7 Errores que casi todas las madres primerizas cometen (algunos de ellos son muy peligrosos)

En la actualidad, las madres primerizas pueden acceder a una gran cantidad de fuentes de información sobre cómo cuidar adecuadamente a sus hijos recién nacidos: cursos para embarazadas, blogs especializados de numerosos pediatras y psicólogos, foros femeninos y, por supuesto, la opinión de las abuelas. Pero puede suceder que, en ocasiones, los consejos que inundan los alrededores de la mujer que acaba de dar a luz se contradigan entre sí. En definitiva, ¿cómo una mamá primeriza puede actuar bien y estar segura de lo que hace?

Algunas autoras de Genial.guru que han pasado por esa etapa de la vida han adquirido experiencia y están dispuestas a compartir contigo los errores más comunes que cometen las madres primerizas.

Rechazar el biberón por completo

La leche materna es el mejor alimento que puede recibir un bebé. Pero, desafortunadamente, en alguna ocasión puede suceder que no sea suficiente. A menudo, en los hospitales se proporcionan biberones con leche de fórmula para darle una ayuda adicional al recién nacido, cuestión que algunas madres rechazan por completo. Consulta bien con tu pediatra, porque la falta de alimentación puede ser muy peligrosa para el más pequeño y causar deshidratación, algo que puede ser letal.

Sobrealimentar al pequeño

Si un niño llora, eso no siempre quiere decir que tenga hambre. El bebé puede quejarse porque le duele algo o porque simplemente necesita tener a su mamá cerca. Pero a menudo se trata de calmar al más pequeño con comida, algo que puede provocar una sobrealimentación. Esto, a su vez, puede generar sensación de malestar en el vientre, aumento de flatulencias y regurgitación.

No insistas si el bebé mueve la cabeza rechazando el pecho o el biberón. Si tienes la sensación de que come poco, consulta con tu pediatra: tal vez sea solo una opinión subjetiva.

Extraerse la leche y dársela en un biberón

A veces sucede que el bebé no toma bien el pecho. Por eso, para alimentarlo, las madres se extraen la leche. En principio, no hay nada de peligroso en esa práctica, pero para él resultará más fácil extraer líquido de la tetina que del pecho, y podría terminar acostumbrándose. Es por eso que a los niños en tales situaciones se les olvida como alimentarse de leche materna, lo que conlleva a la formación de una mordedura anormal, problemas logopédicos y al hecho de que, con la falta de estimulación, la cantidad de leche materna puede disminuir.

Abrigar demasiado al bebé

Hasta hace poco era una costumbre arropar mucho a los bebés, ya que se creía que estaban acostumbrados a una elevada temperatura durante el embarazo. En realidad, un sobrecalentamiento puede ser muy peligroso: aumenta el riesgo de sufrir muerte súbita. Los pediatras recomiendan mantener al recién nacido a una temperatura confortable entre 18 y 20 grados centígrados en la habitación en donde vive, no cubrirlo con varias mantas ni colocarlo junto a un calefactor. Durante el sueño, es aconsejable quitarle el gorro al niño.

¿Cómo saber si el bebé está demasiado abrigado? Toca su vientre. Este debe estar templado, pero no caliente. Las mejillas enrojecidas y una sudoración excesiva también son indicativos de sobrecalentamiento.

Crear un ambiente estéril alrededor del niño

Las generaciones anteriores opinan frecuentemente que el niño debe ser bañado con agua hervida, la ropita debe plancharse por ambos lados y se deben fregar los pisos y quitar el polvo de la habitación en donde duerme el recién nacido varias veces al día. Muchos padres primerizos incluso se deshacen de sus mascotas, temiendo por la salud del bebé. Sin embargo, los pediatras creen que una “esterilidad” en exceso perjudica al sistema inmunológico infantil, haciéndolo hipersensible.

Según estudios realizados en el Centro Infantil Johns Hopkins, los niños que se enfrentan a los gérmenes de la casa y a los pelos de las mascotas en el primer año de vida son menos susceptibles a sufrir de asma y alergias. Tras el primer año, el contacto con gatos y perros ya no tiene un efecto tan beneficioso.

Infringir las normas de uso de carriolas y sillas de paseos

Desafortunadamente, no siempre podemos garantizar una seguridad completa para nuestros niños, pero en nuestra mano está el seguir las normas generalmente aceptadas para protegerlos de muchos peligros. Una situación pasa por entrar en el elevador con la carriola, sosteniendo al bebé en brazos. En realidad, muy pocas personas lo hacen, pero puede producirse un desperfecto en el elevador y las puertas podrían cerrarse en cualquier momento.

Además, los padres suelen cruzan la calle de manera incorrecta cuando llevan una carriola o silla de paseo, empujándola por delante de ellos mismos. Pero esta se encuentra por debajo del nivel de los automóviles y los conductores pueden no ver nada debido a otros vehículos. En las normas de conducción se recomienda llevar al bebé al lado de uno mismo.

Mecer al bebé de manera incorrecta

Con mucha frecuencia, los bebés lloran tan fuertemente que cualquiera diría que odian a sus padres. Y entonces, las mamás y papás irritados comienzan a mecer nerviosamente a su niño. No es que quieran hacerle daño, sino que la molestia hace que sus movimientos sean muy bruscos.

Recuerda que los bebés tienen los músculos del cuello débiles y que su cerebro es más blando que el de un adulto. Existe una alta probabilidad de sufrir una lesión grave cuando este toca el hueso del cráneo. Esta se denomina síndrome del bebé sacudido o zarandeado, y causa una conmoción cerebral infantil. Puede hacer que el niño desarrolle algún tipo de discapacidad e incluso provocar la muerte.

¿Qué errores en el cuidado de tu bebé has cometido? Cuéntanos en la sección de comentarios a continuación.

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