16 Personas que conocieron a profesionales tan calificados que todavía están saltando de alegría

Algunas personas cumplen sus obligaciones con tanta alma y entusiasmo que realmente dan ganas de darles la mano y de ponerlas de ejemplo para los demás. Los usuarios de la red de la selección de hoy tuvieron la suerte de conocer a profesionales así.

Genial.guru les tiene mucho respeto a quienes hacen del servicio, la comunicación y el mundo un lugar mejor, ojalá todos tuviéramos más personas así a nuestro alrededor.

***

Una vez, estaba volviendo con mi gata del veterinario en un taxi y ella lloraba mucho. El conductor de taxi:
—Deja salir a la gatita, que mire por la ventana.
—Es blanca, tardarás una semana en limpiar el auto.
—Pero la gatita no llorará. © Witch_of_h*ll / Twitter


***

Una vez, entré en una buena tienda con mi XL, bueno, ¿por qué mentir?, XXL, y miré con tristeza los ganchos de XS y L. Se me acercó una consultora. Le dije que quería comprar un pantalón, pero que me iba a quedar chico. Y ella al instante me mostró unos pantalones geniales: “Aquí, pruébate estos, son más grandes”. Así fue como compré mis pantalones elegantes favoritos de talla L; me quedan perfectamente, el color está de moda, son primaverales, frescos. Me encanta cuando un consultor es un verdadero profesional. © Olga Novikova / Facebook


***

Hace 3 años que voy al mismo salón para hacerme la manicura. Hace poco fui y me dijeron que mi manicurista estaba enferma, pero que un nuevo empleado me atendería. Empleado, no empleada. Quedé perpleja: ¿acaso me limaría las uñas un hombre? Los primeros 10 minutos lo miré fijo, sin poder entender qué pasaba. Luego me relajé y empezamos a hablar. Tenía esposa y 2 hijos. Solía ​​trabajar en un sitio de construcción, y luego su esposa quedó embarazada y le pidió ayuda con las uñas; no podía pintarse las de los dedos de los pies. Le gustó tanto este proceso que fue a estudiar. Al principio se lo ocultaba a todos, tomaba cursos en secreto y trabajó durante otros 11 años en su empleo anterior. Y luego se cansó de los estereotipos y fue a buscar trabajo en el salón. Al principio, todos se mostraron escépticos, pero luego se convirtió en el favorito de todas las damas. Ahora también es mi manicurista favorito. ¡Es ordenado, pulcro y prolijo! © Habitación n.º 6 / VK

“Hace un par de semanas, pedí unos accesorios para mi bicicleta. El paquete no contenía 2, sino 3 artículos. Además de los productos que pedí, me enviaron una bolsa de dulces”

***

Ayer fui a la tienda por un cabezal de ducha. Me paré junto a la vitrina, considerando diferentes opciones. Escuché la voz del vendedor desde atrás:
—¡Quieres este! —y señaló uno de los modelos, que costaba 13 USD.
Y yo de verdad estaba pensando en llevarlo.
—¿Cómo adivinaste?
—Trabajo aquí desde hace mucho tiempo. Probablemente compraste este primero, ¿el de 3 USD?
—Sí.
—Y se rompió una semana después.
—Sí.
—¿Luego compraste este, el de 6 USD? ¿Duró un par de meses?
—¡Ajá!
—Y ahora estabas eligiendo entre el de 40 USD y el que te mostré. El algoritmo es constante, todos hacen lo mismo. Lleva el de 13 USD, el de 40 USD es igual. © Serdobol / Pikabu


***

Cuando estaba embarazada, volvía de una consulta médica, me subí a un autobús y no había asientos vacíos. Bueno, el conductor se quedó parado durante 2 minutos, todos los pasajeros se empezaron a indignar porque no nos movíamos, que a quién estábamos esperando, etc. Y el conductor anunció a través del altavoz que no iría a ningún lado mientras una mujer embarazada estuviera de pie. Fue tan agradable para mí, y todos comenzaron a ofrecerme un asiento inmediatamente. © Ideer


