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Cómo fue la vida de la Cenicienta argentina que en lugar de un príncipe tuvo un dictador

Eva Perón es uno de los personajes más controvertidos en la historia del siglo XX. La esposa de un dictador que se hizo más popular que él, una actriz fallida sobre la cual se escribieron musicales y se filmaron películas; una líder eclesiástica de Argentina, quien, incluso después de su muerte, tiene una gran influencia política; una chica de pueblo con una cuestionable reputación, que estaba lista para pisotear a las personas por sus intereses, esto es todo sobre ella.

Genial.guru no podía pasar de largo ante la trágica y emocionante historia de Eva e intentó escribir lo más abiertamente sobre ella.

Eva era la hija fuera del matrimonio de Juan Duarte, dueño de una pequeña granja de ganado, y su sirvienta, Juana Ibarguren. Cuando la niña tenía un año, Duarte regresó con su legítima esposa, dejando a Juana y sus cinco hijos en la pobreza. La situación de la humilde familia empeoró cuando el padre de Eva murió en un accidente automovilístico y sus hijos ilegítimos ni siquiera podían reclamar la herencia. Con gran retraso, Eva pudo obtener una educación primaria, pero los estudios adicionales no le atrajeron: ella soñaba con ser actriz.

A la edad de 15 años, Eva, junto con un conocido músico, huyó de su hogar a Buenos Aires. Hay muchos rumores sobre cómo ganaba dinero. Se dice que la niña era una prostituta, pero no hay evidencia de esto. También hay una versión que dice que fue mantenida por pretendientes adinerados, incluyendo uno de quien ella se realizó un aborto en secreto, lo que más tarde la llevó a una terrible enfermedad y muerte prematura.

Eva, aun así, consiguió convertirse en actriz. Tomó el apellido llamativo de su padre como seudónimo y salió al escenario del teatro La Comedia de la capital, aunque su papel era bastante pequeño. La chica no había estudiado habilidades de actuación y aparentemente no tenía un gran talento, por lo que no duró mucho en el escenario. Sin embargo, comenzó una carrera exitosa en el radioteatro. Un paso importante en su carrera como actriz fue la serie de radio Grandes mujeres de todos los tiempos, dónde interpretó a mujeres de renombre cómo Josefina, Catalina II, Isabel II, entre otras.

Al mismo tiempo, Argentina pasaba por un golpe de estado llevado a cabo por un grupo de oficiales. Entre ellos se encontraba el coronel Juan Perón, quien ocupaba el cargo de secretario de Trabajo. Para él era necesario dar a conocer su política social y, para este objetivo, decidió utilizar los medios de comunicación. Por eso comenzó a llegar con frecuencia a la estación de radio donde trabajaba Eva.

Como resultado, el oficial de 48 años y la actriz de 25 se conocieron en un evento de recaudación de fondos para los afectados de un terremoto que tuvo lugar en San Juan, Argentina. Según cuentan, Eva le dijo a Perón “Gracias, coronel, por existir”, algo que lo cautivó. Después de eso, la carrera profesional de la chica se fue a la cima. Se convirtió en presentadora del programa de radioentrevistas políticas Hacia un futuro mejor, en las que promovió a Perón activamente. También dirigió el sindicato de trabajadores de la radio e incluso interpretó a un personaje principal en la película La cabalgata del circo.

El coronel no ocultó su relación con Eva: él frecuentemente la llevaba a eventos públicos y ella daba discursos en apoyo a su pareja. La experiencia de una vida pobre y la elocuencia de la chica contribuyeron al crecimiento de la popularidad de Perón entre los trabajadores. Y Eva, al mismo tiempo, comenzó a influir más en las decisiones políticas del coronel. Gracias a ella, por ejemplo, su colega de Grandes mujeres de todos los tiempos ocupó un importante cargo en el departamento de propaganda.

Todo esto comenzó a molestar a los compañeros de Perón. En octubre de 1945, el coronel fue retirado de sus cargos y arrestado. El 17 de octubre, en su apoyo, miles de argentinos salieron a las calles y el gobierno se vio en la necesidad de liberar al coronel. El mismo Perón más tarde escribió que el levantamiento fue dirigido por Eva. Esa versión constituye la base del musical de Andrew Lloyd Webber Evita, del cual más tarde se filmó una película con Madonna en el papel principal. Sin embargo, en la vida real, en ese momento, la chica no poseía tal influencia entre los trabajadores.

Madonna en el papel de Eva Perón en la película Evita, 1996.

Precisamente en prisión, Perón se dio cuenta de que amaba a Eva. En las cartas, él le prometió casarse con ella en cuanto saliera en libertad y sostuvo su palabra. La boda tuvo lugar durante la preparación de las elecciones, el coronel decidió postularse para la presidencia. Y en este parte, su esposa le ayudó mucho. Eva, o, cómo ella misma se hacía llamar, compañera Evita, se volvió querida muy querida para el pueblo. Perón estaba por darle el derecho de voto a las mujeres, anticipándose a esto su esposa, se expuso ante los trabajadores ganándole electorado.

