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15 Pruebas de que los animales son mucho más inteligentes de lo que pensamos

¿Quién cuestionaría que las mascotas son una fuente de alegría y ternura infinita? Con frecuencia, nos divierten con sus comportamientos inusuales, sus despreocupaciones y torpezas. Sin embargo, la comida, el sueño y la diversión no es todo lo que les interesa. Y esto se confirma mejor con historias reales sobre el ingenio increíble que a veces muestran para la consecución de sus objetivos.

En Genial.guru nos hemos dado cuenta desde hace mucho de que no se debe subestimar a nuestros adorables hermanos de cuatro patas. Es muy probable que tú también te convenzas de eso tras leer nuestra recopilación de historias sobre su ingenio, astucia y lealtad incondicional.

  • La gente pone velas en la iglesia por mi perro alabai. Y todo porque él, siendo aún un cachorro, sacó arrastrando a un niño del trineo, agarrado por el pompón de su gorro. La madre no se dio cuenta, cruzando la calle, y un tipo en una moto se resbaló y acabó estrellándose a toda velocidad contra el trineo vacío. No me imagino lo que pasó por su cabeza antes de que los transeúntes empezaran a decir que ¡el niño estaba vivo, el perro lo ha agarrado! Mi cachorro, por supuesto, se volvió loco cuando la gente empezó a abrazarlo y besarlo a él y al niño, pero en general estaba muy contento. El pequeño, seguramente, tuvo mucha suerte. © Overheard / VK

  • En su primera fiesta de Navidad, nuestra gata observaba detenidamente cómo entregábamos y abríamos regalos cuando, de repente, se fue corriendo. Tras unos 20 minutos, regresó con un pájaro muerto entre los dientes y lo colocó en la montaña en común con los regalos. ¿No es solo mi sensación, verdad, de que en su cabeza, realmente, se ordenó un rompecabezas lleno de lógica? © Zagfros / Reddit

  • Cuando yo tenía 3-4 años, mamá solía llevarme junto al perro a pasear. A veces, me dejaba esperando cerca de la tienda y le decía al perro que me vigilase. Mi madre estaba en la panadería, unos minutos después salió corriendo por mis llantos:
    — ¿Qué pasó?
    — Me hice pis encima.
    — ¿No podías ir a los arbustos?
    — Le dijiste al perro que me vigilase: intenté alejarme, pero él no me dejó ir a los arbustos. Me agarró por la ropa y me lo impidió. © Overheard / VK

  • Una vez, metí mi dedo en la boca de mi gato cuando este bostezaba. Cerró su mandíbula sin morderme, y con cierta curiosidad, me miró. Unos minutos después, bostecé yo. En ese momento estaba tumbado sobre mi pecho, se estiró y también metió su patita en mi boca. © ihavespaceballs / Reddit

  • Mi perrita pitbull tiene 6 años. Es una criatura muy bondadosa, no ladra y piensa que es una gata. Hace un par de años, en nuestra ciudad se introdujo una norma de que los perros de razas “peligrosas” tenían que salir a pasear siempre con bozal. En principio, nada que objetar. Pero, en realidad, mi Freya se sentía muy ofendida, después de pasear me daba la espalda, no comía y empezó a perder peso. Mi hermano, de broma, le regaló un bozal de color lila pastel con margaritas en vez del negro que tenía, y ¡voila! ¡Freya mueve su cola después del paseo, juega y come con mucho gusto! ¡Las niñas son tan niñas! © Overheard / VK

  • Regresaba a casa ya tarde, a un hombre se le escapó su gato en una estación. Él lo llamaba, pero el gato, como loco, corría sin oírlo. De repente, sonó un grito desgarrador: “¡Silencio! ¡Quiero atrapar a mi gato! ¡Es mi mejor amigo!”. Por primera vez en mi vida, fui testigo de tanto silencio en el metro. Unas 100 personas callaron y el gato asustado enseguida acudió de vuelta al oír una voz familiar y se aferró al hombre. © Overheard / VK

  • Una vez, mi padre y sus amigos fueron a la orilla del río para pasar la noche, se llevaron una tienda de campaña para todos y al perro de mi padre. Después de la velada, mi padre fue el primero en decidirse a ir a dormir, se acostó en la tienda y se durmió. Por la mañana, miró a su alrededor y no vio a nadie más en la tienda. Muy asustado, se asomó y vio a sus amigos, acurrucados juntos y durmiendo cerca de la hoguera moribunda. Resultó que el perro fiel no permitió que nadie perturbara su sueño e impidió que entraran en la tienda. © Overheard / VK

