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10 Formas en que la industria de la moda demostró estar del lado del medio ambiente

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La moda es considerada la segunda industria más contaminante del planeta por su uso de químicos y sus emisiones de gases de efecto invernadero. Afortunadamente, muchas de las marcas más importantes del mundo de la indumentaria decidieron alzar sus voces y ofrecer soluciones para que llevar una prenda con estilo no sea sinónimo de destruir el medio ambiente y la sociedad.

Genial.guru quiere compartir contigo 10 veces en las que la industria de la moda se convirtió en la protagonista de grandes cambios para hacer del planeta un lugar más sustentable.

1. RE:CYCLE / Viktor & Rolf

Estos diseñadores holandeses ya habían hecho múltiples colecciones con el concepto de la sustentabilidad en mente. Sin embargo, para la primavera de 2018 decidieron aliarse con Zalando, una tienda de ropa en línea que también practica el cuidado del medio ambiente en todos sus procesos.

El gigante del e-commerce quería llamar la atención sobre el tema del reciclaje y la sostenibilidad de la ropa que ponía a disposición de sus clientes. Así fue como nació la línea exclusiva RE:CYCLE, creada con prendas que no habían sido vendidas en la tienda y con la idea de llegar a todo el público, ofreciendo precios que oscilaban entre los 50 y 250 EUR.

Esta fue una forma de lograr que todo el mundo tuviera acceso a la moda hecha de forma sostenible y de difundir el mensaje de que un mundo mejor es posible si nos proponemos lograrlo.

2. Stella McCartney

Esta famosa diseñadora basa su forma de trabajar en cuatro pilares fundamentales de sustentabilidad:

  • Respeto por la naturaleza.
  • Respeto por las personas.
  • Respeto por los animales.
  • Soluciones circulares.

Stella McCartney respeta la naturaleza utilizando materiales que producen el menor impacto ambiental posible. Uno de los casos más interesantes es el del cachemir, una fibra que se obtiene del pelaje de cabras oriundas del Tíbet. Se necesitan cuatro de estos animales para producir un solo suéter, por lo que los pastores han buscado aumentar su población a toda costa para satisfacer la demanda de este material textil.

Sin embargo, esto provocó un desequilibrio ambiental que la marca busca reducir utilizando cachemir reciclado. Este se obtiene de los descartes textiles de una fábrica ubicada en Italia, donde son separados a mano, por color, y luego se les aplica un proceso de reingeniería para poder utilizarlos en nuevas prendas.

La innovación y el compromiso ambiental han hecho posible que los diseños de esta marca lleven materiales reciclados como metales, poliéster y nailon, y también sustituir los provenientes de animales por sus versiones sin crueldad, como el cuero vegetariano y la “piel-sin-piel”. Asimismo, se aseguran de que los textiles como la lana provengan de lugares donde se considere el bienestar de las ovejas y el impacto ambiental de su producción.

El respeto a los animales se evidencia en cada decisión que la marca toma para protegerlos y para transmitir el mensaje de que la crueldad no tiene por qué ser parte de la industria de la moda.

Las personas involucradas en cada paso de la creación de las prendas también son muy importantes. Sin embargo, por lo general, las compañías olvidan esto y las hacen trabajar en condiciones inhumanas. Esta marca apuesta a un ambiente digno y respetuoso para que quienes confeccionan sus productos sean parte de algo que los haga sentir empoderados y entreguen un artículo de la mejor calidad.

Esta empresa también ha establecido alianzas con distintas ONG y otras marcas para promover este cambio de paradigma y convertir la moda en un espacio donde se pueda generar un impacto positivo en quienes forman parte de la industria.

La circularidad es una de las principales características de una marca sostenible. Esto significa que, a diferencia de la economía lineal (donde los recursos se extraen, se trabajan, se venden y luego tienen una disposición final), y la moda rápida (donde la ropa es adquirida para usarla y tirarla al poco tiempo), estos productos son hechos para durar muchos años con materiales reciclados y provenientes de fuentes renovables.

El cuidado de las prendas también es fuertemente promocionado para que no haga falta comprar más de lo necesario, disminuyendo también la cantidad de recursos a utilizar. Y los descartes también se reutilizan para crear cosas nuevas.

Por si fuera poco, los niños también aprenden desde muy pequeños que su ropa puede hacerse con responsabilidad hacia el planeta.