***

Hace poco saqué una tarjeta de crédito. Una empleada del banco me llamó para pedirme unos datos y de repente le dio hipo, fuerte y seguido. Siguió diciendo su texto estándar a pesar del hipo. Una verdadera profesional. © Ideer

“Compré un pastel y no sé de quién fue la culpa, pero estaba enmohecido, aunque la fecha de caducidad no había expirado. Decidí contactarlos. Después de 5 días, recibí 2 kg de cosas ricas para el té”

***

Trabajo para una empresa que fabrica y suministra grupos electrógenos diésel. A veces hay proyectos muy grandes y complejos: todo está hecho e implementado por nosotros. Hoy recordé una situación: había una fiesta corporativa de Año Nuevo. Estaba en pleno apogeo, por así decirlo. Y de repente llamó un cliente y solicitó una reunión en línea urgente. La música se detuvo, y el director comenzó las negociaciones en línea junto con los especialistas adecuados. Había un completo silencio en la sala. Y en cuanto las negociaciones hubieron terminado, la diversión continuó con renovado vigor. ¿No te gustaría que te trataran así en todas partes? © medgora / Pikabu


***

Ayer celebramos el cumpleaños de la hija de un amigo en un café. Reservé una mesa hace una semana (me pidieron que lo hiciera), llamé y pregunté si podía hablar con Anastasia. Le pasaron el teléfono a Anastasia, que resultó ser la gerente. Me disculpé, le expliqué que me había referido a la camarera que me había atendido la última vez, y le preguntó si iba a estar el domingo. No estaría, no era su horario. Bueno, está bien. Reservé la mesa y me olvidé del tema. Llegué, me reuní con mis amigos, entramos, y allí estaba ella, la camarera Anastasia. Todo fue maravilloso, festejamos y, cuando nos fuimos, Anastasia se fue también. Es decir que le habían pedido que viniera a trabajar por mi llamada y aceptó. ¡Especialmente! Por un solo cliente. © RazDrai / Pikabu

En Suecia, algunas tiendas de IKEA tienen “estacionamiento” para perros

***

Decidí cambiar de trabajo. Fui a una entrevista en una buena tienda de mascotas. Me pidieron que hablara sobre mí; mientras tanto, el director revisaba mis documentos. Tan pronto como llegó a la libreta de trabajo, la miró durante 5 segundos y dijo: “Estás contratada”. Me desconcertó, porque ni siquiera había llegado a abrirla. Le pregunté por qué y escuché en respuesta: “Puede que no te hayas dado cuenta, pero en tu libreta hay pelo de perro y está roída por una rata. Significa que tienes experiencia y nos serás útil”. Esto es lo que yo llamo una mirada profesional. © Ideer


***

Hice un pedido en un sitio web, era la una y media, y un chico me llamó para confirmar el pedido. Le respondí en un susurro, y él también cambió a un susurro. Esto sí que es profesionalismo: discutimos los detalles del pedido en susurros durante 5 minutos. © ravvcorn413 / Twitter

“La bicicleta de mi hija aclara la diferencia entre Austria y Australia”

“Europa, Austria.
Mozart, no canguros”.

***

Durante años he intentado recordar el título de un libro que leí hace 10 o 15 años. Sabía que había algo allí relacionado con un virus creado por el hombre liberado accidentalmente en un laboratorio de Japón. Traté de encontrarlo usando varios motores de búsqueda, pero no pude. Me estaba volviendo loco. Me quejé de eso con un amigo que trabaja como bibliotecario y me escribió el título y el autor en 30 minutos. Magia. © OMothmanWhereArtThou / Reddit

***

Acabo de presenciar cómo una colega joven e inexperta demostró un gran profesionalismo. Le explicó franca y cortésmente a otro colega más experimentado lo que había hecho mal. Escuchó sus argumentos, dijo que entendía todo y luego explicó cómo sus acciones influyeron en el resto del equipo. Ella nunca perdió los estribos, no lo humilló, simplemente explicó con calma el problema. © spatofdoom / Reddit

Comparte tus historias de cuando te cruzaste con un verdadero profesional en su campo.

Imagen de portada Olga Novikova / Facebook
Compartir este artículo