En 1946, el coronel ganó las elecciones y su esposa recibió un poder sin restricciones. A su solicitud, una serie de puestos fueron ocupados por los familiares de Eva: por ejemplo, su hermano se convirtió en el secretario de Perón y sus cuñados en senador, presidente del Tribunal Supremo y director de Aduanas.

Precisamente Evita fue la mediadora entre el pueblo y el presidente. Ella organizó un fondo de caridad a través del cual generosamente ayudaba a los pobres. El fondo construyó hospitales y escuelas, les daba a los niños regalos de Navidad, organizaba competencias deportivas, otorgaba becas a los estudiantes e incluso regalaba casas y departamentos. Una vez, a las madres que acaban de dar a luz, les regalaron un departamento amueblado con todo lo necesario para el bebé.

Eva reuniéndose con niños de familias pobres en su fondo de beneficencia.

¿De dónde provenía el dinero para el fondo de Eva? Entre otras cosas, contribuciones de sindicatos, los mismos trabajadores, ayuda del gobierno y donaciones que no siempre fueron voluntarias. Por ejemplo, se propuso que las empresas privadas pagaran contribuciones bajo amenaza del nacionalismo. Una fábrica de dulces cerró después de que se negara a dar regalos a los niños de familias desfavorecidas. Corrieron rumores de que el dinero del fondo era utilizado por Juan Perón y la misma Eva, quien usaba pieles y diamantes. Pero el pueblo común perdonó a su favorita por su controvertido lujo, considerándola literalmente una santa.

Pero a la alta sociedad de Argentina no le caía bien la primera dama. La llamaban “cucarachita”, cavaron en su pasado intentando buscar detalles sórdidos y no podían perdonar que ella, una chica de pueblo, tuviera más dinero y poder que los aristócratas locales. Eva se vengó elegantemente. Por ejemplo, compró un terreno al lado de un elegante club en donde se reunían los ricachones y lo vendió por poco dinero a un vendedor de pescado.

El apogeo de la popularidad de Eva surgió en 1951, cuando los sindicatos decidieron designarla para el cargo de vicepresidenta. Sin embargo, las fuerzas militares de las cuales se benefició el gobierno de Perón y también la iglesia católica, se opusieron. Eva se retiró, pero la causa principal de esto fue algún malestar. La primera dama fue hospitalizada debido a una fuerte anemia y en el hospital le diagnosticaron cáncer de cuello de útero, cómo algunos consideran, consecuencia de un aborto clandestino.

Eva abrazando a Perón después de una declaración pública de que no se postularía para el cargo de vicepresidenta, 17 de octubre de 1952.

No consiguió ocultar la enfermedad por mucho tiempo. Pronto, toda Argentina supo sobre ella. El pueblo rezaba por su querida, las personas sacaban retratos de Eva a la calle para que lograra “respirar” aire fresco, un bailarín de tango bailó 127 horas seguidas rogando por la salud de la esposa de Perón, pero nada de esto ayudó, Evita seguía en malas condiciones.

El 4 de junio de 1952, apareció por última vez en público, en el desfile inaugural de su esposo. La mujer estaba tan débil que no podía mantenerse de pie por sí sola; debajo de su ropa tenía un armazón de yeso y alambre. Frente al desfile, ella tomó 3 dosis de analgésicos. El 26 de julio, Eva falleció.

Después de su muerte, Eva se hizo más popular de lo que ya era en vida. Su cuerpo fue embalsamado y colocado a la vista de todos. Personas de varias partes del país llegaron a despedirse de ella y quienes no pudieron ir, enviaron cartas al palacio presidencial y recibieron una respuesta con la frase: “Te beso desde el cielo”.

Funeral de Evita.

Sin Eva, el gobierno de Perón aguantó 3 años. En 1955, como resultado de un golpe militar, el coronel fue derrocado y huyó a España. El nuevo gobierno decidió deshacerse del cuerpo de la primera dama, el cual era símbolo del régimen depuesto. En secreto, fue llevado a Italia y enterrado bajo un nombre ajeno.

En 1971, los restos de Evita fueron entregados a Perón, quien en ese entonces vivía en España. En 1973, regresó al poder en Argentina y, un año después de su muerte, la silla presidencial fue ocupada por su tercera esposa, María Estela Martínez de Perón. Ella quiso regresar el cuerpo de Eva al país para enterrarlo al lado de su esposo, pero no lo consiguió; fue arrestada durante otro golpe de estado militar. Aun así, la querida de los argentinos encontró su último refugio en su patria, en la cripta familiar de su padre.

Los sindicatos argentinos continúan intentando que la Iglesia católica canonice a Evita. Cuentan con que el Papa Francisco, nacido en Buenos Aires, los ayude con esto, pero hasta ahora, en el Vaticano no tienen prisa por dar una respuesta positiva.

Y tú, ¿has visto alguna de las películas o leído novelas dedicadas a Evita Perón?

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