3. Red Carpet Green Dress

¿Qué mejor pasarela que la alfombra roja de los premios Óscar para lucir moda sostenible? Esta iniciativa, la cual ya tiene más de una década, permite a estudiantes y diseñadores emergentes concursar para que sus creaciones sean lucidas en este magno evento por algún famoso de Hollywood. La única condición es que las confecciones sean completamente amigables con el medio ambiente.

Vestidos de telas sintéticas, recicladas y orgánicas, teñidas a mano o productos del descarte son algunas de las opciones con las que estos nuevos diseñadores cuentan para hacer sus creaciones sin dañar al planeta.

No solo las chicas pueden divertirse con esta alternativa, ya que también hay excelentes diseños sustentables para caballeros.

Pero la moda sostenible no solo se trata de utilizar materiales ecológicos, sino también de convertirse en un vehículo para mejorar la vida de una comunidad. El concurso destina todo el dinero recaudado al desarrollo de la escuela MUSE, una casa de estudios completamente sustentable que enseña, entre muchas cosas, a proteger el medio ambiente.

4. BreeLayne

Para esta diseñadora, el concepto de sustentabilidad es equivalente a la armonía con el planeta. Cada pieza es creada con la idea de que sea un “lujo sustentable”, pues tiene un alto valor estético sin tener que sacrificar los valiosos recursos de la Tierra para ser producida. Por eso, todas las telas que se utilizan en esta empresa son recicladas o provenientes del descarte textil.

Para reducir sus emisiones de carbono, la compañía se esmera en agrupar sus pedidos para que el transporte se utilice una sola vez por semana. También se busca satisfacer exactamente la demanda, a fin de no generar residuos.

Y, para completar el círculo, un árbol es plantado con cada compra, manteniendo así el equilibrio con la naturaleza e incluso generando un impacto positivo para todos.

5. Iva Pfeiffer

Esta diseñadora emergente aborda la moda sostenible desde la perspectiva de lo duradero. Cada una de sus piezas está hecha para mantenerse en el tiempo gracias a los materiales y a la técnica que se aplica para su confección.

Materiales provenientes de la naturaleza, como la seda, la lana y hasta la madera forman parte de estas creaciones que han sido denominadas “arte que se puede vestir”.

Iva Pfeiffer ofrece piezas de lujo sin sacrificar al planeta: utiliza técnicas ancestrales para su elaboración, como el teñido a mano, y también materiales totalmente renovables y de fuentes certificadas.

Sus colores y diseños también están inspirados en la naturaleza.

Además, la diseñadora domina las técnicas del kimono, el encaje y el fieltro, las cuales ya están desapareciendo del mundo de la moda, y todas sus piezas son hechas a mano, lo cual les da un gran valor estético y una calidad que supera la prueba del tiempo.

6. Vladislava Chuvak

Esta diseñadora rusa es una fuerte activista por el planeta. Su propuesta es utilizar materiales no convencionales y reutilizar prendas para crear cosas nuevas.

Cada detalle de sus prendas posee un mensaje sobre la realidad ambiental que se nos está saliendo de las manos.

Y su trabajo con materiales reciclados ayuda a la Tierra y también demuestra que la industria de la moda sí puede ser diferente.

7. Kering

Cuidar, colaborar y crear son los tres pilares que dirigen a este grupo de marcas de lujo en cuanto a la sustentabilidad. Por esta razón, apuestan al futuro y promueven la innovación y las buenas prácticas de la industria hacia el medio ambiente.

El grupo ha asignado un valor monetario a su huella ambiental, un innovador sistema que le permite llevar la cuenta de cuántos servicios ambientales utiliza a lo largo del tiempo. De esta forma, estas empresas pueden visualizar cómo funciona la cadena de producción en cuanto a eficiencia energética, emisiones de carbono, generación de residuos o crueldad animal, y hacer algo al respecto.

Esto les permite tomar mejores decisiones estratégicas, pues se crea un modelo con posibles escenarios que tendrán un mayor o menor impacto en el planeta.

Kering organiza un concurso para diseñadores emergentes cuyo premio es conocer de cerca el proceso artesanal de sus marcas visitando un taller en Italia. Esto permite apreciar el gran trabajo que hacen estas personas y apostar por su bienestar.

