prohibido dar niños en adopción a personas solitarias. El caso fue calificado de escándalo en los medios de comunicación, y tras pasar unos meses, las autoridades de la India permitieron que el hombre se llevara a su hija.

Manjhi, de 12 días de edad, y una enfermera en una clínica de la India donde la niña esperaba a que se decidiera su destino.

¿Por qué muchas mujeres están dispuestas a prestar su vientre de manera gratuita para el hijo de otros?

La maternidad subrogada sin remuneración alguna se denomina también voluntariado sustituto. Este fenómeno es más común en Canadá, donde está prohibido por completo pagar por un vientre de alquiler. Además, durante la última década, la cantidad de mujeres que están dispuestas a “regalar” un hijo a las personas ajenas aumentó 4 veces.

Como argumentos a favor, suelen darse lo siguiente:

  • Desde un punto de vista ético, la “donación” del niño es mucho más preferible que su “venta”.
  • La maternidad subrogada, para muchos, se ha convertido en un tipo de negocio. Las canadienses demuestran que los niños no pueden ser un objeto de compra-venta.

Cada una de estas madres “altruistas” tiene sus propios hijos y muchas ya han dado a luz a bebés para otras familias. El canal de televisión BBC incluso rodó una película documental sobre estas mujeres y la tituló “100 Women: The Surrogates Club” (“100 Mujeres: Club de madres subrogadas”).

“Yo creo familias, ¿y cuál es tu superpoder?”: las socias del club llevan camisetas con este estampado.

Una posición tan firme y muy conservadora provoca multitud de críticas en la sociedad. En particular, las personas se indignan por el hecho de que las madres subrogadas no quieren reconocer que una pareja sin hijos también debe considerarse familia. También surgen otros reclamos: una animación agresiva a tener hijos hiere los sentimientos de las mujeres sin hijos. Especialmente aquellas que no pueden tener hijos por razones de salud. De una manera u otra, las actividades de la sociedad de madres sustitutas no generan una buena percepción.

Los que se oponen a la maternidad subrogada y al voluntariado sustituto especulan sobre un futuro cercano. Por ejemplo, les interesa la pregunta de si la propagación de los vientres de alquiler, junto con al crecimiento de la infertilidad, llevará al hecho de que las mujeres fértiles se vean obligadas a dar a luz a parejas sin hijos. El tema es extremadamente controvertido y aún no se plantea en los niveles más altos de la administración.

Pero vamos a imaginar que este futuro ha llegado. Cuéntanos en los comentarios, ¿estarías a favor o en contra de una aprobación de alguna ley al respecto?

Imagen de portada AP / East News
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