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19 Historias en un cibercafé que nos recuerdan viejos tiempos sin celulares inteligentes

Aunque ahora estemos muy acostumbrados a Internet, hubo un tiempo en que no era tan común tener una computadora en casa. Ya fuera para hacer la tarea, mensajearnos con amigos o simplemente para pasar el rato, muchos pasamos horas en un cibercafé. Por eso, cuando a una usuaria en Twitter se le ocurrió contar su mejor recuerdo en uno, muchos no dudaron en hablar también sobre el suyo.

En Genial.guru te compartimos algunas de las anécdotas más divertidas que internautas vivieron en un cibercafé.

  • Mi mejor anécdota es que, a mis 10 años, la mamá de un amiguito conoció por chat a un extranjero. Una noche nos llevó a un cíber y nos dejó en una computadora mientras ella chateaba con el hombre. Nos fuimos a las 7 de la mañana. © Chorisauri0 / Twitter
  • Mi tía atendía un cíber a la vuelta de la casa de mis abuelos y siempre iba con mi hermano y mi primo a jugar gratis. Qué buenos tiempos. © stefmura / Twitter
  • Nuestra anécdota en la familia que nos hace estallar de risa es que una vez nos quedamos sin Internet y mi mamá le pagó el cíber a mi hermano para que fuera, ingresara en sus redes sociales y cosechara las fresas de su granja virtual. Prioridades. © eveemusic / Twitter
  • Iba al mismo cíber siempre a las 9 de la noche, y había un chico que se ponía a cantarle a su novia en línea. Además, el dueño ponía todo el día Eros Ramazzotti. Ahora, cada vez que escucho esas canciones, estas me remontan a esa época. © Micasf99 / Twitter
  • Mi anécdota de cíber es que había terminado de jugar. Cuando estaba saliendo, me encontré 10 pesos (valía 1 la hora) y me quedé jugando hasta las 11 de la noche. Cuando volví a mi casa estaba lleno de policías porque mi mamá pensó que me habían raptado. © Molina_alan_ / Twitter
  • Cada vez que iba al cibercafé con mi hermano, me tomaba el trabajo de husmear su contraseña. Me la aprendí y me envié de regalo todas sus cosas en un juego de mascotas. © MJuliietaS / Twitter
  • Yo tenía 7 u 8 años. Estaba con mi primo y nos faltaban 10 centavos para pagarle a la mujer del cíber. Le dijimos que lo íbamos a buscar a casa y volvíamos. No nos dejó. Le dijo a mi primo que me quedara yo y que volvieran por mí. Me tuve que quedar. © Any_cuerva / Twitter
  • Mi mamá chateaba con un extranjero toda la noche. Se casaron, luego el tipo viajó, nos fuimos a vivir con él todos juntos, me hicieron una hermana, después de 10 años se divorciaron y fin. Amo el Internet. © vckyip / Twitter
  • La primera vez que fui a un cíber, me puse a ver noticias, imágenes y otras cosas más en la página de inicio del navegador. Cuando terminé de ver todo, me di cuenta de que había un teclado abajo, en la bandeja corrediza. © LobosGmatias / Twitter
  • Era dueña de un cíber, y en la misma cuadra había un bingo. Así que los padres y las madres nos traían a sus hijos y los dejaban horas y horas. Parecía una guardería. © Adrymazz99 / Twitter
  • Cuando tenía 11 años, iba al cíber a dos cuadras de mi casa. Una vez, mi hermano más grande estaba encargado de mí. Estuve como 5 horas y, cuando volví, él estaba llorando, saliendo con la bici para buscarme. Me abrazó diciendo: “¡No me hagas más esto!”. © ariel_nonis / Twitter
  • Yo chateaba con un chico y mi mamá supervisaba los chats hasta las 3 de la mañana. Casual. © metacafeycabify / Twitter
  • Trabajaba en un cíber. Una vez, un chico llegó a imprimir sus registros oficiales y, al pedirle los datos, se llamaba igual que yo. El primer apellido igual, incluso la fecha de nacimiento, y vivía a unas cuadras de mi casa. Eso fue lo más guau. © Aleksa_yaparate / Twitter
  • Mi mejor anécdota dentro de un cíber fue que me gasté dinero que estaba juntando para un viaje de estudio. Tenía 12 años. Mi papá se enteró y después me hizo lavar los platos para recuperar lo que me había gastado. Cada lavada de platos era una hora de cíber. © MbarrosoMG / Twitter
  • En el cíber experimenté uno de los mejores cumpleaños de la humanidad. Un compañero de la escuela hizo su festejo ahí. Éramos 20 invitados. A las dos horas llegó su mamá con hot dogs y pasteles. Fue genial. © NickPredica / Twitter

¿Cuál ha sido tu experiencia más divertida en un cibercafé? ¡Cuéntanos!

Imagen de portada Chorisauri0 / Twitter
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