Hacer un mundo mejor no es solamente cuidar a la naturaleza, sino también a la sociedad, por lo que las marcas que integran el grupo Kering han tomado un importante rol en la lucha por la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres, y por el bienestar de los modelos que trabajan con ellas.

8. Nacho Costa

Las piezas de este diseñador español no solo son obras de arte, sino un manifiesto a favor de la moda sostenible: lenta, artesanal y hecha para durar.

En el portafolio de este diseñador predomina el trabajo con telas orgánicas, las cuales son teñidas a mano, y materiales naturales, como la madera, para dar vida a sus creaciones y transmitir un mensaje de consciencia ecológica.

También se puede ver la inspiración que este hombre toma de los océanos en algunas de sus piezas.

Sin embargo, tampoco se pone límites a la hora de experimentar, y aprovecha las bondades de los materiales sintéticos.

9. Ecoalf / Upcycling The Oceans

Con su eslogan “Porque no hay planeta B”, el fundador de esta marca, Javier Goyeneche, tuvo clarísimo desde el principio que quería hacer algo con fibras recicladas. Después de ver toda la basura que los pescadores recogían a diario (y devolvían al mar por falta de consciencia), supo que el camino era trabajar con los desechos provenientes de los océanos.

Fue así como creó la Fundación Ecoalf, una marca de indumentaria dedicada a darle uso al material recuperado de los mares. Conjuntamente creó el proyecto Upcycling the Oceans, único en el mundo, el cual ha puesto a más de 3000 pescadores alrededor del planeta a recolectar los residuos de los océanos para colocarlos en contenedores dispuestos en las costas de sus países.

De esta manera, ambas iniciativas se retroalimentan: Upcycling permite obtener la materia prima para producir la ropa a la vez que retira toneladas de basura de los mares, y Ecoalf genera recursos a través de la venta de sus prendas para que Upcycling pueda seguir en marcha y expandirse a más países.

Los productos de Ecoalf no solo son ecológicos en su confección, sino también en su diseño, pues la marca aprovecha cada prenda para recordarnos que la conservación del planeta es lo más importante.

En total, 400 toneladas de desechos han sido recuperadas del fondo del océano desde 2015, y 120 millones de botellas plásticas y 100 toneladas de redes de pesca descartadas han sido recicladas para producir los textiles. Además, la marca ha desarrollado alrededor de 300 tipos de telas diferentes a partir de los residuos encontrados.

Esta fundación ha demostrado que puede cubrir la gran demanda de indumentaria utilizando uno de los recursos más abundantes en estos tiempos: la basura. Además, el estilo se mantiene en cada una de sus prendas.

10. Fashion Revolution

Fashion Revolution es un movimiento global que surgió a raíz del derrumbe de una fábrica de ropa en Asia, en abril de 2013. En este accidente se perdieron más de 1 000 vidas, y fue el punto de quiebre para comenzar a hablar sobre los cambios que la industria de la moda tenía que poner en práctica para evitar que algo así ocurriera de nuevo.

Por esto, en la última semana de abril se celebra la Fashion Revolution Week, un evento en todo el mundo que nos invita a pensar quién hizo la ropa que usamos, brindándoles a los productores la oportunidad de demostrar que son transparentes en su cadena de producción.

La ropa debe ser producida de forma segura, limpia y justa, de acuerdo con el manifiesto de esta organización. Lo mejor de todo es que no se enfocan en la denuncia, sino que han diseñado una industria de la moda digna y responsable.

No solo se abarca el aspecto social de la moda, por supuesto. El impacto ecológico del consumo humano de indumentaria es otro de los problemas que este colectivo desea poner en evidencia para revertirlo lo antes posible.

El objetivo de Fashion Revolution no es que desaparezca la industria, sino eliminar las malas prácticas, y que cada vez más personas tomen consciencia y se pregunten si quienes hicieron la ropa que usan han tenido alguna consideración con sus trabajadores o con el planeta.

También utilizan todos sus canales de comunicación para promover estos valores, compartir las experiencias de los voluntarios que se van sumando a la iniciativa y, en definitiva, alzar la voz para poner en marcha todos los cambios para que la moda se convierta en un aliado, y no en un enemigo del planeta. Puedes leer su manifiesto completo aquí.

¿Qué piensas de lo que hacen estos diseñadores para proteger el medio ambiente? ¿Conoces alguna marca de moda sostenible en tu país? ¡Cuéntanos en la sección de comentarios!

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