9 Tips para que alimentar al bebé con biberón sea lo más parecido a amamantarlo

Cuando una madre amamanta a su hijo, se produce un acto muy íntimo para ambos que llena al niño de seguridad y bienestar. A esto se le llama vínculo de apego. Por eso, muchas madres temen que, al dar el biberón, como no es natural, este apego no se desarrolle. Sin embargo, de este modo también podemos generar una unión especial con él que logramos al tenerlo en brazos y darle mimos.

Genial.guru sabe que dar el biberón a un bebé es mucho más que solo alimentarlo. Por eso te trae estos 10 consejos para que la conexión entre tu pequeño y tú sea la más extraordinaria posible.

1. Buscar tranquilidad y comodidad

Siempre que sea posible, a la hora de alimentar a un niño, es fundamental buscar un espacio donde ambos puedan sentirse cómodos. Para crear un lazo más estrecho con él, debe ser un lugar tranquilo y con pocas distracciones. Así la experiencia se convierte en algo más íntimo y enteramente disfrutable.

2. Tener la mente presente en el momento

Ya sea ponernos al día en nuestras redes sociales, retomar el capítulo de una serie o hacer otras tareas, no debemos distraernos con otras cosas cuando alimentamos a un niño. Según dice la enfermera Terry Bretscher, puede ser muy difícil establecer lazos afectivos con nuestro pequeño si no tenemos la mente puesta en el momento.

Por esta razón, prestarle atención es de suma importancia, ya que es ideal para desarrollar la unión tan especial que brinda la oportunidad. Además, también estamos atentos a que todo el proceso transcurra con normalidad.

3. Asegurarse de establecer contacto visual

Según explica la Dra. Dana Erhard-Weiss, cuando los ojos de un padre y su pequeño se encuentran ocurre algo muy especial: se establece una conexión emocional. Por eso, al alimentar a nuestro niño con biberón debemos establecer contacto visual cercano con el pequeño y mantenerlo.

Curiosamente, los recién nacidos solo distinguen con claridad aquello que está a unos 20 cm de su rostro. Esa es la distancia a la que queda el rostro de la madre cuando da el pecho a su hijo, por lo que fijar la vista en ellos les da tranquilidad.

4. Mantener contacto con la piel del bebé

Cuando un niño es alimentado del pecho, se obtiene contacto estrecho con la piel y esto estimula la producción de oxitocina. Esta hormona ayuda en el desarrollo de la unión de un padre con su hijo. Para obtener esa misma conexión al utilizar el biberón, podemos sostener sus manitos o darle suaves besos en la frente mientras lo alimentamos.

5. Hablar con el pequeño

Incluso a una edad temprana, los pequeños reconocen muy bien las voces de sus padres. Utilizar el momento del biberón para hablarle hará que la sesión sea incluso más especial. Contemos un cuento, cantemos una canción o hablemos de nuestra familia. Para ellos, nuestra voz será como música para sus pequeños oídos. Además, esto lo alentará a balbucear sus propias palabras.

6. Evitar cubrir el olor natural con perfumes

Los bebés nacen con un olfato muy sensible. Según una investigación, detectar el olor característico de cada madre es algo que aprenden siendo recién nacidos. Esta es una de las principales formas en las que ellos pueden reconocer a la madre. Por eso es recomendable no enmascarar ese olor con perfumes dulces.

En vez de eso, podemos usar lociones o desodorantes libres de alcohol y fragancias. Así, nuestro aroma natural les brindará seguridad, calidez y amor.

7. Cambiar de brazo durante la alimentación

Mover a nuestro hijo de un brazo al otro brazo ayuda a que se acostumbre a ver desde diferentes ángulos. Darle una perspectiva diferente del mundo proporciona estimulación visual. A su vez, esto fomenta el desarrollo y el aprendizaje, según explica la óptico-optometrista, Lucila To. Además, también la damos un buen descanso a nuestro hombro y evitamos la sobrecarga en los músculos.

8. No dejes al niño solo con su biberón

Aunque suene tentador dejar a nuestro pequeño solo con el biberón mientras nosotros nos encargamos de otras tareas, esto no es una buena idea. No solo por una cuestión de seguridad, ya que aumenta el riesgo de asfixia, también porque nos privamos de un momento de calidad con ellos. Al dedicar el tiempo necesario a alimentar a nuestro hijo, también vamos creando un lazo que es irremplazable.

9. Después de alimentarlo, seguir manteniendo el contacto con el bebé de otras formas

El contacto físico tiene un efecto poderoso en el desarrollo de los bebés, tanto a corto como a largo plazo. Según la antropóloga María José Garrido Mayo, esta es la mejor forma de facilitar un apego seguro. Ya sean caricias o juegos, cosquillas o acurrucos. Cualquier opción que prolongue el contacto es ideal para que creemos un hermoso vínculo con nuestro pequeño.

¿Qué te parecieron estos consejos? ¿Cómo fue la maravillosa experiencia de alimentar a tu pequeño para ti?

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