  • Mi gato sabe que recojo sus excrementos con ayuda de viejas bolsas de supermercado. Por lo tanto, cuando me olvido de limpiar su bandeja sanitaria, me acerca una de estas bolsas para recordármelo. © Speezy183 / Reddit

  • Mi compañero de habitación tiene un perro. Una vez, nos dejaron otro perro por un tiempo, que tuvimos que cuidar. Se llevaban bastante bien, salvo que ahora, a diferencia del invitado, el perro de mi compañero no era particularmente juguetón. Una noche, este entró en la habitación y encontró al invitado en su lecho favorito. Enseguida ladró y comenzó a saltar, como si estuviera invitándolo a jugar. El huésped estaba encantado por el hecho de que, finalmente, el anfitrión estuviera de humor para jugar y saltó. Pero el otro, inmediatamente, dejó de coquetear y con su dignidad ocupó el lugar que le correspondía. © synchroswim / Reddit

  • Vivo con mi novio, hace 5 meses, él trajo un gatito. Recientemente tuvimos una discusión, por lo que empaqué todas mis cosas y me fui a casa de una amiga mientras buscaba un departamento para alquilar. Cuatro días más tarde, él me hizo regresar a casa con la siguiente frase: “Vuelve, te echamos de menos. ¡Jorge huele tu almohada y maúlla, buscándote!”. Volví con todas mis pertenencias. Y ahora Jorge lleva una semana, persiguiéndome de manera inseparable, se tira a mis pies y me mira a los ojos. Recientemente, oí lo siguiente: “¿Por qué estás aquí tumbado? Ve a verla, ahora se va al trabajo”. Y de inmediato el gato salió disparado, tropezando con las esquinas y derribando obstáculos a su paso solo para caer a mis pies y no dejarme ir. © overheard / VK

  • Nuestro collie sabe tocar el timbre. Nunca le hemos enseñado esto. Mi padre decidió que lo aprendió en mi infancia, cuando mis amigos se acercaban para invitarme a jugar. © KinkedThinking / Reddit

  • Mi madre trabaja en un hospital. Tras una guardia nocturna, regresó a casa y descubrió que había olvidado su teléfono en el trabajo. No contaba con otro reloj despertador en casa. Fue a darle de comer a nuestra gata y le dijo: “Murka, si mañana no me despierto a las 7 de la mañana, tendrás grandes problemas”. A las 6:30, Murka empezó a arañarle y morderle sus pies, mi madre retiró la pierna y continuó durmiendo. En pleno sueño, sintió su nariz húmeda y su lengua felina en su mejilla. Abrió los ojos y miró el reloj: las 7:05. © Overheard / VK

  • Tengo diabetes y una noche caí sobre la alfombra a causa de la debilidad y desorientación. Pude tomar mis medicamentos a tiempo solo gracias a mi querido perro, que ahora está en el cielo. Este me trajo el botiquín de primeros auxilios desde el baño. Solo escribir esta publicación me hace llorar. Siempre te recordaré, Bumper. © nando1969 / Reddit

  • Una vez, una amiga mía se fijó en que su gato dejó de acudir al regazo de su amo, buscar sus caricias y, en general, comenzó a evitarlo. Ella le preguntó a su esposo si este lo había ofendido alguna vez y recibió una negativa por respuesta. Esta situación iba en aumento: el gato comenzó a hacer sus necesidades en la cama, precisamente, en el lado donde dormía su esposo. ¡Mi amiga no sabía qué pensar hasta que descubrió que su marido tenía una amante! Este ni siquiera trató de conservar a la familia. Se divorciaron rápidamente, ¡pero el gato lo sentía todo y marcaba al traidor! © Overheard / VK

  • Cuando mi madre era niña, sus padres tenían un pequeño perro llamado Kuchum. Este can era un ladrón terrible, un verdadero cleptómano, y también tenía una peculiaridad: una pata era más corta que las otras (se la lastimó a causa de un disparo de cazadores, siendo todavía un cachorro). Aquellos tiempos fueron duros: década de los 90, no había mucha comida, todo estaba en cartillas de racionamiento. Más o menos, se podían comprar cosas en una ciudad militar de al lado, donde todo el mundo iba a proveerse de alimentos. Entonces, este Kuchum, constantemente robaba algo y lo traía a casa: pescado, latas, pan, una bolsa de leche en polvo. Y una vez incluso le trajo al abuelo una zapatilla deportiva. El abuelo lo miró, la giró en sus manos y le dijo: “Pero, Kuchum, ¿por qué has traído solo una? ¡Así las cosas, tráeme la otra!”. Dos días más tarde, trajo la que faltaba. © Overheard / VK

Cuéntanos, ¿qué pruebas de gran ingenio mostraron tus mascotas o las de tus amigos?

Imagen de portada Overheard / VK