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9 Cosas que nunca debes hacer si usas lentes de contacto

Para muchas personas, el mundo cambió por completo cuando se inventaron los lentes de contacto. Gracias a ellos, buena parte de la gente con problemas visuales pudo dejar atrás la incomodidad de los anteojos de armazón y enfrentar su vida con el rostro libre de esos objetos. Sin embargo, hay algunos puntos que se deben tener en cuenta para que los lentes de contacto no se transformen en un problema para nuestra vista.

Genial.guru quiere compartir contigo una serie de acciones que no debes llevar a cabo si utilizas lentes de contacto.

1. No uses lentes de contacto en la ducha, el jacuzzi o la piscina

El problema de estos lugares es, por supuesto, el agua, un caldo de cultivo para la proliferación de bacterias. Incluso la de un océano, lago o río aparentemente transparente está repleta de microorganismos que son muy peligrosos para los ojos. A las bacterias les resulta más fácil adherirse a los lentes de contacto que a los globos oculares. Una vez que se agarran a ellas, comienzan a multiplicarse y a fortalecerse.

¿Cuál es el posible resultado de eso? Una infección desagradable llamada queratitis amebiana (o queratitis por Acanthamoeba). En términos simples, se trata de la inflamación de la córnea como resultado de una infección bacteriana. La enfermedad comienza con dolor en los ojos y visión borrosa. Si no se hace nada al respecto, incluso puede conducir a una importante pérdida de la visión.

Por otra parte, antes de sumergirse en una piscina, hay que tener en cuenta que existe una segunda razón para quitarse los lentes de contacto: el cloro presente en el agua puede dañarlos gravemente. Si no puedes dejarlos en el vestidor por alguna razón, lo más adecuado es que uses unas gafas ajustadas para nadar. Si, a pesar de todo, el agua toca los lentes de contacto, debes limpiarlos a fondo.

2. No uses lentes de contacto en el gimnasio

Cuando una persona entrena adecuadamente, casi siempre suda. Este fluido se asienta en todo el cuerpo y, lo que es más peligroso, en los ojos. El asunto empeora si comienzas a limpiarlos y a frotarlos. El sudor está lleno de bacterias, y ya mencionamos lo que les sucede a los lentes si entran en contacto con ellas.

Luego del entrenamiento, cuando llega el momento de la ducha, tienes dos opciones igualmente indeseables: ducharte con las lentillas (lo cual no es una buena idea), o quitártelas y dejarlas en el vestidor, y, a menos que este se encuentre completamente estéril (y lo más seguro es que no), la amenaza de que las bacterias invadan los lentes es aun mayor.

3. No uses los lentes de contacto al dormir

Dormir con los lentes de contacto es una mala idea. Lo menos que puede pasar es que estos pierdan su calidad. ¿Lo peor? Un caso desagradable de queratitis. Desafortunadamente, las bacterias que entran en ellos ahora tienen toda una noche para multiplicarse, y eso es suficiente para causar daños graves. Eso sucede porque se les da a los microbios el ambiente cálido y cerrado que tanto aman y necesitan para reproducirse.

Por otra parte, esa delgada pieza de plástico que cubre el ojo durante toda la noche también impide un flujo correcto de oxígeno. Incluso las lentillas de “desgaste prolongado” más porosas bloquean esa ventilación. Ahora, la córnea no tiene su propio flujo sanguíneo, por lo que necesita acceso directo al oxígeno en el aire. Cuando se duerme con los lentes de contacto puestos, se evita por completo que el globo ocular reciba ese oxígeno.

Como resultado, los ojos se secan y se vuelven más vulnerables a las infecciones. Simplemente debes dejar que respiren y permitir que los lentes de contacto pasen la noche desinfectándose en su estuche.

4. No utilices la misma solución constantemente

La solución para los lentes de contacto es un excelente desinfectante cuando se usa con prudencia. Si se utiliza el mismo líquido una y otra vez, y solo se rellena con algunas gotas nuevas de vez en cuando, no está siendo usando de la manera correcta, por lo que no hará su trabajo. Deja de ser estéril por completo y, a medida que las bacterias comienzan a prosperar en ese entorno, pueden causar infecciones oculares muy poco agradables.

Por lo tanto, debes usar una solución nueva para el almacenamiento de los lentes de contacto durante la noche.

5. No olvides cuidar bien el estuche de los lentes de contacto

En primer lugar, este necesita secarse al aire. Las bacterias disfrutan de la humedad, por lo que una forma segura de evitar su festín es privarlas de ella. Dejar que el estuche se airee durante el día ayudará. En segundo lugar, no olvides limpiarlo con un jabón suave y con agua cada semana. Y, de nuevo, déjalo secar al aire completamente cuando se haya terminado. No uses una toalla o papel higiénico para hacerlo, ya que ese material puede dejar pequeñas fibras que se introducirán en los lentes y en los ojos.

6. No dejes maquillaje en los lentes de contacto

Es común que, al maquillarse los ojos, una pequeña parte accidentalmente entre en contacto con el lente. En caso de que eso ocurra, debes lavarte inmediatamente las manos, quitarte la lentilla y desinfectarla antes de volver a colocártela. Lo mejor que puedes hacer es maquillarte primero y, solo al terminar, ponerte los lentes de contacto.

El protector solar tampoco debe entrar en contacto con las lentillas, así que, si llega allí por accidente, debes desinfectar todo de inmediato.

7. No te coloques los lentes de contacto si tienes los ojos irritados

Los ojos no se enrojecen y comienzan a picar sin un motivo. Si los sientes secos es porque podrías tener una infección o una reacción alérgica. Por lo tanto, debes retirarte las lentillas de inmediato para evitar más daños y acudir al doctor. Si no se trata de un problema grave, es posible que los ojos simplemente hayan estado rechazando a los lentes de contacto porque no fueron desinfectados correctamente.

8. No te frotes los ojos

Al frotarse los ojos con las lentillas puestas, se tiene un mayor riesgo de desarrollar queratocono. Esta es una condición en la cual la córnea cambia de forma y pasa de ser redonda a cónica. Si no se hace nada al respecto, con el tiempo puede provocar una visión borrosa. En lugar de frotarse los ojos, hay que tratarlos con gotas contra la picazón.

9. No expongas el estuche a mucho calor

A los lentes de contacto no les hace bien ni el agua ni el calor. Por la noche, cuando te vayas a dormir, no debes dejar el estuche en un lugar donde el Sol brillará directamente sobre él a la mañana. Tampoco debes olvidarlo en el auto, jamás, pues puede hacer mucho calor allí. Por la misma razón, debes evitar llevarlos a la playa. Cuanto más caliente se ponga el estuche, más se secará su contenido.

¿Sueles cometer alguno de estos errores? ¿Cuál? ¿Has padecido algún inconveniente visual por usar mal los lentes de contacto? ¿Tienes algún otro consejo que consideras necesario agregar a esta lista? Por favor, cuéntanos en los comentarios.

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