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20 Veces en las que un gesto romántico bien intencionado terminó siendo todo lo contrario

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Una vez en mi cumpleaños mi esposo me regaló una pijama ancha con botones forrados como de una abuelita. Yo me esperaba algo mucho más sexy y atrevido y sin embargo recibí eso y fingi estar feliz. Es más mido 1.54 Mt y la pijama era demasiado larga para mí.
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Mi marido, (en ese momento era mi novio) me compró un reloj bien pequeño, en ese mismo día su sobrino e lo tiró al piso y lo rompió en miles de pedacitos. No me había gustado mucho ese reloj, así que... jajajajaja
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Yo le dí zapatillas grandes a una ex novia. Jajajajaja tuvimos que cambiarlas, todo un quilombo.
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